Número 0 - Año I

 

              

 PORTADA

 Noticia del día

 Cádiz

 Jerez

 San Fernando

 El Puerto

 Chiclana

 Puerto Real

 Rota

Nuevas secciones en DIARIO Bahía de Cádiz: TOROS; CARNAVAL366DÍAS y TODA LA ACTUALIDAD DE CÁDIZ CF Y XEREZ, en DEPORTES

 El Mundo

 Deportes

 Toros

 Opinión

 Cartas al Director

 El Derrotista

 Servicios

 Reserva Hoteles

 El Tiempo

 Prensa/TV/Radio

 Entrevistas

 A Fondo

 Foto-Noticias

 Carnaval366Días

 Suscribirse

 Publicidad

 Quiénes somos

 Contacto Prensa


 

   

 ASÍ HABLÓ ZARATUSTRA

Juan Pablo II y los dioses

  FRANCISCO ÁLVARO GONZÁLEZ

 (Escritor e Ingeniero Técnico de Telecomunicación)

zaratustra_fjag@hotmail.com

 

FRANCISCO ÁLVARO GONZÁLEZ

Murió el Papa que luchó contra el comunismo, que inició el diálogo con las demás religiosas, que recorrió el mundo entero. Aunque uno no sea católico practicante se siente conmovido con esta muerte. Sin embargo me gustaría hablar un poco precisamente de esa emoción que sentimos cuando se mueren personas con las que quizás no estuvimos de acuerdo en todo, que no eran especialmente famosas pero que por alguna razón agitaron nuestra conciencia, que quizás nos parecieron un poco antipáticas y sin embargo en la hora del adiós se siente algo especial.

 

En el mundo de hoy y especialmente entre los jóvenes no se tiene mucha simpatía por lo religioso como hasta hace poco tampoco se tenía demasiada simpatía por lo político, pero lo religioso y lo político, como lo artístico nos acompañaran hasta el final de los tiempos. Como en tantas otras ocasiones se trata de saber qué estamos metiendo dentro de esas palabras que por ser universales sufren de vez en cuando el secuestro de los que tienen algún tipo de poder y las llenan de paja, de aire o de panfletos publicitarios con los que mantener su estatus o el abolengo de su apellido. La humanidad entera se basa en el apoyo de estos conceptos y cuando estos pilares se llenan de mercaderes el hombre/la mujer se convierte en un ser balbuceante, lleno de miedo, se ahoga.

 

Pero empecemos. Carl Jung propuso que debajo de nuestra mente individual y subjetiva habita el mundo de los arquetipos, grandes patrones o formas mentales que se repiten y que son iguales para todos, el inconsciente colectivo. Esos patrones se podrían ver como las pequeñas irregularidades de un fondo marino que provocan la aparición de olas en la superficie y en realidad todo lo que existe se puede ver como una ola que surge de un fundamento común y que finalmente acaba volviendo a él. Nada es eterno por si sólo, mientras mantiene su existencia toma energía del medio y devuelve entropía al mismo medio, manteniéndose en lo alto y con existencia aparentemente individual como lo hace una ola en el mar. Ilya Prigogine ganó el premio Nobel por la formulación de un concepto, las estructuras disipativas, que funcionan de esa manera. Pero realmente todo cuanto existe y que pretende mostrarse como separado son estructuras disipativas.

 

Me llamó la atención una imagen del Papa visitando a las tribus indígenas de Sudamérica y a los grandes indios norteamericanos, culturas para los que la naturaleza formaba ese todo común y que rendían tributo a los antepasados importantes. En algunas tribus de Asia con los dioses sólo se podía hablar a través de los antepasados y en algunas otras en muchas partes del mundo los dioses son sencillamente los antepasados y otras fuerzas de la naturaleza.

 

Sí, Carl Jung también postulaba que es posible una conexión entre nuestra conciencia y los arquetipos cuando la mente individual, el mar, se calma. Es posible bucear y llegar al fondo para ver los trazos en la arena que nos forman y lo más importante: escribir algo. Esto es el arte, sacar a flote esos hechos primitivos o crear algo para que la ola mejore: descubrir el fuego, inventar la rueda, la agricultura. Por eso en muchas culturas del mundo se rinde tributo a los antepasados como a dioses, ellos nos sacaron del agua, nos levantaron sobre dos pies, alguien descubrió la agricultura, fabricó una hacha, modifico los arquetipos, fueron levantando una mejor ola, se fue agrandando el cerebro. Las grandes religiones se basan en el descubrimiento de estos arquetipos y de este fondo común. Sin embargo ese fondo no es algo inmóvil sino que es dinámico. Y esto es lo fundamental. Esas configuraciones que ahora nos levantan sobre el resto de los animales (al menos en teoría) podrían mutar por nuestra insconciencia o por una forma de ceguera que no vea toda la extensión del fondo del mar, las relaciones del hombre con la naturaleza y con las otras criaturas, y mandarlos al pozo de la historia.

 

Por la misma acción insconciente del movimiento de las olas (modas, costumbres banales, economía descerebrada..) caen granos de arena que se acumulan en el fondo y pueden crear aberraciones, de la misma manera que un intento consciente de manipulación de los trazos básicos podrían significar nuestro fin. Que el hombre y todos los seres han evolucionado es una algo incuestionable, pero esa evolución de donde viene y quién la manda. Se hablo de que en la evolución se imponía el más fuerte y se vio que eso no siempre era así; se habló después de quien mejor se adaptara a las condiciones cambiantes y quien creara las mejores alianzas eran quienes saldrían adelante. Pero esa adaptación, ¿quién la lleva a cabo?. Yo creo que en este terreno el arte tiene mucho que decir, el arte-ciencia, el que crea conceptos nuevos, obras nuevas que remueven la existencia. Quizás la evolución sea la evolución del arte, que el arte sea el rastro literal que hemos hizo creando a lo largo de la historia y sobre el que nos hemos levantado. Quizás en nuestro ADN estén codificados de alguna manera los grandes descubrimientos, las grandes obras literarias y musicales, la amplitud de nuestra vista. Personalmente creo que los dioses son los artistas. Por eso ese fondo es sagrado, porque somos nosotros mismos. El arte da testimonio de él y en algunos casos excepcionales lo modifica. Una futura religión universal debe de conectar ese fundamento común para que las olas que se creen vayan sincronizadas y no pueda darse el caso de anularse entre ellas, que haya un choque fatal de civilizaciones que se levantan sobre lo mismo. Si claro, en el ámbito católico, Juan Pablo II estuvo andando por esa arena con sus zapatillas deportivas, pero creo que el camino todavía no ha acabado.


ARTÍCULOS ANTERIORES

VER TODOS LOS TITULARES DEL DÍA                     

  Portada Principal © DIARIO Bahía de Cádiz (BC) Aviso Legal 
Publicidad -  Poner como página de inicio  -  Añadir a Favoritos  -   ¿Quiénes somos?

C/Profesor Antonio Ramos, 12, 3ºIZQDA - 11100 San Fernando (CÁDIZ)

@ contactar