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Cada cual debería imprimirle a su
vida, un ritmo que le reconfortara, para que no se le hiciese pesada su marcha,
hacia su destino. Para ello, deberán de disponer de los medios para conseguirlo
y rechazar aquellos otros, que les interrumpa la buena marcha. Por ejemplo…
El pesimismo es un peso muerto que
nos inmoviliza y nos impide avanzar, por el contrario, el optimismo además de
llevarnos a ver las cosas en su aspecto mas favorable, es ágil y se mueve con
mayor celeridad. El saber elegir una u otra postura, será lo que nos haga más
fácil o dificultoso, alcanzar nuestro propio destino. La suerte, en la que
muchas veces nos basamos, realmente no existe, esta procede del
resultado, del comportamiento que cada cual haya tomado.
Desde aquella primera carrera, en la
que intervinimos con miles de adversarios, también espermatozoides, en busca
del óvulo, que ganamos, por ser los mejores, motivo por el que hoy existimos,
me hace pensar, que fuéramos los más dinámicos y vigorosos, de entre todos
aquellos que también tomaron parte. Todos documentados con nuestro carnet de
identidad, sea dicho, el de nuestros genes que marcaron los primeros días de
nuestra existencia y nos hace diferenciarnos entre sí. Un código genético que
aún no se sabe interpretar con exactitud y que lleva inscrito nuestra
naturaleza, enfermedades y otros comportamientos, que adoptamos, durante el
periodo de vida que tengamos fijado. La forma de ser y obrar, irá marcando
también, nuestro carácter y genio. Y de nuestra parte estará, el que nos
sepamos mejorar, en todas aquellas direcciones, por las que optemos.
Al nacer, se nos es entregada una
caja, con dos compartimentos en los que se halla en uno de ellos, el elixir de
la vida y en el otro, el narcótico de la fatalidad. Llamémosles, como lo hacen
algunos psicólogos, energía positiva o negativa. Equivalente a decir de
optimismo o pesimismo. El primero te ayudará a conseguir tus logros, el otro por
el contrario te estancará y hará que veas con desilusión el mundo al que te han
traído. O sea, harás que seas una persona agradable o por el contrario
desagradable, sensible o insensible, que te halles de buen humor o por el
contrario cabreado, seas pacifico o violento, en una palabra que seas una
persona feliz o desgraciada.
La persona sabia, buscará la forma
de ser mejor, superarse. Pero hay algo a lo que yo le pondría un freno, son a
esas personas, que sobrepasan el limite de velocidad, o caminan sin rumbo fijo,
otro, influenciados por un apetito desordenado, de poder lucro, etc. Tampoco es
recomendable, en personas con criterio propio, dejarse llevar por los dictados
de otros, sino, los suyos propios, los que marcan su propio fuero. Existen unas
leyes o códigos, que te guían y que nunca debe uno salirse de ellos.
No llamar amor, al afecto que tienes
por una persona, porque el amor verdadero es el que nos hace regocijarnos, con
un ser determinado y también lo tienes presente en aquellos momentos que está
ausente. El amor solo desea la felicidad de la otra persona, sin recibir nada a
cambio. El amor no tiene barreras. Es parte de uno. El amor es parte de esa
vida, que se nos ha dado. Nunca confundir amor con apego. Porque apego sueles
ser esa tendencia, afición o inclinación que se tiene a otras personas.
Construimos nuestra casa, con muchas
clases de materiales. Si son todos ellos de buena calidad y fortaleza, nuestro
hogar será fuerte y duradero, por el contrario, si lo construyes con materiales
deficientes, pronto aparecerán las goteras. Y más que un hogar será una casucha.
El amor, será el calor que nos hará sentir cómodos en ella.
Y como breve deseo ser, en estas mis
pobres aseveraciones, sobre quienes somos y en que dirección vamos, hoy,
aquí le pongo fin, para que en otro día cualquiera, hablar de ese camino yo
pueda más holgadamente
Que
todos ustedes, tengan un grato recorrido. DIARIO Bahía de
Cádiz
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Como apéndice
a mi carta anterior
Encuentro con la
adversidad
Lejos de toda etiqueta
Un filón de opiniones
Para tomarlo en serio
Ciudadanos de primera
y de segunda
Salud, dinero, amor
y entendimiento
Ha ganado la
democracia
¿Qué palanca mueve nuestra voluntad?
Cada día más basura
La manzana seductora
Otra más y me planto
De corazón fuerte y coraza bruñida
Dogma de Fe, una
opinión más
Prudencia, ante todo
El agua clara y el chocolate espeso
Ni un alto en el
camino
Historias de Navidad
Experimentado
Fallo o error
Ese, no soy yo (El espejo)
Amor eterno
El valor de la ética
¿De qué color es España?
Olvido o distracción
El tocón
No hagas para otro lo que para ti
no quieras
Se debe confiar en la justicia
¿Qué fueron de ellas? (Evocación al
amor)
Seamos corteses
¡Marchando una de lo mismo!
Hombres sabios que nos gobiernen
El ruido dejará al planeta en
silencio
Como decíamos ayer
¡Qué tiempos aquellos!
Tal lo veo, así lo narro
Connotaciones sobre la felicidad
Corruptos
Hilvanes
Romper
¡Vaya ralea!
Viajar, no siempre es recomendable
Un mismo destino
Tanto monta
Sin desearlo, nos persigue
Querencias que matan
Ha sonado la alarma
El malaje
Alcalde o alcaldesa
Poder Judicial y sus “fallos”
Amor a la vida y a la madre tierra
Que hubiera sido de… esto o aquello
si…
Algo huele mal
¡Señores, atención por favor…!
Astuta difamación
Para carne, carne, la de membrillo
Aún queda un largo camino
Atención que pinta
Algo más de optimismo
En memoria de aquellos campesinos
De Profesión estilista
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Puerta de escape
Pequeñeces
¿Quién es el último?
Resabiados (Sólo es, mi opinión
personal)
Actividad y creatividad
Viajamos con el tiempo
Miedo y sus derivados
¡Y en Navidad!, ¿no lo han podido
prorrogar?
Echar el pulso
Huevos fritos con patatas
Cuando nos volvemos jueces
Para siempre, seré tuya
De profesión: espía
Bella es la campiña
Escalada de la ignominia
Hablar o escribir para otros
Salto de cama
Sed risueños
Manos mil
Ayer como hoy
Tolerancia y limitaciones
El éxodo
¡Oh madre qué mundo!
Conjeturemos sobre la felicidad
Bruno
No se debiera callar
El color de las cosas
Paraíso de ilusión
Tiempo y espacio
Madre natura
Maná del cielo (Al agua, un tesoro
inapreciable)
Pesadillas
Entre Alfa y Omega
Fantasmas
El ágape
El fénix de la felicidad
El trovero
Confusión
La procesión, va por dentro
La familia colabora
Cara dura y arte, es lo que vale
Conozcámonos mejor
Mis puntos de vista, que comparten
muchos otros
Apetencias
Dulces
Al tropezón, le sigue el batacazo y
de inmediato el descalabro
Ese hombre
Perritos calientes
Como veo mi Bahía
La fórmula del repostero
"Pa" mañana salmonetes
Martes trece
Mi presentación |
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