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“La razón domina
y gobierna
sobre todas las
cosas.”
CICERÓN, Tusculanas, II, 21.

Europa camina sin rumbo fijo
en cuanto a su política exterior, y, concretamente, en relación a Irán. Su
política exterior fracaso cuando comenzó la Guerra de Irak (20 de marzo de
2003–1 de mayo de 2003), y da la sensación que los yerros cometidos por los
gobiernos europeos ha caído en saco roto. Porque es evidente que las tinieblas
anidan en los cerebros de los políticos de la UE, mientras Teherán y Washington
caminan hacia una posible conflagración bélica de consecuencias impredecibles.
No olvidemos ni por un
momento que Rusia–el señor Putin–, lleva a la práctica acciones unilateralistas:
a) utiliza el poder del veto–su poder–en el Consejo de Seguridad de la
ONU, apoyando a Servia y, de esta manera, apaciguar los deseos de independencia
de Kosovo, y b) interviene, influye y controla–de manera directa–sobre lo que el
Consejo de Seguridad debe o no debe hacer en relación con Corea del Norte e
Irán( Recordemos que la Casa Blanca–EEUU.–hace los propio para proteger a Israel
contra las resoluciones propalestinas que se puedan tomar dentro de la ONU.)
Entiende uno que, con este proceder, estamos lanzando al aire cometas de
papel (el aire es su elemento) –sin hilos de sujeción–,que
marquen rumbos y destinos finales, a fin de que el aparato de política exterior
europea funcione y marque pautas diplomáticas para el buen entendimiento entre
iraníes y norteamericanos. Es decir, que impere la fuerza de la razón, y no la
razón de la fuerza entre EE.UU. e Irán.
Las democracias se hacen
fuertes, sin duda, respetando la pluralidad y la diversidad entre culturas y
continentes. La globalización triunfará, siempre y cuando, establezca pilares
sólidos donde se asienten ideas convergentes para el desarme mundial. EE.UU.,
Inglaterra, Irán, Corea del Norte, Israel y el fundamentalismo islámico... no
están por la labor. La violencia siempre engendra violencia, y esto es bien
sabido. Los países que no dialogan, y se dialoga por mediación de la cultura,
están abocados a una confrontación bélica constante. Piensa uno que indefinida.
Sin lugar a dudas, es triste
reconocer que EE.UU. ha contribuido a la campaña belicista comenzada por Israel:
mantienen una alianza perfecta hace ya muchos años. Y es que algunos políticos
europeos secundaron todo lo llevado a cabo por el presidente Bush, y, como
corderitos- con su silencio, con el silencio de los corderos-hacen sentirse a
los israelitas más fuertes y seguros. La UE (Unión Europea) ha de comportarse
ahora, y visto lo visto, como un juez-árbitro equilibrado. Ser neutral y hacer
que se cumplan las resoluciones de la ONU y/o las normas que han sido aceptadas
internacionalmente, dentro de los estados democráticos. Ni más ni menos.
Sin embargo, EE.UU. no está por
la labor, pues es el primer país productor de armas del mundo, y las armas hay
que venderlas. Los políticos americanos- sus Gobiernos- han intervenido siempre
allí donde se encuentra el petróleo-oro blanco-: apoyaron al fallecido Sha de
Irán, y fomentaron la revolución iraní; comenzó, y no acabó por qué no puede, la
guerra de Irak, que hoy en día se ha convertido en una guerra civil de
hecho-antes había apoyado a Sadam Husein contra Irán-, y, por último, cuando
desplegó tropas en Arabia Saudita, sin saberlo, favoreció la creación
política-fundamentalista de Al Qaeda. Si hacemos una lectura oportuna, desde
luego podemos entender que Estados Unidos tiene como misión primordial
asegurarse el suministro de petróleo y su control para su propio
enriquecimiento. Vemos, observamos, comprobamos una descarada maniobra en la
región de Golfo Pérsico, y siempre en unión de Inglaterra. Mas la clave para el
suministro de petróleo es la paz, y no la guerra por la guerra. ¡Pero vaya usted
a convencer a esos descerebrados americanos, políticamente hablando!
(Está uno entendiendo que EE.UU.
jamás se quedarán sin petróleo, aunque sea sacrificando vidas humanas inocentes
y sus propios soldados-educados en sus academias militares para salvar y hacer
honor a su país-, mas ellos-los políticos- los traicionan, al hacer creer que
existe un
“Eje_del_mal” universal que hay que destruir.)
