Año IV

 

  

 

 

 PORTADA

 Noticia del día

 Cádiz

 Jerez

 San Fernando

 El Puerto

 Chiclana

 Puerto Real

 Rota

Pídenos información sobra la PUBLICIDAD AQUÍ

 El Mundo

 Deportes

 Toros

 Opinión

 Cartas al Director

 El Derrotista

 Servicios

 Reserva Hoteles

 El Tiempo

 Prensa/TV/Radio

 Entrevistas

 A Fondo

 Foto-Noticias

 Bahía Cultural

 Carnaval366Días

Escribe aquí tu CARTA AL DIRECTOR

 Suscribirse

 Patrocinadores

 Publicidad

 Quiénes somos

 Contacto Prensa

 Hemeroteca


 

 

 CONTRACORRIENTE

El Mercado que todo lo pudre

 RAMÓN REIG

 (Periodista y Profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla)

ramonreig@us.es

 

RAMÓN REIG

A ciertas alturas de la vida hay cosas que se deben tener claras. Tiene razón el gran León Felipe: llega un momento en nuestra existencia en el que, como el marinero en el mar, hay que saber adónde vamos. Desde luego, este saber, ahora, se ha vuelto personal y tal vez intransferible en el orden de las ideas que desean mejorar esencialmente lo que hay. Y hay dos aspectos claros: que los seres humanos somos unos miserables depredadores y que el Mercado, ese sistema “triunfante” que hemos creado, es, a pesar de todas sus ventajas, el culpable de la mayoría de nuestros males. Lo que le dijo Unanumo a los franquistas –“habéis vencido pero no convencido”- puede aplicársele al Mercado: tal vez haya vencido al socialismo pero no convence, lo está prostituyendo todo desde hace demasiado tiempo y somos los demás cómplices de eso. El Mercado es depredador, la especie humana, también. Y la llamada izquierda alternativa sigue, o discutiendo o tratando, en el fondo, de pescar algo en el Mercado, una migaja que llevarse a la boca. La izquierda alternativa es relevante pero es humana igualmente, no se olvide.

 

Esta semana la Fundación Focus –de la multinacional Abengoa- se ha gastado 12,4 millones de euros para comprar el cuadro “Santa Rufina”, que se supone que es de Velázquez, para dejarlo en Sevilla. Tenemos ante nuestras narices asuntos que ya damos por cotidianos y normales, como es someter continuamente al lucro, al mercadeo, al regateo de impuestos y a la subasta, una obra de arte que pertenece al género humano y no al mejor postor. La creación –que es una manifestación espiritual- el Mercado inmundo la torna en asunto material, el arte sirve para lucirse,  para traficar, para evadir o ahorrarse impuestos o para blanquear dinero, pero el arte es de todos y los artistas ya pasan a propiedad de la Humanidad. Algunos sevillanos creen que como Santa Rufina es una de las patronas de Sevilla –con Santa Justa- su retrato debe estar ubicado en la ciudad. Y siempre aparece alguien que entra al trapo de los deseos de una parte de los ciudadanos para sacar provecho. El Ayuntamiento de la ciudad puja por la obra y es un ayuntamiento de izquierdas, una coalición PSOE-IU. Sevilla arrastra un meapilismo de mil pares de narices y también mil millones de problemas, algunos de los cuales se solucionan con esos 12,4 millones de euros que se han regalado a los ingleses por una tela que representa a una santa cuando España ya no es un país católico y ni siquiera los sevillanos llenan las iglesias los días de misa ni las calles los días de Semana Santa.

