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Día 9. El Concurso de Agrupaciones Carnavalescas
de Cádiz 2007 avanza ya hacia el último tramo de la fase clasificatoria. Una
fase dominada por la regularidad, ni se están escuchando cosas muy muy buenas,
ni muy malas. Salvo excepciones. En la noche del martes 30 de enero se disfrutó
de la novena preliminar, y unas horas antes, en sesión de tarde, arrancaba el
COAC de Juveniles, cuya Final será el domingo, el mismo día que yo libro.
Volviendo a las cosas de mayores, la jornada
número nueve tuvo dos partes diferentes, una primera con grupos esperados, y una
segunda más floja, en la que es verdad que agradó muchísimo la chirigota de
Puerto Real ‘Los reyes del mando’, padres teleadictos con un popurrí muy
aplaudido.
Y como se presuponía de antemano, en la primera
parte despuntaron el coro de Zamora-Pastrana ‘La guerra de Cái’, la comparsa de
Antonio Martín ‘Los hijos de la libertad’, y la chirigota en la que se fusionan
Manolito Santander y el Noly, ‘Los de la Roca’.
La sesión, resumida y pulida con cera, sin
colorantes ni conservantes, se la ofrecemos gratis total en DIARIO Bahía de
Cádiz desde ya. Toca ponerse el casco, que bajamos a la mina de las coplas… Qué
de plamplinas pisha...
‘LA GUERRA DE CAI’, LO MÍO LO MEJÓN
Parlamento
de payasos y bufones –más o menos como el de los politiquillos-, y la
presidencia del ‘Bati’, en una foto real –y la alcalda en el palco municipá,
eh-, es el cuadro que pone en escena el coro del dúo Pastrana-Zamora, ‘La guerra
de Cai”, “… los duros antiguos frente a gaditana… Rosarillo frente a Carmela…
los currantes contra pudientes… la cuaresma contra febrero… el levante contra
poniente… la Caleta y la Victoria… coplero contra coplero…, esta es la guerra de
aquí, la de todos contra todos pa poder sobrevivir…, esta es la guerra de Cái”.
Grandiosa presentación, que además dice algo, que no recuerda nada a la ‘Niña de
mis ojos’ de Martínez Ares. Pese a todo, grandioso. Tango al periodo entre
carnavá y carnavá, pensado el coro, preparando la letra, los ensayos, el tipo, y
a cantar. El segundo, musho mejón. De nuevo sale a relucir el reportaje de
Cuatro, la televisión, sobre La Viña, pero no se entiende la polémica, y es que
por lo que se ve La viña que conoce el gaditano es “la de barquitos en la
Caleta, la de caballas asá…”, pero “que Cádiz no sepa cómo vive La Viña… eso sí
que es denigrante y de vergüenza”. La verdad duele, me apunta el candidato. Que
sí, que ya lo sé, pero la verdad con estereotipos, más aún. En el primer cuplé,
otra vez el papanoé colgao del balcón, en este caso vestío de naranja y en vez
de un saco con una bombona de butano. En el segundo, las parientas están ya
jartas de la batea y la plaza, y le piden a los coristas que lo dejen, asín que
no salen el año que viene, no vea que alivio pal coro de Julio Pardo y Nandi
Miguélez. Jeje. En el estribillo “cuando llega el carnavá… todo Cai es un
guirigay y nos ponemos a pelear… esta es la guerra de Cái, esta es la guerra de
Cai”. El popurrí, como no, dualista, batalla entre lo nuevo y lo viejo del
carnaval, de Cádi, para acabar dejando las riñas infantiles y fundiéndose en un
abrazo. Los grises no existen en Cádi, vamos de un lado a otro, y por supuesto,
lo mío es lo mejón. De ahí brotan los talibanes de febrero. Gran coro, lo juro
por mis ocho niños. Los niños más guapos del mundo. Por supuesto.
