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“La única forma
de aprender a amar es siendo amado. La única forma de aprender a odiar es siendo
odiado. Esto ni es fantasía ni teoría, simplemente es un hecho comprobable.
Recordemos siempre que la humanidad no es una herencia sino un triunfo. Nuestra
verdadera herencia es la propia capacidad para hacernos y formarnos a nosotros
mismos, no como las criaturas del destino sino como forjadores.”
ASHLEY MAONTAGU,
La agresión humana, 1976
Los habitantes del Globo Terráqueo
hemos colocado nuestros ojos en las próximas elecciones norteamericanas, donde
se emplean muchísimos dineros (por dólares), y que a buen seguro cambiaran en
algo la política exterior del país más rico del mundo. Si así no fuera... poco
nos iba a crecer el pelo al resto de los mortales. El bueno de Bush –actual
presidente, y “señor de las bombas”–, ha sumergido a las Fuerzas Armadas
norteamericanas en un pozo sin salida al emprender una “guerra mundial o global”
antiterrorista, y creando a su manera una especie de diablo:
Eje_del_mal. Todo lo cual marcha unido –en una serie encadena de desatinos e
insensateces–, a una recesión económica que afectará, sin duda, al mundo entero.
Si bien es cierto, que, actualmente,
la política democrática existe mientras permanezca el debate entre dos o varias
alternativas, y se informe a la población tal y como es debido. De esta manera
los rivales políticos lo serán y saldrá triunfante un ganador –de las urnas–,
por los votos emitidos. Un gobernante, un buen gobernante debe asumir sus
propias decisiones políticas buenas o malas, para que más tarde sean las urnas
quienes digan la última palabra
Existe una lucha abierta entre
Hillary Clinton y Barack Obama en estas elecciones primarias. No obstante, esta
lucha no es de tipo ideológico dado que ambos pertenecen al partido democrática
estadounidense. Para la senadora Clinton las cosas no van marchando tan bien
como ella quisiera. A priori ella aparecía ante el electorado como fácil
ganadora, pero a resultado que él –Barack Obama– cuenta con electores de color y
demócratas de clase media alta: buen futuro para el senador por Illinois. En
realidad está ocurriendo lo que ya estaba previsto. Hay que esperar al 4 de
marzo en Ohio y Tejas, y, a partir de aquí, veremos cual de los dos –ella o él–
se llevan el gato al agua. Podemos hablar entonces de una señora Clinton en
horas bajas, y de un señor Obama caminando encima del caballo de Troya con
categoría de ganador. Más las urnas marcarán el desenlace final.
Sin embargo, y esto lo hemos oído
decir muchas veces que el presidente de EE.UU, señor Bush, es “el hombre más
poderoso del mundo”. Sí es cierto que tiene poder, aunque realmente lo recibe
del “sistemas”, del sistema democrático americano que no falla nunca (no
olvidemos que el presidente, señor
Nixon, tuvo que dimitir). El sistema crea la prosperidad americana–basada en
el libre comercio-, y al mismo tiempo ahoga a gran parte de los ciudadanos
americanos haciéndoles pobres de solemnidad .Y cierto es que esa prosperidad de
la que hablamos no ha conseguido disminuir los 40 millones de estadounidenses
que carecen de seguridad social. Paradojas de la vida.
Por otra parte hemos de reconocer
que Estados Unidos dista mucho de ser una autentica democracia, pues los
asesores, organizadores de campaña, hombres de negocios...son gentes
inmensamente ricas, forradas de dinero –diría yo-,que forman una élite de
personas a las que no les interesa, en modo alguno, las desigualdades económicas
y sociales que existen en EE.UU. (Hillary Clinton, y cuando su esposo Bill
Clinton ocupaba la presidencia de los Estados Unidos de América, trato de llevar
la Seguridad Social al alcance de todos los americanos: negros, blancos,
amarillos, cobrizos...Pero fracaso en su intento ante las presiones de las
Clínicas y Sanatorios Privados donde se cuida y mima la salud de los más ricos,
obteniendo pingües beneficios dinerarios en detrimento...de los que siembran las
calles neoyorquinas con sus cuerpos y almas muertos de frío y miseria.)
Hillary Clinton –la buena y amable
senadora–, debería explicar a sus próximos votantes el porqué y el cómo...no se
acordó de los desheredados de la fortuna. Si a esta manera de gobernar se le
llama “democracia”, que venga Dios –ese Dios de todas las religiones– y lo vea.
