Día 1. Parece mentira… todavía
tengo entre las teclas del portáti algún papelillo nostálgico del concurso
del año pasado, y, aún tarareando los pecesenelrío y el
andeandeandelamarimorena, ya me veo de nuevo embutido en el foso del
Falla. Estas son las cositas de Cádi, que todavía en el intento de terminar
de masticar ese trozo de turrón del duro –duro pa to sus castas- se mete de
lleno en la maratón de coplas del Concurso Oficial de Agrupaciones
Carnavalescas 2008. Sí, el concurso del Falla, famoso en el mundo mundiá por
ser una paradoja, con butacas, palcos, gallinero, reventa presuntamente
perseguida, venta online shunga shunga, piropos mu mu sentidos, colaos –pero
controlaos-, periódicos haciendo caja, y to esas cositas que lo hacen ser
eterno, y único en su especie; un certamen para querer y a la vez odiar; un
concurso que algunos nos inyectamos en vena, pero no pregunte el porqué.
Vamos, que da para hacer un documental de La 2.
Por cuarto año consecutivo, me
ha tocao –por sorteo, mira que tengo suerte…- cubrir el Concurso desde el
primer minuto para DIARIO Bahía de Cádiz. Y como es costumbre, antes que
nada, me reitero en varias ideas, de obligada lectura: Tengamos presente el
contexto en el que se escriben estas crónicas. O sea, el ambiente distendido
y relajado que se presupone para una fiesta como el Carnaval, la fiesta de
la libertad, cantan muchos. Apliquémonos el cuento. Conservemos un poco de
sentido del humor, y dejemos los fanatismos para cosas realmente
importantes. El que suscribe estas críticas, con sus faltas de ortografía y
tó –y que no firma porque es un cobarde que teme los cosquis y los
pellizcos-, es un simple aficionado como tú o como él, no sabe ni entiende
más que naide, ni está doctorado en tresporcuatro, ni vive en la Viña. Sólo
es un fatiguita más, que eso sí, en ningún momento con sus comentarios
quiere menospreciar o echar por tierra, el trabajo de nosecuántos meses de
ningún grupo, ni siquiera de los de Sevilla. Palabrita. Y si en alguna
apostilla, no está muy acertado, desde ya, pido disculpas.
Este 2008, como también es año
electoral, no podía tener mejor compañero en el foso de prensa, más
despejaíto que años atrás, que el candidato. En las municipales no se votó
ni él, y ahora se presenta como postulante al Senado, que dicen que ahí se
trabaja menos que en la Bazán. El candidato, además de aportar sus sabias y
enriquecedoras acotaciones, me trae to los días el bocadillo, así que nada
que discutir. Candidato, pa entro. ¿Huele a chorizo?
Por delante, 20 sesiones, con
cuartos de final y semifinales, hasta el 1 de febrero, fecha en la que se
celebrará la Gran Final. Pero hasta llegar a ese momento, quedan por delante
horas y horas, pocas de sueño, y ojeras in crescendo… Todo sea por la
patria.
Un COAC 2008 dedicado a los
coros de La Isla y Puerto Real que hace 50 años participaron en el primer
concurso provincial: ‘Los pajes de capa blanca’ de Pepe Requeté, y ‘Los
marineros del siglo XVIII’, de Lillo Jiménez. Dos agrupaciones que tuvieron
su reconocimiento minutos antes de que se estrenara el certamen de este año,
con retraso, a las 20.56 horas… mal empezamos... Y a eso vamos. Por primera
vez en este 2008, le damos al play. Que usté lo disfrute con salud.