 

Parece que no sabemos bien lo que son 12,4 millones de euros… Santa Rufina puede quedarse donde le plazca, en Sevilla no hacía falta para nada pero aquí está. La ciudad está llena de iglesias donde lienzos de la época de Velázquez  y de otras épocas se pudren, el Museo de Bellas Artes –segunda pinacoteca de España- guarda en sus sótanos numerosos cuadros que esperan a ser expuestos. Tenemos bastantes momias, como la de San Fernando o la de Ángela de la Cruz, que ya es santa o casi. Les llaman cuerpos incorruptos porque son santos mientras que a Lenin o a la reina Hatshepsut las llaman momias pero todos ellos han sido sometidos a tareas de conservación, de incorruptos, nada de nada. El legado que le ha llegado a Sevilla es riquísimo, algunas de sus iglesias se caen de deterioro pero se arma una zapatiesta por un cuadro de una santa como si no tuviéramos que hacer otras cosas en Sevilla que preocuparnos por eso. Entre Lopera y estos asuntos tienen razón esos sevillanos que afirman que estamos haciendo el ridículo en toda España y ahora en todo el mundo. Doce millones para hacerle el juego a un sistema podrido como es el Mercado. Doce o treinta y seis.

 

Porque treinta y seis millones de euros es lo que se paga por un futbolista. Con esa cantidad se le suben los sueldos a todos los policías y todos los soldados de México para que no sean presa fácil del narcotráfico porque un policía de México lo más que alcanza a ganar al mes son 280 euros. Esto es para vomitar: un muchacho con el culo cagado por el que se entregan treinta y seis millones y la chusma a divertirse; y un pijo como Rafael Nadal que a base de raquetazos la prensa lo encumbra sólo por el dinero que hay detrás y luego aparece en todos los anuncios de televisión. ¿Qué modelos a seguir les estamos poniendo a las nuevas generaciones? ¿Éstos, donde la religión, el arte o el deporte, son mercancías? El pútrido Mercado y su competitividad mal entendida están acabando con las vocaciones para convertirnos a todos en caza recompensas y mercenarios. Lo estoy viviendo ahora en la Sanidad. El Estado debería crear un cuerpo especial y numeroso de inspectores para aclarar cuánto dinero se le va pagando a la sanidad privada; cuántos de sus médicos se dedican ilegalmente a la medicina privada, por qué se considera al paciente un objeto, por qué lo que prima es el negocio de las habitaciones y del menor gasto posible. Da verdadero asco observar a médicos ir como babosos detrás del dinero, médicos que sólo tienen de médicos el nombre, presos de la fiebre del oro, carentes de vocación, corruptos morales que sólo ellos saben que lo son (las otras corruptelas habría que demostrarlas). Porque una cosa es ser licenciado en medicina, colegiado y en ejercicio y otra médico.

 

El Mercado lo ha jodido todo, obsérvenlo ustedes y se darán cuenta aunque sé que ya lo habrán advertido sin poder hacer nada. Sin embargo, de esta jodienda, los medios de comunicación, a callar o a hablar poquito porque los medios de comunicación pertenecen al propio Mercado y los que no pertenecen al Mercado, juegan a ser progresistas o son pequeñas islas de libertad, la excepción,  no la regla, por desgracia. A estas alturas de mi vida ya sé dónde está el cáncer del mundo, ya sé dónde están sus metástasis, ahora hay que averiguar si ese cáncer es operable o tiene cura porque el problema del mundo no es exactamente que tenga un gran problema; el verdadero problema es saber si el gran problema tiene solución.


ARTÍCULOS ANTERIORES

DIARIO Bahía de Cádiz (BC) v. 1.8.
© 2004-2007 DIARIO Bahía de Cádiz

Publicidad | Contáctenos

¿Quiénes somos?  --  Aviso Legal  --   Suscribirse  --   Poner como página de inicio  --   Añadir a Favoritos                          Imprimir esta página

 

 

 

Publicidad         

 

C/Profesor Antonio Ramos, 12, 3ºIZQDA - 11.100 San Fernando (CÁDIZ)
Redacción: redaccion@diariobahiadecadiz.com  Dirección: danyprensa@yahoo.es   Teléfono: 658 685 782