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Nuestro Globo Terráqueo avanza por muy mal
camino, y estamos atravesando un momento pésimo, como consecuencia de esa
desenfrenada carrera armamentista puesta en práctica por EE.UU. y el Reino
Unido, que se han constituido como salvadores de la Humanidad. Siempre, desde
luego, empleando bombas y más bombas... llenas de odio y muerte, que se han
lanzado indiscriminadamente sobre Afganistán e Irak. Y es que llevamos unas
angustias de futuro en nuestros corazones que nos pesan como plomos...Porque,
realmente, somos los países ricos los que estamos humillando a los países
pobres, con nuestra sociedad de consumo: nos sobran alimentos que se van a la
basura, nos sobran ropas costosísimas que rozan nuestros cuerpos escasos meses y
terminan también en la basura, nos sobran medios de comunicación (radio,
televisión, Internet, agencias de información…) para mostrarnos cuerpos
completamente desnutridos caminando hacia la muerte... Ésta es nuestra sociedad
de consumo en la que estamos inmersos y ciegos con ojos que ven. Pero, esperando
un golpe de timón–que cambie el rumbo de nuestras vidas–, seguimos
enriqueciéndonos con el petróleo de los árabes/musulmanes. Mas los Estados
Unidos de América, que han creado–equívocamente un mundo unilateral–, por fin se
han dando cuenta que nada tienen que hacer en Irak. Durante el año 2006 nos han
hecho comulgar con ruedas de molino a los países del resto de la Tierra,
involucrándonos en un viaje sin retorno... con visos sombríos y oscuros para
poder recuperar un nuevo orden mundial.
Indudablemente hemos comprendido --todos
nosotros-- que el camino a seguir ha de ser diferente. Nuestro nuevo orden
mundial –política y económicamente hablando–, se ha de basar en una visión
certera cuando pongamos en marcha un plan de cooperación multilateral. Es decir,
demostrar –por activa y por pasiva– que la democracia y libertad deben marchar
por un mismo sendero: respeto y obediencia a la ONU, la OTAN, el FMI, el Banco
Mundial, el derecho internacional público y el derecho penal internacional.
EE.UU. e Inglaterra hicieron caso omiso de los anteriores: concretamente en las
guerras de Afganistán e Irak, respectivamente. Y es curioso que así haya sido
cuando dichos países, y a raíz de la terminación de la II Guerra Mundial en
1945, crearon aquellos organismos para salvaguardar la paz mundial, y conseguir
un mundo mejor para todos. Para hacer realidad que “democracia equivale a
libertad, y viceversa”. Paradojas de la vida.
No obstante, la ONU (Organización de Naciones
Unidas) y su secretario general actual
Ban_Ki-moon heredan un bagaje político y económico de muy difícil solución:
el conflicto de Oriente Próximo, África central y oriental, Corea del Norte,
Irán... Existen también otros problemas importantes :el agotamiento de los
recurso naturales –que ponen en peligro siempre a los países más pobres–, la
inmigración (sin vías claras de solución), el calentamiento global originado por
las emisiones–las nuestras–,de dióxido de carbono que produce el efecto
invernadero, la fragilidad de nuestros sistemas económicos que generan un paro
casi indefinido, la delincuencia a nivel internacional propagada por la apertura
de fronteras en Europa–por las cuales pasa cualquier ser humano sin cumplir
requisitos policiales mínimos de seguridad–, el tráfico internacional de drogas
que mata los cerebros de nuestros jóvenes y destierra la ilusión que todos
habíamos puesto en ellos–como motores indispensables para la investigación, la
filosofía, la literatura, la creación artística en sus diversas facetas–, el
envejecimiento de la población activa, etcétera. Todos estos asuntos están sin
resolver. Y, claro está, dentro de la ONU siguen existiendo y mandando los
Estados miembros. Amén de los cinco miembros permanentes del Consejo de
Seguridad, y que tienen derecho a veto –Reino Unido, Francia, Rusia, China y
los Estados Unidos de América-. Existen también diez países rotatorios, pero los
que realmente “cortan el bacalao” son los primeros.
Evidente es, sin duda alguna, que ni Europa, ni
China, ni India, ni mucho menos Rusia pueden tomar en los momentos actuales el
relevo a EE.UU. (El país más rico del mundo). Pero no podemos olvidar, ni por un
momento, que la República Popular China cuenta con más de 1.300 millones de
habitantes –consumidores, diría yo–, y que se está convirtiendo en la mayor
fábrica del mundo, inundando con sus productos la humanidad entera. Por otra
parte, y dicho sea de paso, ha conseguido frenar el crecimiento de su
población–aunque sea a costa de las pobres niñas–a las que dejan morir
abandonadas en orfanatos , diseñados para esta masacre de seres humanos en los
comienzos del siglo XXI. Existe un política que regula la natalidad “de un sólo
hijo” –varón, desde luego–, y muchas niñas son presuntamente (¿asesinas?) o
abandonadas, ya al nacer, por sus propias familias, y... ¡qué se las lleve el
diablo! Bonita y cómoda manera de controlar la natalidad. “Artículo 9.1.Los
Estados Partes velarán por que el niño no sea separado de sus padres contra la
voluntad de éstos, excepto cuando, a reserva de revisión judicial, las
autoridades competentes determinen, de conformidad con la ley y los
procedimientos aplicables, que tal separación es necesaria en el interés
superior del niño. Tal determinación puede ser necesaria en casos particulares,
por ejemplo, en los casos en que el niño sea objeto de maltrato o descuido por
parte de sus padres o cuando éstos viven separados y debe adoptarse una decisión
acerca del lugar de residencia del niño” (Convención sobre los Derechos del niño
adoptada por la Asamblea General de Naciones Unidas, y en su resolución 44/25,
de 20 de noviembre de 1989). ¿Y este país es miembro permanente del Consejo de
Seguridad de la ONU? ¡Venga Dios y véalo!
La República de la India cuenta con más de 1.100
millones de habitantes. Muchos. Sin embargo, no se llevan a cabo asesinatos
selectivos sobre las hijas de Eva. Al fin y a la postre, nosotros–los
hombre–estamos en este valle de lágrimas gracias a los dolores y cuidados de
nuestras inolvidables madres. ¡Qué la paz sea con ellas! Y es que estamos
hablando de una nación que brilla con luz propia por su espiritualidad, y que es
una de las fuentes más grandes del pensamiento humano. “Si tienes dos trozos de
pan, da uno a los pobres; vende el otro y compra jacintos para alimentar tu
alma” (poema indio). Ésta es la India de
Mohandas_Gandhi.
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