‘EL ERMITAÑO’, EN LA CALLE DEL OLVIDO
En
Cádi la gente se vuelve loquita cuando le ponen una cámara delante, y si encima
aparece el granhermano Ismael con un micro, no veash el patio butaca… Las cosas
del queré, niña. Pero ya suben el telón y ahí aparece la comparsa de Algeciras
‘El ermitaño’, viviendo en la calle del Olvido… “si al campo me fui… fue para
cambiar penas por flores...”. Tipo de… ermitaño. En el primer pasodoble se echan
una reconfortante siesta en la que sueñan con una Andalucía sin paro ni
emigración, ni ná de to las cosillas que la oposición dice que soporta… así que
no me despiertes. En el segundo el niño recuerda tiempos pasados con su madre
llena de vitalidad, su “reina”,
enferma de Alzheimer.
Suena muy bien el grupo de la novena provincia. Calla, candidato, no la líes. En
los cupleses observan cómo ha cambiado el panorama desde que hace 20 años se
fueran al monte, salvo Chaves, que sigue ahí; y en otro aparece un chivo alivia
calentones, creo entender. Digna tanda. Popurrí de los idealistas con sus
cuartetas que anhelan cambiar el mundo, otras más banales y alguna recordando el
mar desde lo alto de la sierra… “amigo esto sí que es vida”. Ahí tenemos nuestra
casa, dicen. A mi es que el tema de los bishos, no me pone, me viene mejón el
cemento y los ladrillos bien puestos. Como bien puesta esta comparsa.
‘LOS DE LA ROCA’, VERY VERY CASHONDEO
¿Qué
roca…? La de Gibrartá… españó. “Very very mosqueao” entra la chirigota de
Manolito Santander, con la música del Noly. ‘Los de la Roca’, con el tipo de
caballero típico inglés, o más bien gibraltareño, mezclando el inglispitinglis y
el españó. “Qué de vueltas da la vida…” primer pasodoble a esta fusión del
Santander y el Noly, que se unen para hacer una “chirigota de tres por cuatro,
de pellizco y de bombazo…”. Defendiendo el estilo con maestría. En la segunda
letra narran cómo sufre su niña escuchando a los derrotistas mientras ellos
cantan… “hoy mi niña está sentá en el gallinero…, que se callen envidiosos y
embusteros… pa que escuche como te digo te quiero”. Dos grandes letras con una
música deliciosa. “Uno dos tres, pollito inglé…”. El primer cuplé se lo llevan
los patinetes de la pulicía local y el seisdeos; y el segundo a su prima Juani
loquita por que la metan en operacióntriunfo pero canta tan mal que le han
puesto un profesor partículá. Ella sigue cantando iguá de fatá, pero “con los
labios de abajo te cantá por petenera”. Buenos repasos gaditanos… iiínn. De
inglés sólo saben lo que le enseñó el Peñita de Cádi, apuntan en el estribillo.
Popurrí con sus más o menos golpes, queso de requesón y los famosos monos de
Gibraltar, para terminar con el “ailoviu”, que traducido resulta, “te quiero”,
como to los años, me susurra el candidato. Yes.
‘LOS HIJOS DE LA LIBERTAD’, LIBRES
Y
de Manolito, a Antonio. Es el turno de la comparsa del mítico Antonio Martín.
‘Los hijos de la Libertad’, con tipo doceañista, y el monumento a Las Cortes de
1812 al fondo. Peaso de forillo, con pebetero y to. Y encendío. La radio… un
homenaje al papel de la radio y sus locutores en el Concurso en el primer
pasodoble, ni tele ni ná, y más aún “ahora que ha vuelto la voz de Pepe
Benítez”. Dicen. Creo que a Canalsú. El candidato se queda con el Alarcón cuando
hacía dúo con Hernández-Rodicio. Oooh qués buenas noshes aquellas… En la segunda
letra reivindican la comparsa, que el carnaval no es sólo chirigotas y coros…
“quizá yo no sea la gracia ni tenga la fuerza de un tango…”, pero en las
presentaciones en Madrid se llevan a la comparsa casi sin querer. Y este año ha
sido la primera vez. Con todo, en los madriles se siguen aburriendo con las
comparsas, me da a mí. Cuplé al estilo romancero. El primero al Cádiz y al Jeré,
al 1-4 y sufriendo en silencio, como las almorranas; y el segundo al novio este
de la Pantoja y como te descuides te monta en la cárcel tres mercadonas.
