Año III

 

  

 

 

 PORTADA

 Noticia del día

 Cádiz

 Jerez

 San Fernando

 El Puerto

 Chiclana

 Puerto Real

 Rota

Participa AQUÍ en la encuesta

 El Mundo

 Deportes

 Toros

 Opinión

 Cartas al Director

 El Derrotista

 Servicios

 Reserva Hoteles

 El Tiempo

 Prensa/TV/Radio

 Entrevistas

 A Fondo

 Foto-Noticias

 Bahía Cultural

 Carnaval366Días

Escribe aquí tu CARTA AL DIRECTOR

 Suscribirse

 Patrocinadores

 Publicidad

 Quiénes somos

 Contacto Prensa

 Hemeroteca


 

 

 CONTRACORRIENTE

La calentura

 RAMÓN REIG

 (Periodista y Profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla)

ramonreig@us.es

 

RAMÓN REIG

Entonces resulta que lo de la calentura del planeta iba en serio. No pasa nada, nos morimos y ya está, total, para lo que hay que ver y oír… De esa manera, el carca de Bush (y sus votantes cobardes y puritanos) y el progre de Blair (y sus votantes estirados y aislados) ya no tienen que preocuparse por extender la paz en el mundo y la justicia infinita. Ellos dos que se metan en sus refugios especiales con aire acondicionado y los terroristas que se mueran solos, achicharrados. El problema puede estar en que como los terroristas son musulmanes, acostumbrados a la penuria y al desierto, es posible que la casquen primero los guardianes de la paz de un constipado. Si nos morimos con la calentura, las fábricas contaminantes no tienen que seguir con su infinita labor de progreso planetario, ofreciendo puestos de trabajo, ocupando a miles de seres humanos en sus dependencias. Trabajar tanto por los demás cansa, hay amores que matan, ellas nos habrán matado pero habrá sido por amor y la muerte más hermosa que uno puede alcanzar es por amor. Cuando lleguen los extraterrestres esos de los que hablan iluminados listos como Iker Jiménez en la SER y en Cuatro (muy distraído el programa, lástima que todo sea fantasía), hallarán una enorme esquela esculpida sobre piedra que dirá: “Aquí yace el planeta Tierra, cuyos habitantes humanos murieron por amor”.

 

Ya está bien de tanto antropocentrismo. Nos morimos y se acabó. No será la primera ni la última especie que desaparece del planeta. Nos queda el consuelo de que siempre sobrevivirán las bacterias, que se adaptan a todo. En cuanto a nuestras miserias y grandezas humanas, las podemos legar almacenadas en soportes informáticos y en cámaras mortuorias homeotérmicas, alimentadas con energía solar. Tal vez la Iglesia también sobreviva pues conocida es su virtud adaptativa. Si sobrevive la Iglesia y Federico Jiménez Losantos, podemos estar tranquilos. Dicen que bichos malos nunca mueren. El caso es que estos no son los malos sino los buenos: Bush, Blair, la Iglesia, las fábricas contaminantes de la puta economía de mercado y Federico Jiménez Losantos son los buenos y los buenos nunca mueren, triunfan siempre. Entonces, ¿quién se va a morir? Está claro: los terroristas, los comunistas (que ya están casi muertos por calentarse demasiado el tarro y no ir a lo práctico, como los gringos o los sociatas), los profesores de universidad, los poetas (que son tontos de remate, todo el día diciéndole a los demás que les duele el ombligo), los periodistas y los jueces.

 

Terroristas y comunistas fenecerán por motivos obvios: son malos. Además ya no hacen falta porque Federico en la COPE puede contarnos qué es el terrorismo (lo sufrió en sus carnes) y qué es el comunismo puesto que él fue marxista. A Jesús Quintero –que está haciendo otra vez su programa “Variaciones sobre lo mismo”- le dijo el otro día Federico que fue marxista porque era tonto y que el marxismo fue la sustitución de la religión. Tiene parte de razón, a mí me ocurrió lo mismo. Pero creo que al predicador de la COPE se le puede aplicar la frase de Garcilaso y Alberti: él era un tonto y lo que ha visto lo ha hecho dos tontos. Primero fue religioso, luego marxista y ahora facha, o sea, dos o tres tontos en uno. Claro que él dice que es liberal. ¡Joder cómo serán entonces los fachas! Me conozco yo a estos liberales conversos. Javier Solana primero levantaba el puño en actos pacifistas y luego fue secretario general de la OTAN. Y éste primero es marxista y ahora le llena el cepillo a los curas en nombre del liberalismo, “España una unidad de destino en lo universal”, “Santiago y cierra España” y “Mueran los intelectuales” (el se lleva comisión y grande, supongo). Claro que a la hora de hablar y debatir siempre es más interesante hacerlo con un facha “ilustrado” o con un liberal que con un progre de pacotilla. A fin de cuentas, Adam Smith era más utópico que Marx.