Es evidente que muchos líderes
políticos, incluidos George W.Bush (EE.UU.), Mahmud Ahmadineyad ( Irán ) , Ehud
Ólmert ( Israel)...desean la guerra-intervenciones armadas-, cuando en realidad
existen soluciones pacíficas que siempre han sido y son viables para resolver el
conflicto en Oriente Próximo. Desde el año de 1947 que comenzaron las
confrontaciones armadas, y hasta el día de la fecha, no han cesado. El
presidente George W.Bush siempre estuvo equivocado, tal y como hemos visto en
las intervenciones armadas en Afganistán e Irak, respectivamente. Sigue siendo
un ser visionario, diabólico, prepotente-con el sobrenombre de “el señor de las
bombas”. Él se ha creado la fabula de que existe una lucha entre el bien y el
mal, entre la libertad y el terror. Es decir, trata de engendrar una “guerra
global contra el terrorismo”, involucrando a países de todo el mundo en la
carrera armamentista que vienen desarrollando el señorBush. Los anteriores han
olvidado que la “Política de Estado” es un arte, y como tal hay que
desarrollarla mediante pactos y consultas.
[Los americanos-anglosajones-
no saben ni quieren perdonar. Son fríos, calculadores, vengativos… (I y II bomba
atómica sobre Hiroshima y Nagasaki, 6 y 9 de agosto de 1945). Las consecuencias
políticas y, sobre todo, las económicas las vamos a pagar. Los fundamentalistas
islámicos seguirán matando...Uno desea equivocarse, pero pienso-es mi lectura
gota de petróleo.]
Mas los negocios bélicos con
Irán tampoco marchan por buen camino. Existe un programa nuclear secundado por
Mahmud/Ahmadineyad/, presidente de la República Islámica de Irán, aunque uno
considera que el régimen iraní lleva hace años planteándose poseer armas
nucleares. El Reino Unido, Francia,... han intentado solucionar esta crisis,
pero Irán-sus gobernantes- no están por la labor. Sin duda alguna desean
cerrarse al mundo occidental, y no marchar por la senda del progreso. Aunque
muchas veces el último está bañado de sangre y lágrimas. No obstante, los
iraníes están en su perfecto derecho a poseer energía nuclear, pues países como
Israel, India, Pakistán... también la tienen. El señor Bush- uno de los peores
presidentes de la política americana-no se marchará de Irak hasta beber la
última “gota de petróleo”.
Sin
embargo, los iraníes están en su perfecto derecho a poseer energía nuclear, pues
ésta no es exclusiva ni privilegio de ningún país en concreto. Mas el hecho en
sí, de poseer armas nucleares por parte de Irán, nos conduce ineludiblemente a
que otros países de Oriente Próximo–talen como Egipto, Arabia Saudita, y
otros...–, puedan caer en la tentación de pretender obtener-también
ellos-energía nuclear.
Sí es cierto que la República Islámica de Irán hace tiempo que esta
tratando de poner en marcha una técnica segura y eficiente, para obtener el
enriquecimiento de uranio al cien por cien. Y, desde luego, con fines de tipo
civil pero también militar. No obstante, habérsele aplicado ya sanciones
económicas y tecnológicas por parte del Organismo Internacional de la Energía
Atómica. Y hemos de comprender que el principal impulsor de la guerra aérea
contra Irán es el vicepresidente señor Cheney, quién fue, como todos sabemos, el
verdadero promotor de la guerra contra Irak–que tan malos resultados está
dándonos--, con muertes indiscriminadas de civiles y militares metidos en un
pozo negro de sangre que brota todos los días del año a borbotones... ¡Nadie
sabe el cuándo y el cómo acabará tan tremenda carnicería...! Quizá deberíamos
estudiar los cerebros del señor Bush y del señor Cheney, quizá estén llenos de
odio, venganza y serrín, quizá sean los dos hombres–políticos–... más nefastos
en la historia de los Estados Unidos de América, y, a ciencia cierta, en los
últimos diez años. Uno se pregunta que dónde estas, en estos momentos, aquellos
intelectuales que se manifestaron en contra de los misiles y de la energía
nuclear. Quizá estén en el limbo de los justos.
Cometas, cometas de papel,
muchas cometas de papel –llenas de sentimientos e ideas de paz, –son necesarias
para que, con un suave aterrizaje, se depositen sobre los cerebros de los
políticos que actualmente dirigen la UE (Unión Europea).
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