Original la forma de la tanda, no tanto el fondo. De categoría las voces y la
música en un popurrí donde gastan la palabra libertad. Ciento veintidós veces
coma cinco repiten “libertad” y sus derivados estos tatatataranietos de La Pepa
que no son ni del pesoe ni del pepe, sospecho. Se apetece escuchar de nuevo el
popurrí para sacarle todo el jugo. To mu bonito… pero lo cierto es que la
libertad no existe, desde el momento en el que nacemos para morir. Lo siento,
sudo existencialismo barato. Anda, libera al shanwi del papé de plata, no vaya a
sé que nos denuncien los martinistas.
‘NO CRITICARME PONERME A PARIR… OJÚ…’, OJÚ
Ojú…
po es verdá… Con esto de la igualdad, ahora también pisan el Falla hombres
embarazados. Desde Trebujena. La chirigota ‘No criticarme ponerme a parir… oju…’,
con letra y música principalmente de Montes de Oca Pazos y Pérez Fernández.
Piropillo trebujenero a Cádi en el primer pasodoble... “Cádi es la alegría de
este mundo… un domingo to los días…”, una letra que acaba en peloteo, pa que
luego le critiquen. Ojú… La Teo apareciendo en ecografías entre copla, lo nunca
visto: “¿Qué hago…? Aborta hijo, aborta…”. En el segundo pasodoble coinciden en
el hospital con la Leti, la princesita, una entre algodones, y ellos comiendo
chope de lata. Todo ello para intuir que su niño conocerá un país republicano.
Dentro del ojú… tiene su puntito. Candidato, que te sale el instinto maternal,
contenlo ahí. Un ladrón viene a robarles y cuando les pilla la nómina, le entra
la penita y ahora les trae el costo to las semanas. Eso es uno de los cuplés. El
otro, ni pregunten, que estaba jaja jaja, y jaja. En el estribillo, pensando en
si sale a la mare o al pare “… y yo estoy pensando en que este niño por dónde
sale”. Popurrí embarazoso, con versos como “desde que estoy embarazao no me veo
la pisha” y “qué embarazo más malo, hijo”. Y ahí va, muy aplaudida esta
chirigota, la sorpresa de la noche… Ojú. El candidato pensaba que iba a ser
musho más criticable…. Eeh, ehh, parto en vivo y en diresto, y estos bigotudos
dan a luz unos bebes, que serán trebujeneros, la cazita de oro, creo haber
escuchado. Ojú…
‘EL JARDÍN DE LOS PERDIDOS’, PERDIDOS EN EL JARDÍN
Ojú…
de la vida a la muerte. Presiento que ‘El jardín de los perdidos’, comparsa de
Cádiz con letra y música de Raúl Butrón Ruiz, va de almas, o algo asín. De
gaditanos que estuvieron vivos y ya no, ahora están como en el cielo, en el
paraíso. Trabajo precario, emigración y vivienda… en definitiva del paro
gaditano va el primer pasodoble. Mejorable la afinación. Y el tema homosexuá y
la iglesia en el segundo. Mejorable también la letra. Hay que poner las tildes.
