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Recuerdo un epigrama del célebre Tertuliano: “La
sangre de los mártires se transforma en la semilla de cristianos”. Es evidente
que la muerte-ejecución- del jefe de la red terrorista Al Qaida en Irak, Abu
Musab al Zarqawi, no va a facilitar muchos las cosas hasta el punto de que la
guerra se termine en Irak, ni mucho menos. El terrorista fallecido-ser humano
al fin y al cabo-, va a ser considerado un mártir por sus correligionarios. Esta
muerte va a encrudecer el ambiente bélico de Bagdad. Si pienso que es una duro
golpe para los terroristas, pero los terroristas seguirán matando. Todos los
humanos tenemos un sustituto, y él no va a ser menos. Entiende uno, quiero
entender que cierta culpa de lo que ocurre en Irak hay que atribuírsela al
muerto. No obstante, el secretario general de la ONU, Kofi Annan-para
congratularse con el señor Bush-, ha manifestado que la muerte del terrorista no
es una asesinato selectivo, pero cuando menos todos entendemos que ha sido una
muerte selectiva. Considero que es harto difícil haber procedido a la detención
del ‘jordano’, pues nos encontramos en Irak que es un territorio con las dos
terceras partes del mismo que son desierto, y que, a raíz de la invasión
americana, sus fronteras se han convertido en vulnerables por los cuatro
costados.
Están muriendo unos treinta civiles diarios en la
calles de Bagdad, nadie parece que va a arreglar esta masacre. Mas la muerte del
líder de Al Qaeda puede que sea tomada como una gran victoria sobre el
terrorismo mundial. Indudablemente que tiene su mérito, pero no la manera de
llevarlo a cabo: un ataque aéreo acabó con su vida. Quizá podía haber sido
detenido, y puesto a disposición de los tribunales iraquíes competentes en Irak.
Esta manera de matarlo-él también mataba-, ha sido más expedita, y así... ¡Qué
el cielo lo juzgue! El historial del muerto es tremendo: terrorista frío y
calculador; su plan consistía en exterminar chiíes-cuantos más mejor-, dado que
él era suní, y operaba desde poblados-territorios-suníes que le facilitan la
cobertura para su operaciones de terror sin límites.
Uno comprende que el jordano, Al Zarqawi, fue
delatado, posiblemente, por algún miembro de su grupo (había de recompensa 25
millones de dólares americanos). No descarto, desde luego, la presunta
intervención del MOSSAD (Instituto de Inteligencia y Operaciones Especiales)
israelita, aunque no estoy en posesión de pruebas para demostrarlo. Si acaso
pudo haber intervención por parte de las autoridades iraníes, mas... todas son
meras especulaciones.
No obstante, si la muerte del terrorista se
hubiese producido unos mese antes, seguramente las bolsas de valores y acciones
se habrían recuperado. Y así- con su fallecimiento-, el petróleo cayó por debajo
de los 70 dólares el barril y el dólar se revalorizó.
El presidente norteamericano ha comparecido ante
las pantallas televisivas diciendo que “la muerte de un asesino...”.Es cierto
que este semejante nuestro lo ha sido, pero hemos de recordar-con cierta
veracidad-que, en tierras iraquíes, la intervención de los EE.UU. ha causado
hasta el momento la muerte de 2.600 soldados americanos, 18.000 heridos, a los
que hemos de añadir el numero de 100.000 victimas más (todos los anteriores son
datos aproximados). Una buena idea sería que la ONU tratará de establecer alguna
forma de acuerdo con las tropas iraquíes. Realmente esto no se producirá: el
presidente del Ejecutivo norteamericano-“señor de las bombas” -, comenzó la
guerra por la posesión del petróleo-“oro negro”-, y ahora quiere seguir
ejerciendo el control sobre el último.
La guerra civil fue promovida por los
norteamericanos, quienes supieron comenzar el conflicto armado pero no saben
como terminarlo. Están cometiendo los mismos errores en los que incurrieron en
Vietnam. La historia es y ha sido siempre un libro abierto, a fin de recoger
enseñanzas y errores pasados para no incurrir en los mismos despropósitos. Creo
que, no lo se ciertamente, en los EE.UU. los profesores enseñaran Historia
Universal, para que los niños-futuros hombres norteamericanos-sepan la II Guerra
Mundial, la Guerra de Vietnam... El porqué de las mismas, y el cómo se
resolvieron esos conflictos. No debemos tener nunca miedo a la historia, la
nuestra y la de los demás.
Sin embargo, analizando el conflicto bélico, hemos
de convenir que la guerra civil ya existía con anterioridad entre suníes y
chiíes. Antigua guerra que permanecía latente, ya que el régimen político
existente era la dictadura de Sadam Husein, y con las dictaduras no se pueden
desarrollar los nacionalismos exacerbados. (Durante la dictadura del general
Franco tuvimos-existían- los nacionalismos vascos, catalanes, gallegos..., los
cuales permanecieron en letargo, mas ahora con la monarquía parlamentaria actual
han comenzado a solicitar sus viejas reivindicaciones. Esto no es malo, desde
luego, pero siempre dentro de la Constitución Española de 1975. Ya todos
nosotros-los blancos y los azules- hemos olvidado nuestra penosa Guerra Civil.)
John Donne, poeta inglés, dejó escrito: “(...) La
muerte de cualquier hombre me disminuye, porque estoy ligado a la humanidad; y
por consiguiente nunca hagas preguntar por quién doblan las campanas; doblan por
ti”.Por esta razón, por tantas muertes acaecidas como consecuencias de hambres,
guerras, violaciones, terrorismos...los españoles(los ciudadanos del mundo
entero) nos hemos acostumbrado a no preguntar nada acerca de las campanas.
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