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¿Qué está pasando? ¿Es que la
lucha de clases en el escenario del Primero de Mayo se está acabando? Este día
tiene un especial significado en todo el mundo, pero precisamente en España, sin
obviar el reconocimiento del homenaje a los mártires de Chicago, debería tenerlo
mucho más. En España, son muchos los compatriotas que han dedicado e incluso
dado su vida durante la dictadura franquista para luchar por la conquistas de
las libertades, y entre ellas, la de reivindicar este día como fiesta del
trabajo. Si a esto le sumamos la necesaria solidaridad con los trabajadores
del mundo que carecen de estas libertades e incluso de la dignidad como obreros,
y si además, en nuestro país, las condiciones de trabajo siguen siendo muy
precarias, y miles de trabajadores pierden la vida cada año en accidentes
laborales, ante el incumplimiento de las normas de seguridad más elementales, no
se entiende como el 1º de Mayo no continúa siendo un día de lucha y
reivindicación combativa.
Quizás se haga necesario que
después de treinta años de democracia, se reivindique la memoria histórica
también para rememorar el significado del 1º de Mayo. Si nos situamos en la
España de 1937, en el llamado bando nacional, se prohibió la fiesta del trabajo
(1 de Mayo), calificándola de subversiva. Después, el régimen franquista
instaura el 18 de Julio como “Fiesta de Exaltación del trabajo nacional”, que
conmemora la reconstrucción de la patria, como fiesta interclasista de hermandad
entre empresarios y obreros. FET-JONS y la Iglesia se encargan conjuntamente de
los actos.
Mas adelante, aprovechando
que el Papa Pío XII en 1955 introduce en el calendario religioso San José Obrero
o Artesano el 1 de Mayo, el Régimen se adhiere a esa festividad en
contraposición al Primero de mayo obrero de lucha de clases. La fiesta se adapta
a los valores del nacionalcatolicismo, y de nuevo Iglesia y Falange la
organizan.
Aquellos actos oficiales de
San José Artesano, incluso se obviaba lo de obrero, encarnaban al trabajador
humilde (sumiso), padre de familia ejemplar. Se llevaban a cabo “demostraciones
sindicales” de agradecimiento al caudillo. Franco hacía viajes por España
inaugurando unos cuantos economatos, entregaba las medallas al mérito del
trabajo y se hacían representaciones folclóricas y deportivas en el Bernabeu.
Estos actos buscaban también mostrar al exterior una imagen de adhesión popular.
O quizás, más que rememorar
la memoria, se le de otro significado al 1º de Mayo. Las organizaciones
sindicales deberían analizar si vale la pena mantener estas manifestaciones,
agrupando a un grupo de luchadores nostálgicos defraudados por la actual
trayectoria sindical en nuestro país; junto a liberados o asalariados sindicales
de obligada asistencia y junto a algún que otro colectivo con reivindicación
propia. No parece que esta sea la verdadera expresión obrera en ese día tan
señalado en las calles.
Hoy tras treinta años de
democracia, no hace falta que ningún dictador prohíba esta fecha, tachándola de
subversiva. Entonces se utilizaba ese día para televisar corridas de toros y
aquellos otros espectáculos que conseguían desviar el punto de mira hacia otro
sitio. Hoy es el Poder Económico el que a través de magníficas operaciones de
marketing, proyectan puentes y un largo etcétera, consiguiendo desorientar a los
trabajadores. Por los tanto, somos los propios trabajadores con nuestros
sindicatos los que estamos sucumbiendo y contribuyendo a descafeinar el
principal sentido del 1º de Mayo.
En nuestra ciudad, San
Fernando, al parecer ciertas instituciones, desde hace unos años, retomando
hábitos del régimen, encontraron una alternativa para ese día. Que tomen ejemplo
el resto de ciudades importantes de España, hay que sacar una procesión de San
José Artesano, nada de revindicar, invoquemos al santo para que proteja a la
clase trabajadora, cambiemos el simbolismo de ese día por una representación
religiosa, y además que la misma sea presidida por los políticos de la
corporación local sin distinción de colores, buscando la exhibición en clara
demostración “laicista”.
Es necesario responder a las
preguntas del principio de este escrito, ¿qué está pasando? ¿es que la lucha de
clases en el escenario del Primero de Mayo se está acabando? Lo peor es que
cuando pierda sentido la conmemoración de ese día, no será porque los
trabajadores hayan alcanzado la tan deseada justicia social, mas bien, es que el
sistema ha ganado la partida y nos ha amordazado, imbuyéndonos en el llamado
pensamiento único como única ideología. Y en esta nueva sociedad que entre todo
estamos construyendo, cada año está perdiendo sentido este día tan significativo
y que tanto simbolismo tiene internacionalmente, como es el 1 DE MAYO,
que es y debe ser el “DIA DEL TRABAJO” como única festividad.
DIARIO Bahía de Cádiz
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