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¡Si hablaran mis recuerdos... de cuántas cosas nos
enteraríamos! Y hablaron mis recuerdos y me relataron:
- Ha tiempo que ha pasado y aún me acuerdo. Ya lo
considero eterno. Parece que solamente creemos en las cosas–los
acontecimientos–cuando pasan, después lloramos, y nos maldecimos una y mil
veces. ¡Así es el pobre animal humano!
Yo siempre tuve ilusión y simpatía para con los
circos. Un circo es para mí un gran festín, donde todos participamos. Cierta vez
fue a un circo–no me acuerdo de su nombre–, señorial, profundo, encantador;
lleno de vida y humor, lozanía... ¡Qué bien se estaba debajo de aquella lona!
Todo era allí maravilloso. Personas y más personas–los participantes–que creen
en los sueños, y, que sin lugar a dudas, desean transmitir sus emociones y
mensajes a los más pequeños: los niños. En el mundo de ese circo–debajo de su
carpa–contemplé cómo se mezclaban la fantasía y la realidad, cómo estaba
permitido soñar–porque soñar quiere decir vivir–, cómo se sucedían escenas
llenas de ternura, expresividad, de mitos y alegorías...y todo para conseguir,
única y exclusivamente, la expresión más que se entrevé en la cara de un niño/a:
su sonrisa, esa sonrisa angelical que nunca jamás olvidaré. Porque uno no puede
olvidar nunca..., pues me enseñaron a recordar siempre.
Pero, he aquí mi recuerdo musical: “Candilejas”.
¡Suena, suena
Candilejas ! : Te escucho.
Al unísono de esta melodía–allá en lo más alto–una
jovencita, un ángel femenino–porque también hay ángeles masculinos–, se
deslizaba suavemente una y otra vez, ejecutando difíciles y arriesgadas
piruetas. Se habían combinado la fuerza con la destreza; el amor con la belleza
y la valentía con la inocencia. ¡En aquel mismo instante quedé locamente
enamorado de esta princesa!
Era de porte distinguida, de hermosa silueta; sus
ojos, ¡qué ojos!, azules como el cielo, y su mirada–penetrante y pura–como una
rosa. Desde aquel instante fui muchas veces al circo: no ya ha verla, sino a
contemplarla, admirarla... a quedar ensimismado con la perfección de sus
proezas. El circo se mueve, corre. Nunca para. Maravilla y deslumbra, pero jamás
echa raíces: siempre anda. Aquellos veinte abriles nunca se borraran de mi
memoria y, en mi imaginación, los consideraba condenados al torbellino de la
vida. Pero su imagen sola permanecerá inquebrantable dentro de mis manos donde
tengo el corazón...de ella, y sólo para ella. Pero siempre que pienso en ella la
recuerdo sola. Pero su imagen perdurará para siempre en éste mi recuerdo
musical: Candilejas. Suena, suena Candilejas: te escucho.
¡Si hablaran mis recuerdos... de cuántas cosas nos
enteraríamos! Y hablaron mis recuerdos y me relataron:
- La Historia es una asignatura que siempre
está latente, viva y llena de acontecimientos destacados: peligrosos, malos y
buenos, espeluznantes, escandalosos, etcétera. Uno no puede olvidar nunca...,
pues me enseñaron a recordar el día 1 de septiembre de 1939; la hora
2.50 de la madrugada. Empezaron a oírse los primeros disparos de una guerra que
duró casi cinco años; la más grande de las guerras que haya visto ojo humano
había comenzado–fue la más feroz, la más costosa, la más sangrienta. Después se
le vino en llamar la II Guerra Mundial. Las causas de esta conflagración
mundial fueron diversas y de distinta índole. Un avión americano, el B–29(de
sobre nombre “Enola Gay”), a los 8.15 de la mañana del 6 de agosto de 1945,
volando a una altura de 10.000 metros lanzó sobre Hiroshima–la población civil–,
la primera bomba atómica. Después, el 8 de agoto de 1945 caía la segunda bomba
atómica sobre Nagasaki. Otro hombre, el señor
Harry_S._Truman–a
la sazón presidente de los EE.UU. –autorizó el bombardeo atómico.
Uno no puede olvidar nunca..., pues me enseñaron a
recordar que,
Lawrence BittakerDes, fue un asesino. Éste fue sentenciado a muerte en el
año 1983, por raptar y asesinar a cinco adolescentes. La descripción que la
revista Time hizo de los hechos es espeluznante–horror de muerte, horror
de sangre...–: “Por horas y días violó a jóvenes y se entregó a todo tipo de
actos sodomitas con cada una de ellas, a veces delante de una cámara de vídeo.