‘PAPELANDIA’,
PAPELÓN
Con la letra de Antonio Miranda,
música de Luis Alfonso Betanzos, y 24.000 euros de presupuesto, un dinerito
que da pa kilos de purpurina, aparece el coro 100% reciclable, desde San
Fernando de la peña Colorín Colorao ‘Papelandia’. Y por su puesto, el
alcalde de La Isla, y el Delegado de Fiestas, no faltan a la cita… “Ya solo
soy disfraz… siento que ya no soy yo… esa es la pura verdad… y lo demás son
papeles, papeles papeles papeles”, así lo cantan en la presentación en la
que narran su experiencia vital fallera. El tipo, curioso, como hecho de
papé del diario… El primer tango, de presentación ¿no?, orgullosos de cómo
Cádiz “regala libertad”, sí, reuniendo los cupones de lunes a viernes. El ya
mítico alcalde Fermín Salvochea sale piropeado en el segundo tango, en
contraposición con los políticos de ahora, me temo… es que hay que poner
mucha atención pa pillar parte de la letra… Ese gaditano de pura cepa, el
Baldasano, protagoniza el primer cuplé del año, que si nos despistamos,
lleva al Cádi a Primera... regioná –qué malo-; en el segundo, problemas
maritales y mucha pasta para la potencia sesuá… y caen los primeros
papelillos –tamaño matrimonio- de la temporada. En el estribillo piden
cariñitos para con ellos: “Soy de papel, si no me cuidas, me puedo romper”…
Popurrí entretenido, jugando con los distintos papeles que representan, y
con el sentido profundo que tiene eso del papel que jugamos en esta vida.
Repasito al almacenero, banquero, la prensa –con lección de ética
periodística incluida-, el papel de la música “para mi como un beso de
dios”, momento discotequero, y choricero-marbellero. “Todo fue un papel, un
maldito papel… si la suerte te viene de cara…, se tu mismo no cambies por
nada, y no pierdas jamás los papeles”. Grasias por el consejo. El candidato
no tiene esos problemas, siempre lleva encima una grapadora.
‘LA ESCUELA
DEL CARNAVAL’, PROGRESA ADECUADAMENTE
Comparsa gomaespuma. Así se
presenta este grupo de la capital, de la cantera, que reconoce que todavía
le queda mucho por aprender en este mundillo, y de ahí que se hayan
matriculado en ‘La escuela de carnaval’. Libreta, lápiz, y peinados
chirigoteros… y la música y letra de Jonathan Pérez. Suena bien, sencillita.
El primer pasodoble, metacarnavalero, que antes los grandes maestros no
necesitaban ni clases de pasodobles y encima tenía que lidiar con la
censura. En el segundo, un pequeño homenaje a los currantes que se juegan la
vida en la obra, concretamente “… para los padres de familia… que retan al
puto juego de la vida”. El candidato siempre se pone el casco. Ya se sabe,
póntelo, pónselo. Los cuplés, pasables, con una compañera de clases que le
llaman “lapicero”, y que saca punta que es un bastinaso; y un perro, con su
chip correspondiente, pero están mosqueao, que les han timao, “que no lee ni
un juego pirateo”. “Escuela aquí no me falta, pues solo con verte, chiquilla
mía, me sobra y basta, me sobra y basta”, para el estribillo; mensaje que
rellena el popurrí de asignaturas: Cádiz convertida en escuela de la vida,
en escuela de Carnavá, y “aquí todo el mundo sabe afiná”. La última lección,
de filosofía, con el tirito a los fanatismos y estrellitas por un premio de
cada febrero. Ojo, que la copla “es el sentido, el origen y el final, de lo
que es el carnaval…”. Sentencia comparsil.
‘LOS
CHOCANTES’, MORATONES Y CARDENALES
Simpaticota presentación trae la
chirigota sevillana ‘Los chocantes’, de muñecos quemaos y sindicalistas, de
esos que meten en los coches y estampan contra los muros, con to la mala
leshe. Son de “colisiones obreras”, le rezan a “sanfrenando”, y naide podrá
decir que la chirigota “no tiene golpes”. Tela. Pasodoble de presentación,
jugando con los golpes y derivados, mu estilo el Canijo de Carmona, me dice
el candidato, siempre buscando analogías. Homenaje al preservativo, en el
segundo, que “quita problemas y te saca de apuros…, en la cartera siempre
llevo uno, pero mejor no mirar la facha de caducidad”; letra que acaba dando
un cosqui a “esas personas que censuran libertades”, que por supuesto hay
que frenar. Aquí hay nivelillo, ehh. En los cuplés entresacan su ruina, que
“na más que voy al banco para comerme los caramelos”, que “estoy pasando más
hambre que el tamagochi de un niño sordo” –jaja, un buen punto-, y al final
el diagnóstico: tienen anemia en la solitaria –fuuu-. En el otro cuplé, con
tanto golpes, tiene guasa que les haya tocao cantar el día de la “ostioná”.
