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Ya está bien. ¿Qué estamos
esperando? Pongamos un poco de sentido común. El debate en torno a la salvación
del edificio de la Aduana sigue tan de actualidad como el primer día. Nunca una
diatriba había suscitado en Cádiz tanta polémica: más de tres mil firmas:
académicos, historiadores, arquitectos, artistas, funcionarios, catedráticos,
empresarios, profesionales, y gaditanos que aman su ciudad clamando contra el
derribo de la Aduana. Instituciones respetables como las Reales Academias de
Bellas Artes, y la Hispano-Americana, el Colegio Oficial de Agentes y
Comisionistas de Aduanas, la Plataforma Ciudadana G 5 Acción por Cádiz, el
Partido Andalucista, el Foro contra el derribo de la Aduana…un clamor que
recoge con detalle y sorprendente extensión ya la pagina web ‘salvemoslaaduana.com’.
Y por respuesta, el más duro
desprecio, inexplicable ninguneo, e imposición de silencio y aplicación de la
crueldad de oídos sordos por parte de nuestro Ayuntamiento; y por parte de la
Junta de Andalucía –al menos por parte de su Delegación de Cultura en Cádiz-
silencio, ocultismo, rayano en la prevaricación, denegación de legítimos
derechos a obtener respuestas, a recibir copias solicitadas al amparo de la Ley,
y a conocer el contenido de un expediente de solicitud de declaración de bien de
interés cultural a quienes están legalmente personados; retrasando
inexplicable, escandalosa e incoherentemente una decisión a la está obligada
dado el evidente sentido del informe de los técnicos independientes, rigurosos y
objetivos a los que ella misma acudió como compromiso previo. Ambas actitudes
comportan un daño y un escándalo mucho mas graves en nuestro pretendido sistema
democrático de derecho que la primitiva causa del tan ya largo debate público.
Dado el estado del proceso, la
incomodidad, el desasosiego, el posible estado de nuevos enfrentamientos
partidarios que tan insostenible situación comporta, ¿no habrá llegado ya el
momento de zanjar definitivamente la cuestión, actuando, Ayuntamiento y Junta,
con eficacia y coherencia, promoviendo inteligente y hábilmente el necesario
consenso entre la clase política, buscando el bien común... y de paso restañando
heridas, recomponiendo la necesaria confianza del pueblo en sus dirigentes
políticos? DIARIO Bahía de Cádiz
Decidamos respetar el
edificio de la Aduana. Encárguese sin más perdida de tiempo la modificación
del proyecto de la futura Plaza de Sevilla a su redactor, el arquitecto César Portela, que no tardará más de un mes y medio (según ofrecía en la entrevista
que le hiciera la periodista Ana de Antonio publicada en Diario de Cádiz,
pagina 14, el Jueves 15 del pasado Octubre) en sustituir el parterre de verde
manteniendo el propio solar ocupado por este edificio que para nada estorba.
Ahórresele un montón de euros al endeble bolsillo del pueblo gaditano; y sobre
todo, con esta decisión, resuelto el obstáculo, comiéncese ya sin más demora y
con urgencia la obra de la Plaza de Sevilla,… que llegamos tarde. Y de paso,
como mucho más importante, recompóngase la confianza democrática de una muy
importante parte de nuestra ciudadanía.
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