Año IV

 

  

 

 

 PORTADA

 Noticia del día

 Cádiz

 Jerez

 San Fernando

 El Puerto

 Chiclana

 Puerto Real

 Rota

Participa AQUÍ en la encuesta

 El Mundo

 Deportes

 Toros

 Opinión

 Cartas al Director

 El Derrotista

 Servicios

 Reserva Hoteles

 El Tiempo

 Prensa/TV/Radio

 Entrevistas

 A Fondo

 Foto-Noticias

 Bahía Cultural

 Carnaval366Días

Pídenos información sobra la PUBLICIDAD AQUÍ

 Suscribirse

 Patrocinadores

 Publicidad

 Quiénes somos

 Contacto Prensa

 Hemeroteca


 

 

 LAS CARTAS DE DON MANUEL

El ruido dejará al planeta en silencio

 MANUEL RUBIO

 

 

FOTO: MANUEL RUBIO

Según hube leído en un boletín sobre la salud laboral de los trabajadores del Perú, sabe usted, por ejemplo que en Chile el 80% de los trabajadores sometidos al ruido molesto de su trabajo sufren fuertes dolores de cabeza. Llamada hipoacusia de la que su mayoría sufre incapacidad permanente. Y aunque en el mundo moderno se corrijan y se revisen las normas de este trabajo, seguirán produciéndose.

 

Puede llegar el día en el que necesites, te repitan las palabras, por no haberlas llegado a oírlas con claridad. Cuando esto ocurra, o se comience a interpretar mal un diálogo, será  muy posible, sea por  falta de audición que se padezca,  por un mal trato recibido a este sentido de la audición, o por la avanzada edad. Entonces, será recomendable, usar audífonos para  escuchar bien aquello que se platique, pues, aún a sabiendas de la mucha verborrea habida,  siempre hay algo digno que se comente y uno, deba escucharlo.

 

En mi vida laboral nunca le presté demasiada importancia a este problema del ruido, por lo que hoy, sufro ciertas deficiencias auditivas debido a ello. Cuantas veces, me lo han requerido, los miembros de mi familia, que al menos, me ponga uno de estos adminículos, para bien oír y mejor  entendernos, y todo por lo reacio que soy a llevarlos.

 

En porcentajes desiguales, suele haber diferencia de audición, entre uno y otro oído, que los audífonos suelen contrarrestar. A pesar de que, son caros estos aparatos, solemos usarlos muchas personas. La audición, como otras sensaciones, por regla general, se va perdiendo lentamente, sin darse cuenta, a través de los años, obligándole a uno, aislarse, de la familia y por consiguiente del mundo exterior, aunque, se suela decir: “Para lo que hay que oír” y de tal forma, continuando este camino, nos vamos alejando poco a poco, justo en la medida, que se va perdiendo la audición. Y verdad es, que, en entre tanta palabrearía vana, que se oye en el día, suelen oírse también conversaciones, dignas de ser escuchadas, Al final unas y otras, hay que  tenerlas en consideración, para estar en contacto con  la gente, o como decimos (estar al loro) en el mundo que vivimos.

 

Nuestras ciudades se convierten en metrópolis cada día más ruidosas, la circulación, la cantidad de obras que se realizan, hormigoneras, tractores, en suma, los numerosos vehículos que circulan, causantes de incomodar la paz interior y  perjudicar nuestra salud sensorial.

 

Ayer, vivir en lugares céntricos o grandes avenidas, era un signo de elegancia, hoy, una familias, tienden a instalarse, en lugares de menos contaminación acústica y de gases. Todavía en la Bahía de Cádiz, aún  quedan espacios de estos, algo más tranquilos, aunque, justo sería añadir,  que en estos últimos años, estos espacios, hayan sufrido un constante incremento de la circulación, y con ello haya aumentado el numero de decibelios. Pero aún le queda, a todo aquél, que sea soñador y romántico, dirigir su mirada hacia esta parte del mar,   para darle rienda suelta a  sus sentidos, y dejar que vuelen altos,  a través de  este espacio  natural y privilegiado de la bahía –donde no encontrará  obstáculo, alguno,  que impida su libre  tránsito-. Cualquiera que lo disfrute, le  proporcionará   fascinación y fuerte atracción, como una sensación de bienestar, admiración y agrado. Y si es persona soñadora, oirá en su interior, a través del murmullo que producen  las  suaves olas, al chocar contra  sus orillas, el silencioso aleteo de los delfines en su  diario transitar, hacia  el puente.

 

Pero trasladémonos a otro plano, sobre la acústica, un hecho real como triste, enturbia nuestros pensamientos, y que si hago referencia a ello, es porque, en estos últimos días lo hemos estado oyendo comentar  a través de  los medios de comunicación.  Me refiero, al  ruido que produce esa bomba, no-nuclear  rusa, de dimensiones aún no evaluadas, que Dios quiera, jamás sea usada con fines bélicos. Que si una de ellas, lejos de nosotros hiciera explosión,  y como consecuencia de ello, resultásemos indemnes, si nos cogiera con los audífonos puestos, muy probable sería, que su honda expansiva, perforaría nuestros tímpanos. Una explosión, que al parecer se produce  a muy pocos kilómetros de la tierra, antes de hacer contacto con ella, con la intención de que su poder destructivo sea más extenso,  dañino y desbastador. Calcina y esteriliza cuanto alcanza, su radio de acción  y  aunque a la tierra no  contamine, por  hallarse exenta de radioactividad, si quedará, el lugar del impacto, aniquilado e inservible para largo espacio de tiempo. Los propósitos que la URSS tenga, sobre esta energía como el uso de esta arma mortífera, no  se sabe, pero si es evidente que con ello, se acelerare la carrera armamentística entre los demás países en conflicto y  por otro lado, sin embargo  pienso, que la lucha armada contra el terrorismo, llegue a convertir este arma en una medida disuasoria, contra estos elementos. Un nuevo invento, que hará cambiar la logística militar de los países, como el  emplazamiento de tropas fuera de sus fronteras. Quiera Dios, que de ningún modo, llegue a usarse tan infernal arma. Porque sería aquí, si la llegásemos a experimentar, tras la explosión, se escucharía el canto lúgubre, de las cenizas volando, mientras son sepultados sus cadáveres.


ARTÍCULOS ANTERIORES

DIARIO Bahía de Cádiz (BC) v. 1.8.
© 2004-2007 DIARIO Bahía de Cádiz

Publicidad | Contáctenos

¿Quiénes somos?  --  Aviso Legal  --   Suscribirse  --   Poner como página de inicio  --   Añadir a Favoritos                          Imprimir esta página

 

 

 

Publicidad         

 

C/Profesor Antonio Ramos, 12, 3ºIZQDA - 11.100 San Fernando (CÁDIZ)
Redacción: redaccion@diariobahiadecadiz.com  Dirección: danyprensa@yahoo.es   Teléfono: 658 685 782