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 LAS CARTAS DE DON MANUEL

Amor a la vida y a la madre tierra

 MANUEL RUBIO

 

 

FOTO: MANUEL RUBIO

Tal lo veo lo creo y describo. Una gran morbosidad etérea, ha existido en todo tiempo, cuando se nos ha mencionando, el fin de los tiempos e extinción de todos los seres vivos de la naturaleza, incluyendo la misma tierra, quedándose latente en nuestras mentes, tan polémica narración, que entristece y llena de pavor a quien la conoce por primera vez,  si es que no ha sido narrada a voluntad y antojo, de algún desalmados que desea darle el mayor semblante terrorífico para hacernos estremecer de miedo. Y todo, porque se sabe,  amamos nuestra vida y la tierra que nos acoge, con demasía.

 

La fe, ha sido siempre, el único argumento valido, para creer en el fin de los tiempos. En ciertas religiones, a la vez que se le obliga al creyente a aceptarlo, por otro lado, se le pellizca en su gozo se vivir, con estas enseñanzas, para demostrar al hombre, cuan efímera es la vida y cuan poco se puede alcanzar de ella. Y como  pastor que lanza con su honda, piedras al rebaño, para que no se esparzan y pierdan sus ovejas, así les ocurre a los que aceptan estas doctrinas o enseñanzas, son lapidados,  para que no se desvíen.

 

Y a propósito de todo ello, no dejaré de contar aquellos ejercicios espirituales, que nos daban en algunos colegios de internado, religiosos, en los que cursé estudios, que nada más, impartidas aquellas aterradoras platicas, se nos mandaba a la cama, donde soñaríamos con estrellas, bailando como peonzas y chocando entre sí, unas con otras y la tierra, inundándose  de ríos de lava, derritiéndose y como fondo a un diablo, con tridente en mano,  trinchando la  carne fresca de los pecadores. Tanto es, que, una de las veces, que asistió el alumnado- entonces,  todos éramos menores de doce años”.- a una de estas pláticas,  un compañero, me contó, haber visto al mismo Satanás aquella noche, y aunque otros muchos, tuvimos la suerte de no verlo, porque nos tapamos con las sabanas hasta los pelos, intentando dormir, sí, lo llegamos a considerar en serio. Luego, pasado el tiempo, tendría la impresión, de que aquellos tutores y profesores, nos analizaban y observaban para conocer cuales eran nuestras reacciones.

 

Deseo concluir este episodio de mi vida, manifestando, que por ello, ni por aquél entonces ni después, mi fe, haya sufrido  merma alguna, aunque si,  empezara a partir de aquí, a cuestionarme estos comportamientos y forma de disciplinarnos, como a preguntarme si nuestros consejeros, catequistas en la fe y herederos de aquellos otros, que torturaron y a asaron  a los que, no se guiaban por ellos, si  sus conciencias, alguna vez, la tuvieron en paz.  Que por supuesto, está no fue la doctrina y enseñanzas que Jesucristo nos predicó. La suya fue más humana e indulgente.   

 

Pero salgamos de este mar de confusión y malignidad, por parte de un colectivo desquiciado y naveguemos por aguas menos profundas,  donde ahora prescindiendo de la fe, daremos cabida, a ciertas teorías fundadas en la razón y la ciencia, con la suficiente fuerza como para comprender y aceptar el fin del hombre y de la misma tierra. Y ya, desde aquí, cada cual, saque sus conclusiones, conozca y se convenza  por si mismo, qué   razón y ciencia, son suficientes, -repito- para creer en el fin del mundo, sin necesidad de usar la fe.

 

Dos conclusiones saco,   la primera, creo, que es evidente y está probado, en  todo ámbito  y lugar, que la vida del hombre y la de todo animal, es  corta y compleja, porque un día, no lejano, e desconocido, dejará de existir, y solo un diagnostico clínico, si es que se sabe, podría anunciarnos, hasta con cierta precisión, días y horas  que nos resten de vida. La segunda es, que la tierra, como cualquier otra estrella o astro, también tendrá su tiempo de vida, aunque se la crea indestructible, porque eterno solo es, Ese Algo, que dirige el destino de todo lo creado, uno llamado Dios, que no debió de tener principio ni tendrá fin, aunque nadie lo haya conocido.  Y tal yo pienso, que toda materia, está en constante  transformación y a lo sumo si liberará  algúnos gases,  éstos, tampoco desaparecerán, para mi, todo es convertible Y en cuanto a ese último día de la tierra, llamado también el del juicio final, en el que ciertos signos, lo presagiara, nadie lo sabe, como tampoco los presentes creo no lo llegamos a ver, si es que, no acabamos todos, antes, con este satélite, el más bello de nuestra constelación..

 

Y para dar fin a este comentario, procuraré darle una vertiente algo más risueña o jovial:

 

Hablando de esa otra alternativa,  la de los grandes inventos y medios de transportes del futuro, no muy lejano, más rápidos que el sonido, y capaces de transportar al  hombre a una nueva estrella, a un mundo con iguales propiedades que el nuestro, que de hallarlo, se recomienda, pongan especial cuidado a los que organicen estos viajes ínter-espaciales,  para, que dejen aquí en la tierra, a ciertos elementos, que aman la guerra, como podrían ser los belicosos descendientes Busherianos y esos otros, que buscan el paraíso a golpe de atentado, y los abandonen aquí a su suerte, para que se aniquilen entre ellos. Y tal los astrónomos nos informan, descubierto se ha,  uno de esos mundos, lejos de nuestra galaxia, una estrella, aun en observación, de si,  será capaz de albergar y mantener al hombre y otros animales con vida. En cuanto si estará o no habitada por  otros seres distintos al hombre, espero que así no sea, porque de estarlo,  muy probable sería, que nos negaran la entrada, por suponer, que ya estemos  fichados como terrestres, incapaces de vivir en una estable convivencia.

 

Y termino, recomendando a la gente honrada y sensata, que cuando sea descubierto ese otro nuevo planeta, no se vuelva a incurrir en los mismos errores, de tiempos pasados, en los que solo les movía, “a los conquistadores”, el ansia de enriquecerse, cayendo, en la inmoralidad y perversidad más baja.

 

Lean las declaraciones hechas por una revista científica de astronomía sobre las últimas manifestaciones que Edgard Hopkings, un hombre de ciencia, capaz de pensar y acertar, presentará  el próximo día 27 de julio en  Dublín para refutar sus mismas conclusiones,  sobre la teoría,  de los agujeros negros, que al parecer, ya nos tienen estas oquedades tan peligrosas, abiertas sus puertas, para que entremos y salgamos, cuando nos plazca.  Ver:

http://www.astroseti.org/imprime.php?codigo=443.


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