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Han transcurrido sobre tres años, y,
desgraciadamente, la guerra continúa en Irak. El presidente norteamericano,
señor Bush, se equivocó (porque quiso) al plantear este conflicto armado. Supo
como empezarlo pero no sabe como terminarlo. Se atribuye dotes mesiánicas, y
todo en aras de que ha establecido un régimen democrático en el país árabe. No
obstante, lo cierto es, que no hay solución, que ha generado una guerra civil
entre yihadistas y chiihistas. Amén de las numerosas muertes de personal civil y
soldados norteamericanos. Ni la guerra estuvo justificada-ninguna tiene
justificación-, ni mucho menos la posguerra.
Mas los negocios bélicos con Irán tampoco marchan
por buen camino. Existe un programa nuclear secundado por Mahmud Ahmadineyad,
presidente de la República Islámica de Irán, aunque uno considera que el régimen
iraní lleva hace años planteándose poseer armas nucleares. El Reino Unido,
Francia,... han intentado solucionar esta crisis, pero Irán-sus gobernantes- no
están por la labor. Sin duda alguna desean cerrarse al mundo occidental, y no
marchar por la senda del progreso. Aunque muchas veces el último está bañado de
sangre y lágrimas.
Hiroshima y Nagasaki (6 y nueve de agosto de 1945,
respectivamente) fueron bombardeadas brutamente por el avión americano "Enola
Gay", y precisamente contra la población civil. El señor Truman, presidente a la
sazón de EE.UU., ordenó dicha acción. Uno no es quién para juzgarle; prefiero
que la Historia lo juzgue. Estos prepotentes americanos usaron la razón de la
fuerza y no la fuerza de la razón.
Datos históricos aproximados apuntan que:
a) Hiroshima:La ciudad fue destruida por una bomba
atómica arrojada por el ejército de Estados Unidos.Ocurrió el día 6 de agosto de
de 1945.Los datos oficiales apuntan 92.167 personas muertas; gravemente heridas
9.428, y con lesiones leves 27.997.
b) Nagasaki:Fue de mayor potencia destructiva que
la de Hiroshima.Resultaron 140.000 personas muertas entre civiles y militares.
También recordamos que el señor Chirac, presidente
de la República francesa, hizo explosionar varias bombas atómicas en la zona de
Mururua (océano Pacífico, 1995), Fue una exhibición de prepotencia, la cual
contó con el beneplácito de la ONU y EE.UU. No fue un acontecimiento para decir
adiós a las armas. Esta es Francia que parece haber olvidado la tragedia humana
ocasionada por la I y II Guerra Mundial.
Ahora el Gobierno de Irán, como buen discípulo,
sigue los ejemplos de los últimos. Está en su derecho. Cuenta con el apoyo de
sus fuerzas armadas, Moscú y, posiblemente, China. El Ejecutivo de Teherán sabe
muy bien, que, según sus conocimientos, la verdadera fuerza de las armas
atómicas consiste en poseerlas, y no en usarlas. Así será considera una potencia
bélica a nivel mundial. Estamos en el comienzo de una nueva crisis bélica
impredecible. Esperemos que EE.UU. no cometa los mismos errores que en Irak,
donde ha provocado una histórica guerra civil-sin visos de acabar-. Y es que la
guerra termina nunca.
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