En EEUU se sigue aplicando la máxima
pena –la pena capital– en los estados de Virginia, Florida, California,
Texas..., no obstante, el número homicidios no ha disminuido tal y como se
esperaba. Y es que la sociedad americana así lo demanda, con harto dolor de
nuestros corazones. En cierta ocasión, un taxista de San Francisco (partidario
de la pena de muerte) argumentó que “los costos (por gastos) económicos de un
condenado a muerte, si este último fuese condenado a cadena perpetua, serían
demasiados y, claro está, el pueblo americano no tiene por qué gastar tanto
dinero, y es más económico elegir”. ¡Bonita manera de pensar!
Y sin embargo, ¿Por qué nos
sorprendemos que los estadounidenses hablen –piensen, pocas veces los hacen– de
esta manera? Todos hemos oído, una y mil veces, que “mister Dólar” es lo único y
más importante en sus cotidianas vidas. La ideología –mediando el vil metal–
acaba siempre penetrando en el más recóndito rincón de la mente humana. Incluso
presidentes americanos trataron de erradicar la muerte legal de la legislación
penal, pero ninguno lo consiguió, incluido el ex presidente Bill Clinton. Y
estas personas que así piensan, mal que no pese, elegirán al futuro presidente
de los Estados Unidos de América.
Todos los argumentos se hunden por
su propio peso cuando tratan de justificar la pena de muerte, existiendo como
existen penas privativas de libertad. Cuando venimos a esta vida, lo hacemos
desprovistos de conocimientos de cualquier clase, es decir, tenemos que
cultivarnos para poder respetar y amar a nuestros semejantes, dominando “la
bestia” que todos llevamos dentro: la antigua Yugoslavia, Chechenia, Birmania,
Irak, Afganistán, etc., son ejemplos evidentes de que
la Bestia está dominando el intelecto del hombre y fomentando la guerra
entre hermanos. Es un hecho simple: Matar por el placer de matar.
Y es así que los seres humanos
heredamos rasgos genéticos, que han de condicionar el resto de nuestras vidas,
pero después estamos condicionados por la cultura y la acción de las fuerzas
sociales. Somos animales racionales condicionados por tres fuentes principales
del ser humano: violencia, conocimiento (inteligencia) y el dinero. Triste es
reconocer que la violencia que se emplea para matar va unida inexorablemente al
poder, al ejercicio del poder que no acata normas ni leyes... Solamente ésta
será ejecutada para castigar, hacer daño, matar...
Pediría uno que llegue la paz,
pediría que no se fomente la guerra, y sé que es como pedir que caigan perlas de
lluvia sobre la tierra. Y tirar bombas indiscriminadas sobre personas civiles es
ejercer violencia, violencia pura y dura. Los Estados Unidos de América desean
poseer la hegemonía mundial a cualquier precio, y debían contribuir a fomentar
un desarme nuclear mundial de manera y forma paulatina.
Sin embargo, EE.UU. no está por la
labor, pues es el primer país productor de armas del mundo, y las armas hay que
venderlas. Los políticos americanos –sus Gobiernos– han intervenido siempre allí
donde se encuentra el petróleo –oro blanco–: apoyaron al Sha de Irán, y
fomentaron la revolución iraní; comenzó, y no acabó por qué no puede, la guerra
de Irak, que hoy en día se ha convertido en una guerra civil de hecho –antes
había apoyado a Sadam Husein contra Irán-, y, por último, cuando desplegó tropas
en Arabia Saudita, sin saberlo, favoreció la creación política –fundamentalista
de Al Qaeda. Si hacemos una lectura oportuna, desde luego podemos entender que
Estados Unidos tiene como misión primordial asegurarse el suministro de petróleo
y su control para su propio enriquecimiento. Vemos, observamos, comprobamos una
descarada maniobra en la región de Golfo Pérsico, y siempre en unión de
Inglaterra. Mas la clave para el suministro de petróleo es la paz, y no la
guerra por la guerra. ¡Pero vaya usted a convencer a esos descerebrados
americanos, políticamente hablando! (Está entendiendo uno que EE.UU. jamás se
quedarán sin petróleo, aunque sea sacrificando vidas humanas inocentes y sus
propios soldados –educados en sus academias militares para salvar y hacer honor
a su país-. Mas ellos –los políticos– los traicionan, al hacerles creer que
existe un Eje del mal universal que hay que destruir.)
Demócrata o republicano, republicano
o demócrata... será el próximo presidente de EE.UU.
Tan
sólo le pido a Dios una sola cosa:... ¡qué de las urnas de votación
norteamericanas salga como vencedor/a una persona! Y ¿es esto mucho pedir?
Piensa uno que no. Aunque mi opinión particular es... que los demócratas
ganarán.
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