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“La experiencia
es un nombre que cada
cual aplica a
sus propios errores.”
OSCAR WILDE. Lady
Windermer’s Fan, Act III.
Las próximas Elecciones Generales
del 9-M –sus votos–, nos dirán inequívocamente que, sin duda alguna, el PP las
perderá. Y hablarán los votos, y no precisamente por los méritos hechos por el
señor Rodríguez Zapatero, sino por los desméritos de Mariano Rajoy: se pasó los
últimos cuatro años profiriendo un “no rotundo” a todo el programa desarrollado
por el actual presidente del Gobierno Español, señor Rodríguez Zapatero, que uno
entiende que algo hizo bien. Los debates –nº 1 y nº 2– no han servido para
nada: se han leído estadísticas, ha habido afirmaciones de odio y mal
entendimientos entre los partidos mayoritarios del Estado español, ninguno de
los contendientes han hecho examen de conciencia mediante el análisisde los
errores cometidos:... según palabras de Rajoy y Zapatero, el PP y el PSOE son
los mejores, y han dado a entender al pueblo español que la culpa nació
huérfana. Urnas y votos, votos y urnas decidirán el fututo de España durante los
próximos cuatro años.
Rajoy no inspira ni atrae al
electorado. Esto lo sabíamos todos. Quizá Alberto Ruiz-Gallardón podría haber
ganado las elecciones, quizá Alberto Ruiz-Gallardón representa una derecha más
razonable y menos extremista, quizá Alberto Ruiz-Gallardón hubiera representado
a la juventud de derechas que piensa...que se puede dialogar con la izquierda
española, aunque haya que ceder en algún punto de su ideario político....Pero
siempre respetando y cumpliendo con la vigente Constitución española de 1978. Y
es que el PP va a perder por sus propios méritos –mínimos, diría yo-, y el PSOE
va a ganar por la ineficacia del partido de la Oposición en el Congreso de los
Diputados. El eje de la política española –PSOE y PP– no ha funcionado. Y esto
ha sido nefasto para la Nación española.
Le pregunte a un buen amigo mío:
“Vistes los debates (I Y II)”. “Desde luego que no”, me contesto. “Ya sabes
que...de poco sirven. Todas o casi todas declaraciones son mentiras disfrazadas
con verdades a medias. Llevan preparadas estadísticas, y prometen y más prometen
proyectos, planes de inversión, control de los precios..., para después quedar
todo en “agua de borrajas”. Y siguió diciendo: “ Por lo que he oído estuvieron
muy mal los dos –Zapatero y Rajoy–, pues no fueron ellos –sus personas– las que
hablaban e intentaban razonar, sino sus dossiers ya prefabricados, habiendo
faltado la espontaneidad de ambos interlocutores, y esto ya estaba cantado”.
Piensa uno que ha habido entre ambos contendientes un enfrenamiento constante:
posiblemente, y así lo creo firmemente, a nadie le han cambiado la intención de
voto que ya tenían, aunque ha sido positivo que haya estos debates políticos,
pues quizá algún día saquemos algo en limpio los españoles... de estos
espectáculos televisivos.
Y al final, muchos de mis conocidos
me confesaron que “terminaron haciendo zapping por el interior de ‘la caja
tonta’, como casi siempre hacen, dada la mala calidad que nos muestran a diario
nuestros canales televisivos”. Pues cierto es que la política es una arte, y
como tal hay que practicarlo. Pudimos comprobar la prepotencia con se expresaron
ambos contendientes, para al final no comunicar nada nuevo de lo que ya
sabíamos. Vamos, que los debates resultaron poco amenos. Se contradijeron, se
censuraron...repitiendo más de lo mismo. Se pregunta uno dónde quedaron esas
propuestas –programas– que hubieran sido necesarios escuchar para poder mover un
electorado, que en estos momentos se haya indeciso, respecto a cuál de los dos
contendientes deben entregar su voto. Había que cambiar nuestro sistema
electoral en el sentido de poder elegir, y de forma abierta, a los candidatos de
cada partido: listas abiertas, y no listas cerradas que son con las que estamos
funcionando en estos momentos. Todo esto se andará, Dios mediante.
Zapatero desilusionó y Rajoy
también. Han sido y son incapaces de formar un gobierno de coalición, cuando
entre ambos poseen más del 80 por ciento de electorado. ¡Qué pena me dieron
ambos!
Rajoy se pasó ambos debates buscando
una niña imaginaria –que con anterioridad ya había aparecido en México–, y en su
lugar debiera haber buscado, y la encontraría...a “mi chica de los ojos verdes”,
ésta es la chica que debió buscar Rajoy: la recuerdo sola…Es decir, tratar de
buscar y encontrar a esa España unida y compacta de las autonomías: donde se
respete la Constitución de 1978, el orden público, donde no se mate y se robe a
cada momento del día o de la noche, donde no se mate o se violente cada quince
días a una mujer –española o extranjera–, hechos ejecutados por los energúmenos
de turno. Esa es la chica que debe buscar y que no encontró y que es incapaz de
buscarla, que no es sino esa España que ya debiera de caminar en Europa a la
altura de Francia y Alemania, pues el rodaje que llevamos recorrido desde el año
1978 ha sido ya suficiente para figurar en la UE como un país comprometido e
influyente en tareas políticas de envergadura .Y los cierto es, que hoy por hoy,
nadie desea saber nada de nosotros los tristes y olvidados españoles.
Espero que entienda de una vez por
todas, señor Rodríguez Zapatero, que el pueblo español desea votar, y
concretamente los votantes del PP y el PSOE y el resto de los partidos
políticos, eligen que después del 10 de marzo –gane quien gane–, gobierne de
verdad y sin pactar con los nacionalismos –partidos minoritarios que se me
antoja son excluyentes, y no desean la unidad de España en la que no creen: a
estos nacionalismos me refiero: hay otros nacionalismos ERC, BNG... que tienen
su derecho como lo demás a participar en el Gobierno español, siempre y cuando
respeten y acaten la Constitución de 1978.
Se trata de gobernar con el voto de
los que deseamos el bien de España, y, desde luego facilitar la investidura de
aquel que salga elegido, que posiblemente será usted. Gobierne, señor Zapatero
–que no lo ha hecho en la pasada legislatura–, pero gobierne con sentido común
–que es el menos común de los sentidos–, facilitando y fomentado acuerdos con el
PP, con CIU, con... cualquier formación política que consiga cohesión y
fortalecimiento suficiente para llevar a España en una travesía que termine en
un feliz y ancho puerto estable y responsable, donde el terrorismo español no
tenga tregua alguna...si no cumple con el principal de los requisitos que les
acercaría al pueblo español: entrega paulatinamente sus armas...Sea inteligente,
señor Zapatero, y piense y mire hacia adelante, levantando ese “listón político”
que está caído por los suelos españoles. A esto le llama uno “tener grandeza
política”.Y le digo aún más: “Los votos son como las hojas, que se marchitan en
el invierno para nunca más volver”.
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