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Por favor, vayan a ver Alatriste que el
pobre Polanco se ha gastado 24 millones de euros en rodarla y no sé cuántos más
en promocionarla. Estoy preocupado por el porvenir de Polanco, por eso creo que
debemos ir todos a contemplar la película que, sin duda, será maravillosa, como
todas las que costea el grupo Prisa. Espero, además, que se oiga porque ése es
un pequeño fallo que tienen muchos filmes españoles actuales: que no se les
entiende a los actores porque no vocalizan y porque los sistemas de grabación
pretenden ser demasiado puros. Con Pajares y Esteso veía mucha teta y mucha
chabacanería pero al menos me enteraba, a excepción de esos monólogos
extraterrestres de Ozores, que completaba el trío de galanes del destape.
No podemos tolerar que Polanco se vaya al paro o a
la quiebra. El hombre, con vistas a seguir contribuyendo al progreso del
pensamiento progresista, ha lanzado Cuatro y se ha llevado Canal + a la
plataforma Digital +, que hay que ver la obsesión por los pluses que tiene esta
empresa, más que por los pluses, por la plusvalía. También ha creado la cadena
de televisión, teóricamente local, Localia TV. Pero el público le está cortando
las alas a todos estos inventos polanquistas, de ahí que el título de la peli
esté bien: Alatriste, que es como tiene el ala y los alerones el señor Polanco.
Localia tiene pérdidas y eso que emite a nivel
estatal, saltándose la ley. Si no le hubiera dado Zapatero el canal Cuatro
hubiera sido igual: Localia se habría convertido en canal estatal porque las
cosas se hacen por el sistema de hechos consumados y después a ver quién le
cierra a Polanco un medio de comunicación sin que te caiga un huracán de
campañas mediáticas de desprestigio desde la SER y El País. Lo que pasa
es que a Cuatro no la ve casi nadie, igual que a La Sexta, otro canal pro-PSOE,
con la mexicana Televisa y otros amigos del partido en el accionariado. En
México, Televisa es casi un monopolio, apoyando siempre al PRI y al PAN, según
le convenga. Su tendencia es conservadora pero eso no impide que el progresista
grupo Prisa tenga negocios con ella en el mundo de la radio, por ejemplo, con el
apoyo de Banesto o sea, de la familia Botín y el Grupo BSCH o SCH, que el señor
Botín le quitó la B de Banco como si le diera vergüenza de ser banquero, con la
de beneficios que aportan al avance de un país. Ahora los banqueros se han
inventado un seguro para las hipotecas, es decir, una hipoteca de la hipoteca.
Luego idearán la hipoteca de la hipoteca de la hipoteca. Esto ha pasado porque
el euribor no deja de subir pero, ¿por qué sube el euribor? Que lo digan los
bancos. Nadie vota en unas elecciones a estos que son los que de verdad conducen
nuestras vidas, porque con tanta hipoteca de la hipoteca de la hipoteca de la
hipoteca, si antes nos tenían agarrados por los huevos ahora ya sólo queda que
nos agarren por la… y nos den por el…, en fin me voy a callar que me embalo.
Vamos que el ala se nos pone triste con tanta deuda.
Mis alumnos más destacados me han dicho siempre
que Cuatro es para tontos y retrasados. “¿Pero si es para vuestro segmento de
edad, y hasta los 45?”, les he respondido. Y se han encogido de hombros. Eso
quiere decir que Polanco y los de La Sexta desean crear o consolidar idiotas, no
darle al público lo que quiere, como dicen luego en conferencias y jornadas que
he tenido que sufrir, sino crearlos ellos. Menos mal que la gente reacciona.
Aquí hay un tropel de programadores y ejecutivos de treinta y tantos años o
cuarenta y pocos, de la Generación X, que no saben hacer la O con un canuto, se
van para USA y se traen lo que ven allí y lo españolizan o lo largan
directamente. Por fortuna, el lavado de coco no se ha consumado pero ya veremos
qué pasa. La gente, por ahora, se va a Internet y deja a Polanco, a Televisa, a
Contreras, ex asesor de Zapatero, a Miliki Aragón, al cocinero vasco ése,
Arguiñano (no me sienta bien su presencia, se me revuelve el estómago con tanta
pamplina), etc., con las alas alicaídas y tristes, es decir, los impulsores de
Cuatro y de La Sexta van a tener que volver a cantar “Susanita tiene un ratón” y
a gritar “¿Cómo están ustedes?”, a ver si así se anima la gente.
Por lo que a Canal + se refiere, ¿para qué quiere
la gente este canal si ya tiene cine de estreno y deportes en otros canales?
¿Saben cuántos se apuntaron al pasado mundial? No llegaban a 5.000, así no hay
quien viva. Por todo ello, ojalá este lavado de cerebro que nos está haciendo
Polanco en todos los informativos de radio y televisión, en todos los diarios,
etc., con la susodicha Alatriste, le dé resultado, para que recupere con
creces esos 24 millones y todos los de la promoción, esa promoción que origina
que los periodistas se presten a presentar como noticia cultural el estreno de
una película, cuando en realidad es publicidad, pero aquí de ética periodística
y empresarial andamos cortitos. Pérez Reverte sale el hombre y, muy orgulloso,
afirma: “Veo a mi capitán Alatriste en el personaje de la película”. Ya lo dijo
una vez aquí en Sevilla, al lado de quien esto les escribe, en el Paraninfo de
la universidad hispalense: “He visto en Los Balcanes a mis colegas morir cuando
cubrían la guerra; se me ha muerto en los brazos más de un niño cuando lo
llevaba en un coche a un hospital con la barriga abierta por la metralla; me he
jugado la vida mientras que otros colegas iban a Sarajevo y hacían sus programas
sin moverse de un hotel. Luego, he llegado a TVE, en Madrid, y los funcionarios
burócratas me llegaron a pedir la factura de la gasolina del todoterreno y les
he tenido que decir que bastante he hecho con lograr gasolina, que venía de la
guerra, coño. He visto a mis colegas viviendo en cómodos chalés, ejerciendo el
periodismo rosa y el político. Ahora me pagan muy bien mis novelas, se venden
mucho, las llevan al cine, me pagan estas charlas, de manera que aquel
periodismo se acabó”.
Esto dijo Pérez Reverte, ideas que ha volcado
además en su libro Territorio comanche, otro adaptado al cine, como La
tabla de Flandes. El tío tiene talento, sí señor, y ahora es el capitán
Alatriste el que combate por él; Reverte se ha jubilado con honores para meterse
en otra mierda que, al menos, lo hace vivir cómodamente y le engorda el ego
aunque le traiga sus depresiones también, supongo, igual que Polanco se nos
puede deprimir si el personal no ve la película. 24 millones, Lopera ha vendido
a Joaquín por 25 y ha hecho un negoción porque a Joaquín ya lo conocen todos los
defensas. Le podía explicar a Polanco cómo extraerle dinamita a las aventuras
del Alatriste ése.
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