En uno de los cupleses sale San Pedro y la suegra; y en otro parece que va a
salir el ovetense Oli, pero no, es el Fernando Alonso de los coches. “… que ya
no quiero otra vida si no la puedo vivír contigo”, en el estribillo. Suena a
Juveniles. El candidato, siempre defensor de la cantera, que incluso lleva en su
programa electoral unos chaquetones mu buenos pa que no pase frío, se ha ido a
tomar un cocacola. Sin cocacola. El popurrí, pasa, como la vida hacia la mar. Y
por musho paraíso, para ellos el verdadero paraíso es Cádi. Olé… Mejorable. Ojú…
‘LOS REYES DEL MANDO’, SIN AGÜILLA
Haciendo
zapping… y cambiando to los canales, el único que no cambian es a Cádi. Así se
cuelan los auténticos reyes del mando en sus sofases, con su corona, ante la
tele, en una televisiva presentación. La chirigota de Puerto Real ‘Los reyes del
mando’, con letra y música de Francisco José Fernández Díaz. Ellos son de Puerto
Real, pero tan de Cádi como las mismas pieras de la Caleta. Contra el que
reniega de ser gaditano. Ellos puertorrealeños, y orgullosos, pero a la vez,
gaditanos. Canto al hermanamiento provincial. Utopía, candidato, lo que yo te
diga. Las letras entran con un breve avance de telediario. La entrega de la
medalla de Andalucía a la duquesa de Alba rellena el segundo pasodoble, con
palos para los agricultores que se manifestaron, como hacían los señoritos
tiempos ha. La vida sigue iguá… En los cupleses: el vecino calvo al que el
trasplantaron cuatro pelos de los sobacos, y ahora en vez de patrico se echa
rexona; y otro al anillito pal elemento, chispazo, y los pelos del miembro
lacios… “iiiiiiiiiiin… bien er mando, bien pisha”. Estribillo facilón, para el
acompañamiento de todos los públicos. Si la cosa iba bastante bien, en el
popurrí se ganan totalmente al respetable. Popurrí televisivo donde los haya de
estos adictos a la caja tonta que quieren ser to lo que ven por la pantalla, don
Pimpón, Robin Hood, Almodóvar… pero “la Pantoja no, eh, la Pantoja no”. Pillando
to los canales, piratas, al ritmo de los piratas de Martínez Ares y la primera
vez que vieron a la Teo, “qué vieja está Rafaelacarrá”. Y de categoría la
cuarteta viendo la Finá del Falla, con la música del insistente anuncio del
covirán, y echando la cabezaíta entre coro y coro, y niña, no me lo cambies, que
lo estoy escuchando. Y de remate, hasta moralina, “…cambia y elige otra forma de
disfrutar… el mando por la caña de pescá…”. Apaga la tele. Qué güena. Un tipo
sencillo a priori pero muy bien exprimido, con arte. Ahí va mi aplauso,
descodificado.
‘LA BUENA ESTRELLA’, SIN SUERTE
Tras
la grata sorpresa, seguimos. Ahora, alegoría arlequinesca-bufonesca de la
suerte. La buena y la mala. Es el tipo de la comparsa sevillana de Coria del Río
‘La buena estrella’, con letra y música de Guillermo Caballero Jiménez. Algo de
los mangantes marbelliles a los que no se les cae la cara de vergüenza en el
primer pasodoble. Y un piropo a su carnavalera, en el segundo. Aires de
Juancarlosaragón. Estilo libre en la afinación. Quince voces que suenan como
quince voces, cada una a lo suyo. Cupleses al calvo de la lotería y a la mala
pata que han tenido con el sorteo. No los pillo. Me supera, no sé qué, pero me
supera. Candidato, vámonos a reflexioná sobre el número de los ciegos de hoy al
ambigú. Tú pagas. Bueno, tu franquicia, digo, tu partido.
‘UNA MIERDA PA EL CORTE INGRÉS’, A TRES LEUROS
Po
sí, buena comparsa eh? Este año pa la Finá. Anda, deja el vaso, que eres tú mu
grasioso, candidato Y encima sevillanos, que después se mosquean, con razón… Ahí
va la última, la chirigota de La Línea ‘Una mierda pa el corte ingrés’. José
Torres Martín es el autor de música y letra. Teniendo el piojito, pa que
queremos cortingrés. Tipo de gitanos, su puesto, y sus leuros. Cómprame argo
paaaayo. Desterrando los malos estereotipos de los gitanos en el primer
pasodoble, “sobran las razones para en vez de culparnos y abrir las heridas…
abrir los corazones”. Ni Vicente Sánchez el concejá queda en el Teatro. La
segunda letra, al “delito” de no sentirnos españoles “que dentro de unos años
España sólo la querrán los inmigrantes”. Y por ahí anda también la palabra
talante. Hagan la ecuación. Afeitados del mollete y los documentales de la
segunda –los bichos que salen en los programas rosa-, en unos cupleses pa
matarse. En el popurrí sacan un sujetador de talla xxxxxl que hace descojonarse
a tres señoras. Haciendo mío esa elocuente frase de aquella chirigota de más
arriba… ojú… No está malota la actuación. Yo sí. Las 1.59 horas. Baja el telón y
yo ya estoy en mi vespino caminito de Cortadura. Mientras arrancó, ya saben,
disculpen las molestias… ¿Candidato, te llevó… al cielo? Colofón comparsil. Me
ha faltao el kilo de purpurina. |
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