Pero eso no fue todo. Las torturó salvajemente arrancando sus pezones con
tenazas y clavando un punzón de romper hielo mientras gravaba sus gritos y
quejidos en una cinta magnetofónica. La última víctima fue estrangulada con una
percha de alambre, sus genitales mutilados y su cuerpo arrojado a un jardín
(...)”.
Uno no puede olvidar nunca...,pues me
enseñaron a recordar la II Guerra Mundial, que comenzó Alemania, y nos demostró
hasta que punto el ser humano es capaz de martirizar, degradar, torturar,
violar...a los prisioneros de guerra–mujeres y niños–, como se demostró en los
campos de exterminio de judíos por tierras europeas : fue el Holocausto de
Israel.
Uno no puede olvidar nunca..., pues me
enseñaron a recordar los actos de hostigamiento, que se están llevando a cabo
por los colonos judíos contra los palestinos, y en la ciudad de Hebrón
(Cisjordania), los cuales puede llegar a convertirse en un nuevo “Holocausto de
Palestina”.Y esto está ocurriendo en pleno siglo XXI: aquí y ahora.
Uno no puede olvidar nunca..., pues me enseñaron a
recordar que, en Alemania, la ministra de Justicia, Brigitte Zypries, trata, y a
su manera, de impedir y penalizando cualquier manifestación de racismo,
antisemitismo y xenofobia mediante la exhibición pública de símbolos nazis. Y es
que ahora trata de influenciar en la UE (Unión Europea), para que prohíban la
susodicha exhibición–símbolos, medallas esvástica...-, y a que penalicen la
negación del Holocausto. Si seguimos sus consejos al pie de la letra entraríamos
en una oscura situación crítica, en el sentido de que limitaríamos la libertad
de expresión. (Hay partidos de extrema derecha en Europa, no lo voy a negar,
verbigracia: Frente Nacional de Francia, NPD de Alemania, el partido del rumano
Corneliu Vadim Tudor.) Y éstos van, y están en su perfecto derecho, a defender
sus ideales, equivocados o no equivocados, pero ideales al fin y a la postre. Si
niegan evidencias históricas, que han sido contrastadas fehacientemente, allá
ellos y sus sus conciencias. Mas a estos partidos políticos se les ha de
derrotar, sin duda, mediante el ejercicio de la democracia, desempeñada por los
ciudadanos cuando cumplen con la obligación de votar: el sí, el no o la
abstención.
Uno no puede olvidar nunca..., pues me
enseñaron a recordar que los sueños de los nacionalistas, y en el mundo entero,
son de ellos. Recordemos al neofascista e historiador británico
David_Irving, quien fue sentenciado por un tribunal
austriaco a tres años de prisión por negar la existencia del Holocausto judío,
hace seis años ya. Irving fue liberado el 20 de diciembre de 2006, y al salir
manifestó: “Lo negué, pero ahora he cambiado de opinión”. Quizás despertó de un
sueño profundo que, soñando y más soñando, le devolvió
a la realidad cotidiana de todo historiador
que se precie de serlo.
Uno no puede olvidar nunca..., pues me enseñaron a
recordar que las verdades históricas no se pueden legislar en virtud de
opiniones sin fundamento histórico y demostrado, para que cada uno de nosotros
digamos lo que más nos convenga en cada momento.
Colin_L.Powell–Secretario de Estado del gabinete George W. Bush, y en fecha
05-02-2003–, presentó ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas pruebas
falsas, confirmando que existía “un arsenal de armas de destrucción masiva” en
posesión del ejército iraquí. Más tarde se demostró que mintió, y esta mentira
fue considerada como “la mentira que hizo historia”.
El general de “cuatro estrellas” destruyó o le
hicieron destruir su imagen pública y, posteriormente, fue defenestrado en la
carrera diplomática. Dick Cheney–vicepresidente de EE.UU. – había manifestado
con anterioridad (26-08-2002) que “Irak estaba en posesión de armas de
destrucción masiva”. Después–sin cortapisas ni valladares de ningún genero-, el
pueblo americano, el Congreso de EE.UU., el Pentágono, los principales mandos
militares… aceptaron “la mentira que hizo historia”, cruda y sangrienta historia
que reflejaran los libros cuando hablen de los Estados Unidos de América: el
presidente George W. Bush mando comenzar la guerra contra Irak (20-03-2003) sin
justificar el porqué de tal confrontación bélica. Hoy, y por desgracia, Irak
está manteniendo una guerra civil–entre hermanos, tal y como siempre se han
desarrollado esta clase de guerras.
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