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En la corrida del pasado día 19 del presente, ante
la caída del cartel de Cayetano, fue sustituido por el torero local Alejandro
Morilla.
La Empresa tan avispada como siempre ya se encargó
de que ésta noticia trascendiese lo menos posible y así ver incrementada sus
ganancias de forma sustanciosa ya que el caché y por lo tanto los honorarios de
Cayetano quedarían en las sacas de la Empresa y por unos pocos euros ponen a A.
Morilla que si en su anterior corrida al muchacho no le quedó ni par a
un Coca-cola, según declaraciones del torero al Diario de Cádiz, puede que ésta
vez quizás y con un poco de suerte, tuviese para un pincho de tortilla, después
de jugarse la vida.
Hasta aquí, aunque no deja de ser triste se puede
considerar casi cómo normal y frecuente, aunque en ésta bendita tierra más
frecuente de lo normal y es posible que el Sr. Ojeda, empresario de la Plaza y
sus secuaces taquilleros nos consideren unos paletos que cedemos a todas sus
tropelías sin el menor respeto.
Lo más grave es que al modificarse el cartel, yo
que tengo mi abono, y no me afecta para nada la inclusión de Morilla, que además
lo creo justo y merecedor, tengo además tres entradas de sombra de mi familia
que su único interés eran ver a Cayetano y que lógicamente intento descambiar.
Después de un buen rato en la cola, donde percibí
el despiste de una gran mayoría de la gente que ignoraban el cambio de cartel,
cuando llego a la ansiada ventanilla me dicen que el cambio se podía efectuar
sólo, hasta las seis de la tarde, es decir una hora antes del comienzo. Les
pregunto el porqué y me dicen que está escrito en el Reglamento taurino.
A continuación les escribo copia exacta del
artículo 33 del Reglamento Estatal:
3. Los espectadores tienen
derecho a la devolución del importe del billete en los casos de suspensión o
aplazamiento del espectáculo o de modificación del cartel anunciado. A estos
efectos, se entenderá modificado el cartel cuando se produzca la sustitución de
alguno o algunos de los espadas anunciados o se sustituya la ganadería o la
mitad de las reses anunciadas por las de otra y otras distintas.
La devolución del importe
del billete se iniciará desde el momento de anunciarse la suspensión,
aplazamiento o modificación y finalizará cuatro días después del fijado para la
celebración del espectáculo o quince minutos antes del inicio del mismo en el
caso de modificación. Los plazos indicados se prorrogarán automáticamente si
finalizados los mismos hubiese, sin interrupción, espectadores en espera de
devolución.
Este Reglamento como les digo
es el Estatal, luego en el Reglamento Andaluz, en su artículo 70, apartado 6,
aparece una copia exacta del Estatal en su articulo 33, sólo que como aquí somos
más tontos que en Madrid ó Bilbao etc. y comulgamos con ruedas de molinos, se
defiende más al empresario que al aficionado y la finalización de la devolución,
en vez de a los quince minutos, es una hora antes. Pero indicando igualmente,
que éste plazo se prorrogaría si hubiesen espectadores en espera de devolución,
porque siempre prevalece el derecho del espectador sobre el beneficio comercial
del empresario, cosa que en la taquilla del Puerto no se respetó, ya que yo
llegué a la ventanilla a las 18,10h y llevaba 25 minutos en la cola
No obstante además de
intentar engañarme los taquilleros pues ya se unieron varios, el más espabilado
me dice “Oiga el desconocimiento de la ley no le exime de sus
responsabilidades”, pobre hombre, se ve, que alguna vez escuchó la
frasecita, le gustó y la suelta sin ton ni son, ó es posible que intentó
estudiar Derecho y no llegó a pasante.
Miren usted Sres. taquilleros y lacayos de un
empresario sin escrúpulo, el que compra una entrada para los toros, no tiene
porqué saberse el reglamento, puede, que ni tan siquiera sea aficionado, por
tanto la Ley, como dijo el pedante taquillero, el Reglamento, y todo lo demás,
le van al pairo y él sólo paga, para ver un espectáculo que si se lo modifican,
está en su pleno derecho a la devolución como bien dice el artículo 33 del
Reglamento.
Me imagino, cuánta pobre gente no pudo descambiar
sus entradas, ya podéis sentiros dichosos del fraude.
Más le valdría al Sr. Ojeda, cuidar ésta afición,
ofreciendo espectáculos decentes y no corridas cómo la de ése mismo día, sin
trapío y sin presentación.
¿Acaso en su tierra aragonesa y en su coso de
Pignatelli, presenta ése tipo de corridas y trata de engañar a los aficionados
con un comportamiento cómo en el Puerto?
La afición de éste rincón y la Plaza del Puerto
merecen más respeto y espero que para el próximo año el Sr.
Ojeda se ponga su cachirulo, se vaya a su tierra y si puede que se lleve a los
taquilleros
Lo triste es que se iría el amo y quedarían los
secuaces. Desearíamos que el próximo empresario sea más honrado y transmita a
sus taquilleros, educación, honradez y vergüenza (No torera sino la normal) y al
taquillero letrado, que lo esconda y no lo asome ni por la ventanilla, para no
provocar vergüenza ajena. DIARIO Bahía de Cádiz |