 

Federico sobrevivirá porque ha dejado de ser periodista, ahora es predicador de causas nobles. Los periodistas auténticos morirán por inanición, ya no tienen nada que hacer en una tierra que se calienta poco a poco. En realidad, hace años que apenas tienen trabajo. Incluso cuando acuden a la guerra los llevan de la mano los poderes militares y políticos, que son los que en realidad seleccionan a los que van. Y encima la guerra los mata: a perro flaco, todo son pulgas. De las cosas importantes se enteran antes los que se quedaron que los que se fueron al frente, como ocurrió con las torturas de Abu Grahib en Irak: las descubrió Seymour Hersh desde EEUU y las publicó en The New Yorker, una revista independiente de los grandes conglomerados que lo controlan todo y se suelen situar al lado de los intereses de los buenos, para eso son los buenos. Sobrevivirán los que informen de las actividades de los buenos: a qué hora se levanta Blair cada mañana, cuando hace pipí Bush, o cuántas estampitas firma el Papa al mes. Pero eso no son periodistas, son correveidiles pelotas.

 

Los jueces sucumbirán por esquizoides. Los juicios o no juicios a Milosevic, Pinochet o Sadam lo dicen casi todo de ellos. No hacen falta, cualquiera puede hacer de juez (Federico, por ejemplo) y se ahorra gasto público. En España, llaman a declarar al presidente vasco, Ibarreche, por charlar con los de Batasuna (“la ilegalizada Batasuna”, según el sonsonete ideológico-mediático), pero no hacen lo propio con Aznar y Zapatero que han hablado con ETA. Garzón dice ahora que el movimiento independentista vasco no es en sí ilegal pero hace años le cerró varios medios de comunicación. Se van a morir los jueces por tonto pitos. El otro día hablé yo con mi fontanero y no me han llamado a declarar. Y eso que me cobra sesenta euros por cualquier chapuza. ¿No es eso hablar con un terrorista? Pues no me han llamado.

 

En cuanto a los profesores de universidad, nos moriremos porque no hacemos falta, salvo los que enseñen inglés e informática. Ah, y los docentes de podología y fisioterapia. En el mundo no es precisa la inteligencia, antes con las “cuatros reglas” se defendía la gente. Hemos vuelto a ellas: inglés, informática, imbecilidad, ignorancia. Con eso se gana uno la vida y bien. Como los buenos son viejos es útil un ejército de médicos para curarles los juanetes y masajearles la espalda. Los demás, a esperar a la muerte, sin hacer casi nada, no vale la pena. Como el niño Woody Allen quien, en su película Annie Hall, le decía al médico que era inútil hacer los deberes porque el universo se expande y puesto que se expande, llegará un momento en que dejará de expandirse y empezará a encogerse y todo saltará en pedazos, igual que en el inicio de los tiempos. Tampoco hay que ponerse así, bien mirado, la calentura del planeta subirá los termómetros corpóreos y ya saben lo que le decía la madre de Napoleón a su hijo: “A follar, a follar que el mundo se va a acabar”. Luego, entre polvo y polvo, un paseo en coche, cada uno en un coche, para contaminar más. ¡Anda, y que le den por el culo al mundo con sus buenos dentro!


ARTÍCULOS ANTERIORES

ÚLTIMOS TITULARES                                    Imprimir esta página

  Portada Principal © DIARIO Bahía de Cádiz (BC) Aviso Legal 
Publicidad -  Poner como página de inicio  -  Añadir a Favoritos  -   ¿Quiénes somos?

 

 

Publicidad         

 

C/Profesor Antonio Ramos, 12, 3ºIZQDA - 11.100 San Fernando (CÁDIZ)
Redacción: redaccion@diariobahiadecadiz.com  Dirección: danyprensa@yahoo.es   Teléfono: 658 685 782