
Es
necesario añadir el título en alemán, pues la película es alemana por los
cuatro lados de la pantalla donde se proyecta. Se merece ese pequeño homenaje.
La
pregunta es ¿Era necesaria la película? ¿En este momento? ¿O las cosas son así
porque tienen que serlo y es el destino?
Me
pregunto sobre el particular, y se me ocurre que varias son las posibilidades:
Una,
que el sentimiento de muchos alemanes no haya cejado hasta poder contar las
cosas de otro modo. A su modo.
Otra,
que el Mundo se está cargando de nuevo de violencia, y hoy estaríamos
dispuestos a aceptar una película como ésta, donde sin anestesia se nos
escenifican los hechos tal y como ocurrieron, y además durante dos horas y
media pegados a la butaca del cine.
La
casualidad o el destino sería la última posibilidad que se me ocurre.
Lo
cierto es que la película no te deja indiferente. Te remueve y te hace sentir.
Justo lo contrario de lo que ves en la pantalla, que no es ni más ni menos que
la ausencia más brutal de sentimientos del protagonista, Hítler,
(magníficamente interpretado por Bruno Ganz) y sus más fieles leales, los que
le siguieron hasta el suicidio.
He oído
y leído críticas acerca del lado humano del film. Bueno, el hecho en sí de la
aparición de cualquier personaje en la película que diga dos palabras
coherentes seguidas dentro de esa mole gris que era el búnker del Führer (la
transposición cavernícola de un ingeniero germánico...), inmerso en ese
desolador paisaje, gris también, de lo que quedaba en pie de la ciudad de
Berlín, pues efectivamente le da a la misma un cierto “tono humano”. Y poco
más.
Me
acuerdo de mis tiempos de facultad de Derecho, cuando leyendo a Kelsen,
discutíamos sobre el Derecho Nazi y su legitimidad, lo cual no les reproduciré
por lo poco entretenido que podría resultarle a la mayoría de los lectores,
pero si hago una reflexión paralela, a colación de la película y la
“humanidad” de sus principales personajes: Lo que había dentro del bunker
¿eran seres humanos? La respuesta no puede ser otra: Sí. Evidentemente. Pero
hay que añadir lo siguiente: Unos seres humanos de los que hay que salir
corriendo...
La
película en sí es un gran film en cuanto a su realización, dirección e
interpretación. Larga, aunque sus dos horas y media de duración no le restan
ritmo o “tempo”. Mi recomendación es que la vean y juzguen ustedes mismos todo
lo demás. Yo quisiera volver a verla, pero esta vez en versión original con
subtítulos, pero me temo que esto no va a ser posible en Cádiz,
lamentablemente.