
Madre del Amor Hermoso, la que nos han dado con
el oscar de Amenábar. Y lo que queda aún. Me alegro por el chaval -que dejó la
Facultad de Ciencias de la Información de la Complutense porque decía que
allí, en la especialidad de Audiovisual, no le enseñaban nada- pero no de la
carga que nos están dando sus promotores. Tras abandonar sus estudios,
Amenábar decidió acometer “Tesis” y le salió bien. Luego “Abre los ojos”, “Los
otros” y ahora se mete “Mar adentro” gracias a los cojones que tuvo Ramón
Sampedro y a las agallas de su amada que lo ayudó a morir. Falta ahora que
Amenábar realice “Mar adentro 2”, la historia de un joven y ambicioso director
de cine que gracias a un hombre valeroso logra una ristra de premios de la
mano de un grupo mediático llamado Prisa.
Ahora se llevan los mozos y mozas de treinta y
tantos años. Están por todas partes. Son trabajadores kleenex que saben
aprovechar su ocasión. A uno ya lo han quemado, ya lo han utilizado bastante
para que la gente se limpie los mocos. Se llama Pedro Almodóvar, que ha pasado
del todo a la nada. Ganó el oscar gracias a una película de esas tan ridículas
y postmodernas que hace, “Todo sobre mi madre”, con el apoyo doble de Prisa y
Telefónica. El pobre hasta se jugó su futuro físico en las pasadas elecciones;
con tal de servir al PSOE afirmó que el PP preparaba un golpe de Estado. Y
cuando vio que el PP estaba dispuesto a llegar hasta las últimas consecuencias
y llevarlo a la cárcel se acojonó y rectificó. El partido-Prisa lo ha tirado a
la cesta de los papeles, le ha buscado algún que otro premio en Francia pero
ha apostado por Amenábar que es más joven y prometedor. Almodóvar podía montar
en cólera y soltar toda la bilis que debe llevar dentro pero como lo haga está
listo: tendrá que arreglárselas en el futuro con los ahorros que ha logrado
hasta ahora porque le cerrarán la puerta en todas partes. Bastante le han
aguantado con el portazo que le ha endiñado a la Academia de Cine española,
dominada por los chicos de ZP. Don Pedro debe sentirse traicionado pero
todavía sale en la foto. Que no se mueva más porque la derecha no lo quiere
por ser homosexual, por su cine y por sus posiciones sociatas.
Hay una forma de vender objetos que se basa en
algo, un “gancho” que, se supone, tiene carisma y relevancia por sí mismo; es
un principio que viene en los manuales más elementales de persuasión. Por
ejemplo, EEUU es una marca ya de prestigio, se supone que un número uno en las
listas musicales de los EEUU es una excelente canción y que una película de
éxito allí es de garantía. Por eso nos damos patadas en el culo para que el
Imperio nos reconozca cuando el éxito ha llegado en España. Como se sabe, casi
todo es negocio, bien que lo entendió Woody Allen cuando no fue a recoger su
oscar por “Annie Hall” y se quedó tocando el clarinete en su sitio habitual.
Hace años, los medios de comunicación, sobre todo los del grupo Prisa,
empezaron a llenarse de dinosaurios. Y es que se estaba creando ambiente
porque el susodicho grupo iba a distribuir en España los dinosaurios de
Spielberg. Luego sucedió algo parecido con “Los otros” y con actrices cuyas
películas impulsa el “imperio” del señor Polanco, como Salma Hayek. En los
canales temáticos de cine de Prisa, caso de los tres de Cinemanía, las
películas de la Warner son algo habitual. Las más potables se repiten hasta la
saciedad pero la mayoría son malas de solemnidad, porquería de saldo con
argumentos peregrinos y reiterativos para cerebros planos o para la
desesperación. Un cine de pago ofreciendo tales bodrios es una estafa aunque
esto no es privativo de Cinemanía sino de casi todos los canales temáticos de
cine. Prisa tiene acuerdos para exhibir en sus televisiones filmes de la
Warner pero otros canales amplían este repertorio con continuas apologías a la
violencia, al héroe USA y a la ñoñería más banal. No me extraña que Digital +
no haya llegado ni a esos tres millones de abonados que necesita para empezar
a pensar en ser rentable. La gente no quiere pagar por ver eso. Igual que yo
no pagaré por ver “Mar adentro”. No le doy a Polanco ni un euro. Bastante le
da el gobierno.
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