Año II

 

  

 

 

 PORTADA

 Noticia del día

 Cádiz

 Jerez

 San Fernando

 El Puerto

 Chiclana

 Puerto Real

 Rota

Participa AQUÍ en la encuesta

 El Mundo

 Deportes

 Toros

 Opinión

 Cartas al Director

 El Derrotista

 Servicios

 Reserva Hoteles

 El Tiempo

 Prensa/TV/Radio

 Entrevistas

 A Fondo

 Foto-Noticias

 Bahía Cultural

 Carnaval366Días

 Suscribirse

 Patrocinadores

 Publicidad

 Quiénes somos

 Contacto Prensa

 Hemeroteca


 

 

 ALCARAJO: EL MORO SABIO

Cáncer social

  FRANCISCO ÁLVARO GONZÁLEZ

 (Escritor e Ingeniero Técnico de Telecomunicación)

zaratustra_fjag@hotmail.com

 

FRANCISCO ÁLVARO GONZÁLEZ

En aquel curso de Agricultura Ecológica había también un filósofo. Cuando se le preguntó porque se había apuntado a semejante curso respondió con un “me interesa todo”; yo, más cobarde y jerezano, dije algo relacionado con la aplicación de las nuevas tecnologías al campo o alguna vaguedad parecida.

 

Había otros cursos por allí, uno sobre los nuevos avances en la investigación del cáncer, otro sobre el hecho religioso y finalmente un taller de protocolo. Éste último estaba atestado de incontables féminas muy emperifolladas que hacían las delicias de nuestros descansos, poniéndonos a prueba a los futuros agricultores ecológicos que adoptábamos poses francesas y recitábamos al voleo la situación estratégica del tenedor del pescado y la carne.

 

La eminencia en materia del cáncer venida de América tenía pinta de cantante de jazz. Se lo dije a mi amigo Luis que acudía franciscanamente al “hecho religioso” con actitud atea. Él me argumentó, con pruebas y siguiendo el método científico, que el catedrático de su curso era una versión madrileña del Capitán Pescanova. Y entonces ocurrió. Bien es cierto que contribuyó el “licor de Viagra” que nos sirvieron a todos en la cena en Moguer. Miraba yo a una profesora de religión cuando por estribor se presentó aquel catedrático con una bandeja de langostinos y centollos. “Os traigo estos productos del mar”, dijo. Cómo no reirse, cómo domar el estómago y el diafragma que resonaban y vibraban como las cuerdas de una guitarra.

 

El humor es una de las herramientas más poderosas para encontrar los nexos, las conexiones que todo lo conectan. Una especie de entrenamiento y chanza para, como dijo Herman Hesse, el juego de los abalorios. Empiezas tocando un tema y puedes acabar hablando de todo. A esta actitud algunos la llaman diletante hoy en día. Que me denuncien. 

 

Después fuimos conducidos por una pastora morena a ver un concierto de jazz, música para mí ignota y casi mitológica como el buñuelo de viento. Era un grupo español que cantaba en inevitable inglés y que versionaba a un tal Cole Porter. No tardé ni dos minutos en calificar aquello como un rollo macabeo. Pero no paramos de reir porque a Luis se le ocurrió llamar a aquello como “porno jazz” debido a los alaridos de la cantante que hasta se puso de rodillas en un momento dado para apurar el fuelle pulmonar. Y sobre todo nos reímos porque el pianista de jazz era un clon de la eminencia del cáncer, como ya vaticiné. “Leucemia en do mayor”, decía que se llamaría la próxima canción, “Cáncer escrotal”, la siguiente.

 

Y sin embargo el cáncer es algo que no hace ninguna gracia. Dios los cría y ellos se juntan, también los cursos de verano. Qué tendrán que ver un curso sobre el cáncer con otro de agricultura ecológica, o de religión o protocolo. Cómo siempre, todo. Una chica que estudiaba Medicina me comentó que ha aumentado mucho el número de agricultores con cáncer en los últimos años pero que sin embargo era un dato poco conocido. Mi organismo, sumido en la destilación del alcohol y con reverberaciones de las canciones de Ana Torroja, entre charlas sobre el piojo rojo, el oidio, el midio, las técnicas de los invernaderos o el grado de humedad del compost, vio un puente.

 

Biodiversidad es la palabra clave en Agricultura Ecológica. Se trata de no utilizar ni pesticidas ni plaguicidas. Se trata en parte de volver a la agricultura tradicional y más allá. Se trata de ver que en las selvas no hay plagas y son auténticos vergeles. Hay tanta competencia entre los organismos que el sistema es estable y no se permite el señorío de ninguna especie. La agricultura química o convencional desestabiliza el sistema abriendo la puerta a plagas y enfermedades, además del agotamiento del suelo y la erosión porque simplifica el sistema, porque reduce la biodiversidad.

 

Es posible que los factores ambientales a los que estamos expuestos, los mismos pesticidas y plaguicidas, el tabaco, no hagan otra cosa en el fondo que reducir la biodiversidad de nuestros propios organismos, desestabilizarlo, permitiendo el paso al cáncer a un escenario simplón y sin defensas. Porque en realidad no estamos sólos, nos mantienen vivos y en pie una legión infinita de microorganismos en extraordinaria simbiosis. Somos selvas andantes en el caso ideal, campos sin vida en muchos casos.

Todos estos microorganismos son una de nuestras conexiones más directas con la Naturaleza, nuestro Dios. Ella nos da la vida y nos permite balbucear durante unos años. 

 

También esta situación se da en el ámbito del pensamiento. Cuando se simplifican demasiado las cosas, entran las oscilaciones y el caos. Ese es el verdadero caos, el proveniente de la simplificación y no de la complejidad de las cosas. Los conceptos de Dios único y separado de nosotros y de Estado-Nación son dos pesticidas que reducen la biodiversidad mental y mamífera, como se ve estos días en el Líbano. Contribuyen al Pensamiento Único y cancerígeno. Por eso, queridos guerreros, maquis biodiversos, vuestra misión es volver al panteísmo (reconocimiento de las distintas funciones de la Naturaleza) y a la tribu. Id con Dios, quiero decir, id con vuestra Madre y que no os separen nunca de ella por mucho que tiren de vosotros. Guerread emboscados, aprended las normas de convivencia y el protocolo, sabiendo que cada uno somos de nuestra Madre y nuestro padre.

 

La Naturaleza no necesita conocer varón...Ya queda menos para el asalto final.


ARTÍCULOS ANTERIORES

ÚLTIMOS TITULARES                                   

  Portada Principal © DIARIO Bahía de Cádiz (BC) Aviso Legal 
Publicidad -  Poner como página de inicio  -  Añadir a Favoritos  -   ¿Quiénes somos?

 

 

Publicidad         

 

C/Profesor Antonio Ramos, 12, 3ºIZQDA - 11.100 San Fernando (CÁDIZ)
Redacción: redaccion@diariobahiadecadiz.com   Dirección: danyprensa@yahoo.es   Teléfono: 658 685 782