Después de transcurridos ciento veinte años,
si esta página negra de la historia andaluza y española lucha por ocupar las
portadas necesarias con el fin de esclarecer los hechos de aquel trágico año
1883 es gracias al Kolectivo de Acción Andaluza ‘La Mano Negra’.
Un grupo de amigos de la Historia y el Derecho
que se constituyó el pasado 9 de junio de 2003 en San José del Valle.
Entre los objetivos del Kolectivo, tiene un
lugar prioritario el averiguar la verdad sobre aquellos hechos acaecidos a
finales del siglo XIX. Asimismo, se pretende crear un Museo Permanente y
celebrar el Primer Congreso Internacional sobre La Mano Negra el próximo año
2005 en San José del Valle.
Una apuesta que sólo ha comenzado, y que
pretende continuar, una vez cumplida la primera fase, recuperando y
analizando la Historia. Nuestra Historia: la maestra de la vida.
El Kolectivo respalda el trabajo de los dos
letrados encargados de analizar y reseñar las irregularidades de los
procesos de La Mano Negra. Unas irregularidades que bien merecen ser
publicadas, para “rendir homenaje a las víctimas y hacer honor a la verdad,
a nuestra Historia”, afirma Pedro Luis Álvarez, secretario del Kolectivo.
Ahora sólo queda esperar, porque la tarea es
ardua. Pero lo que está claro es que nadie puede reinventar la Historia a su
imagen y semejanza. Sólo hay un camino para demostrar que en esta causa se
violó un principio aceptado por los Tribunales de justicia: el que dicta que
en caso duda hay que atenerse a lo más favorable para los procesados. Porque
como dice Javier Pérez Royo, Catedrático de Derecho Constitucional, “más
vale dejar a un culpable en libertad que quitar la libertad a un inocente”.
En este caso, fueron dieciséis los procesados.
Cada uno ha de sacar sus conclusiones, y
analizar personalmente las ‘luces y sombras’ que rodearon este proceso. Como
hizo Manuel Cancela, director del periódico El Cronista de Jerez que dejó
escrito lo que él mismo vivió en aquel tiempo: “Con respecto al pasado año
de 1883, sólo será conocido en la historia por el de La Mano Negra, título
que imaginaciones calenturientas dieron a los crímenes descubiertos por
entonces. La Mano Negra propiamente dicha es un aborto de la imaginación.
Así debe consignarlo la historia, ajena a la pasión y pasando por encima de
toda clase de precauciones”. SEGUIREMOS INFORMANDO.