Año II

 

  

 

 

 PORTADA

 Noticia del día

 Cádiz

 Jerez

 San Fernando

 El Puerto

 Chiclana

 Puerto Real

 Rota

Participa AQUÍ en la encuesta

 El Mundo

 Deportes

 Toros

 Opinión

 Cartas al Director

 El Derrotista

 Servicios

 Reserva Hoteles

 El Tiempo

 Prensa/TV/Radio

 Entrevistas

 A Fondo

 Foto-Noticias

 Bahía Cultural

 Carnaval366Días

 Suscribirse

 Patrocinadores

 Publicidad

 Quiénes somos

 Contacto Prensa

 Hemeroteca


 

 

 EL RUIDO Y LAS NUECES

El oficio de informar

 ANTONIO LÓPEZ HIDALGO

 (Periodista y Profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla)

lopezhidalgo@us.es

 

ANTONIO LÓPEZ HIDALGOEl periodista olvida en ocasiones aquel aforismo que nunca debiera olvidar: las opiniones son libres, pero los hechos son sagrados. Entre la información y la opinión, entre la literatura y el periodismo existe una línea apenas visible que divide la vida en dos campos complementarios pero diferentes. El periodista puede opinar, pero cuando informa está sometido a contrastar las fuentes informativas, a investigar entre lo aparentemente sutil y la realidad enterrada, entre la mentira aparente y la verdad camuflada. Nos dejamos llevar en ocasiones por las prisas de la primicia innecesaria, por la documentación fácil y falsa e incontrastable que hallamos en la Red, por la necesidad innecesaria de ofrecer al lector acontecimientos sin los que la vida es posible.

 

El periodista no está acostumbrado a corregir sus propios errores, a desmentir los datos errados que ha publicado, a rectificar las informaciones escritas con la tinta indeleble del sensacionalismo. Pero a veces la realidad construida con argumentos y cifras y hechos incorrectos o falsos se nos desmorona como una montaña de nata remontada en un día de bochorno. Algo así le ha ocurrido a Lydia Lozano, colaboradora de Tele 5, y ahora el Comité Deontológico de la Federación  de Asociaciones de la Prensa de España (FAPE) le ha abierto expediente por que considera que existen indicios suficientes de haber conculcado las normas éticas del periodismo.

 

Antes que nada habrá que decir que el Comité Deontológico de la FAPE es el órgano más inútil de cuantos ha creado el ser humano. Sus representantes han sido incapaces de enfrentarse por una sola vez a una realidad que demanda su actuación como agua en mayo. Pero está claro que la profesión hace aguas no sólo en las empresas que alimentan a los profesionales con contratos de una precariedad escabrosa, sino en los mismos órganos profesionales que debieran ser la salvaguarda de una profesión que necesita ya un lavado de su ropa sucia ya sea en la propia casa o en la del vecino. En este caso, y para colmo, la FAPE ha abierto expediente después de haber recibido una queja de la Asociación de Usuarios de la Comunicación en relación con el tratamiento informativo que la susodicha periodista nos ofreció sobre la desaparición de una de las hijas del cantante italiano Albano.

 

Lydia Lozano, acostumbrada a fabricar noticias del corazón, pensaba que el buen periodismo se construye con los mismos mimbres. Pero no sabía que los macutazos que te cantan las fuentes confidenciales hay que contrastarlos, que no vale con el soplo o la filtración, sino que a éstos hay que agregar la verificación. De manera que su personal garganta profunda le gastó una mala pasada cuando le mintió al afirmar que el dramático caso de Ylenia, hija de Albano Carrisi y Romina Power, desaparecida en Estados Unidos en 1994 y dada por muerta tras una larga búsqueda que acabó para siempre con el matrimonio de los cantantes, vivía bajo otra identidad en Santo Domingo. Lydia Lozano lo aseguraba sin aportar pruebas y ocultando la identidad de la fuente informativa que le había mentido. Durante tres meses Antena 3 y Tele 5 hicieron de esta falsa noticia su espectáculo diario hasta que el 31 de mayo Albano presentó una querella contra la periodista española.

 

El caso de Lydia Lozano no es el único. Hay tantos que podíamos llenar las arcas de la Red con noticias no contrastadas o falsas. Es lo que duele de este oficio. Que haya profesionales que no se tomen en serio su trabajo, que no sepan cuánto aceite o cuánta sal hay que echar en la sartén de cada acontecimiento, y si el fuego está alto o la carne es fresca. Después, claro, vienen las malas digestiones. De grandes cenas están las sepulturas llenas. Pero los periódicos, en ocasiones, están llenos de grandes mentiras o de verdades a medias. Lozano sólo es un triste caso de una profesión que se desvía del carril por el que debe de conducir el vagón de sus aciertos. Me entristecen estos periodistas, pero mucho más las instituciones que los representan. El niño cruza la calle justo cuando un camión se le echa en lo alto, y la madre inútil, bañada en lágrimas, sólo le reprocha a la criatura que debió mirar antes de correr, mientras ella se entretenía en tertulias de poca monta.

 

El Comité Deontológico de la FAPE es esa madre llorona que de vez en vez nos tira de las orejas cuando cruzamos esa línea apenas perceptible de la ética. Pero lo hace ahora, cuando alguien le advierte. Porque la iniciativa propia viene a ser como un souvenir de precio inasequible. Los periodistas nos cansamos de estos periodistas, pero también de quienes nos representan. La actuación de la FAPE en el caso reseñado es de nota. Ha pedido a Lozano que antes de final de diciembre aporte elementos que sostengan las informaciones que difundió con anterioridad. La FAPE hace esto por que no vio en televisión el diálogo que mantuvieron Lozano y Albano, si no le sobrarían argumentos para ser más eficaces.

 

Por cierto, al parecer, ésta es la primera vez que este comité abre un expediente por infringir las normas éticas del periodismo. Claro, con tanto trabajo interno, se olvida de mirar la vida y de oír los discos de Albano y Romina Power. Y así nos va. Claro que hoy es Nochebuena y mañana es Navidad. Etcétera.

 


ARTÍCULOS ANTERIORES

VER ÚLTIMOS TITULARES                           

  Portada Principal © DIARIO Bahía de Cádiz (BC) Aviso Legal 
Publicidad -  Poner como página de inicio  -  Añadir a Favoritos  -   ¿Quiénes somos?

 

 

Publicidad         

 

C/Profesor Antonio Ramos, 12, 3ºIZQDA - 11.100 San Fernando (CÁDIZ)
Redacción: redaccion@diariobahiadecadiz   Dirección: danyprensa@yahoo.es   Teléfono: 658 685 782