Año III

 

  

 

 

 PORTADA

 Noticia del día

 Cádiz

 Jerez

 San Fernando

 El Puerto

 Chiclana

 Puerto Real

 Rota

Participa AQUÍ en la encuesta

 El Mundo

 Deportes

 Toros

 Opinión

 Cartas al Director

 El Derrotista

 Servicios

 Reserva Hoteles

 El Tiempo

 Prensa/TV/Radio

 Entrevistas

 A Fondo

 Foto-Noticias

 Bahía Cultural

 Carnaval366Días

 Suscribirse

 Patrocinadores

 Publicidad

 Quiénes somos

 Contacto Prensa

 Hemeroteca


 

 

 LAS CARTAS DE DON MANUEL

Tolerancia y limitaciones

 MANUEL RUBIO

 

 

FOTO: MANUEL RUBIO

Respetar las ideas, creencias o prácticas de los demás, cuando son diferentes o contrarias a las de uno, se le da el nombre de tolerancia. Como fijar unas cotas o limites o trato con los mismos, es también  una acción propia del ser humano, para controlar y fijar relaciones,  son llamadas limitaciones.

 

Cada persona, tiene su grado de tolerancia, de  acuerdo con su sabiduría, personalidad, genio, educación etc. por lo que siempre, será difícil a primer golpe de  vista, coincidan dos personas, cuando se hace  una evaluación de una tercera.

 

En ocasiones, se nos ha da el caso, de querer comparar entre si a dos individuos, por su físico y expresiones similares, cuando solo hemos tenido un contacto esporádico u ocasional con él,  pretendiendo de inmediato, por su físico, asemejarlo a la del otro recién conocido.

 

Resultados de esta mala práctica: nos enseña, que, a simple vista, no se puede catalogar a las personas. En cierta ocasión, me ocurrió a mí, cuando aún era joven y conocí a un subnormal que a menudo solía  cruzarme con él, cuando transitaba por la puerta de su casa y me saludaba amigablemente. Muchas fueron las veces que  parloteamos brevemente, siempre conmovido, por su situación. Aunque bastante desvariada era siempre ésta charla, aún así, no reparaba en perder unos minutos con él, motivo, por el que, se sentía agradecido y yo satisfecho de haberle proporcionado un rato de compañía.

 

Sus manías y antojos, propios de él, nunca las tuve en consideración debido su enfermedad psíquico-mental. Pero he aquí, que más tarde, en otra ocasión, también sentado, esta vez  en un café, tropecé con un individuo, que reunía de forma superficial, todas estas mismas características y hasta en el físico, se parecían entre ellos. Menuda fue mi sorpresa cuando al tratarlo tal lo hacía con el otro, resulto ser una, persona instruida y diferente, que se extrañó de mi forma de proceder con él. Pronto, supe, que estaba equivocado y rectifiqué, aunque no dejaría de pensar, que el fuera el que me tachara de subnormal. Y es que el hábito no hace al monje.

 

Hoy cuando vemos a ese colectivo musulmán, de piel morena, vestidos con sus chilabas,  actuando de forma exaltada,  no nos paramos a conocerlos tal realmente son, a cada uno de ellos, en su vida cotidiana y por separado, para  descubrir cuanto conocimientos y experiencias pueden encerrar cada uno, dentro de sí Y todo debido siempre, a que muestro contacto con ellos,  nunca se ha producido, o a lo más, ha sido accidentalmente corto o nos hemos dejado llevar por la opinión de otros, o sea, hemos sido manejados. Así difícil es, conocerlos.

 

Yo personalmente he pernoctado en la casa de uno de estos musulmanes, he participado en sus comidas y otros ágapes, cacerías y conocido su familia etc. y para más, he tenido un compañero de instituto,  con el que tuve una buena amistad. Mis experiencias con ellos,  me han llevado a la conclusión, de que en todo lugar se cuecen habas y por supuesto no todos somos iguales. De principio, siempre anduve con la guardia levantada, o como de otra forma se dice con los ojos abiertos, porque desconfiaba. Me costó llegar a entenderlos, por una educación y mala propaganda recibida a cerca de ellos, que hacía considerarnos  superior a ellos, y  hasta contemplarlos a veces como delincuentes, cuando, no hemos guerreado contra ellos. Como ya me he referido en algún artículo anterior a todo esto,  hoy este combinado grupo musulmán, nos produce cierta consternación, por su forma de actuar contra  americanos y europeos. Buscar las causas de este comportamiento, también sería largo y laborioso, si conocerlos queremos. Y es que, según ese proverbio español,  de que gato enfadado, araña hasta con el rabo, como ese otro, de que gato escaldado, del agua fría huye, se hacen realidad, porque, no se les ha considerado ni tratado a estos pueblos con el respeto debido.

 

Y concluyo este escrito, recomendando a todos, primero que seamos más prudentes en nuestras opiniones contra ellos, y tolerantes y si limitaciones algunas les ponemos, sean todas bien fundamentadas y especificas, sin dejar de conocer las causas que motivan sus provocaciones.


ARTÍCULOS ANTERIORES

ÚLTIMOS TITULARES                                   

  Portada Principal © DIARIO Bahía de Cádiz (BC) Aviso Legal 
Publicidad -  Poner como página de inicio  -  Añadir a Favoritos  -   ¿Quiénes somos?

 

 

Publicidad         

 

C/Profesor Antonio Ramos, 12, 3ºIZQDA - 11.100 San Fernando (CÁDIZ)
Redacción: redaccion@diariobahiadecadiz.com  Dirección: danyprensa@yahoo.es   Teléfono: 658 685 782