No se libran. “Pompompom, los muertos del hormigón”, el lema de sus
manifestaciones, y del estribillo. En el popurrí, bien acompañado con
músicas que animan al respetable, hay repasito a los poblemas con los
porrazos de estos chocantes y “a las pruebas de un Toledo, mare, le tengo
miedo…”. Muy interesante chirigota esta con letra de Francisco Javier Ramos,
música de José Antonio Gobea, y una peshá de cardenales, sospecho. El
candidato sólo le ve un pero, que no lo va a decir, porque, como todo
politiquillo que se precie, se calla la mayoría de las cosas. Mejón.
‘LAS
AFORTUNADAS’, A CANARIAS PASANDO POR ÚBEDA
Nos vamos a Canarias, de mano de
la comparsa de Úbeda ‘Las afortunadas’ del tándem Rafael Garzón y Jesús
Ruiz. Con sus instrumentos típicos y trajes de allá, de las islas, “siete
carabelas ancladas por febrero”, una tierra de “eterna primavera”.
Agrupación patrocinada por el Patronato de Turismo canario. El primer
pasodoble les sirve de re-presentación, y ya avisan que sí, Canarias es mu
bonita, pero más lo es su tierra, Úbeda, que “es el cielo que a la tierra se
cayó”. Estamos todos invitados a darnos una vueltecita. La subvención de
esta letra, es ya del Patronato jienense. Cádiz y Canarias “las dos novias
del mar”, aparecen en el segundo pasodoble. Música y voces van por delante
de la letra. En los cuplés, la reciente navidad, que si no cantan bien, es
que todavía tienen en el gaznate los polvorones; y una concursante de
granhermano, Amor, que “no tenía vagina ni ovarios, sino el típico plátano
canario”. No entrarían en un libro de antologías de cuplés, ni buenos ni
malos. Popurrí laudatorio hacia Canarias, y empeñados en acercar las islas a
Andalucía. Por cierto, desde el Teíde “se ve la cabeza de Manolo Chaves”,
dicen... Alardean de voces. Pero el candidato se ha quedao iguá. Contenido,
cero.
‘LOS DE LA
CARPA’, PAPÁ LLEVAME AL CIRCOL
El circo, pero algo más
shungueta que el de Quiñones, es este de la chirigota gaditana de ‘Los de la
carpa’, “vení, entrá, son 30 euros na má”. Presentados todos, hasta el
lanzacushillos con miopía, comienza la función, con música y letra de la
agrupación y José Juan Pastrana. Las siete maravillas de Cádiz se recogen en
el primer pasodoble: el Cádi desde fondo sur, el campodelsú, una recogida
del Nazareno, una vista de la Caleta, la grasia y el arte, la gaditana, y
como séptima, “la que me ha parío a mi…, mi mare”. Para el otro pasodoble
queda el circo de las elecciones, “de nuevo se ha montao el circo, como cada
cuatro años, en un solar de mentiras y engaños… y de derecha a izquierda
lanzan puñales…”, que nos engañan, después no son más que payasos. Cantan
verdades, pero quizá el tratamiento está un poco manido. Cuplesillos
interesantes. En el primero, la Teófila que “está quitando las tradiciones”
con eso de poner el pasado verano las barbacoas del trofeo entresemana, que
la amenazan con pasarla por la parrilla, pero… “to pitraco”, pisha. Más
asunto culinario en la segunda letra, que en Cádi “ya no se come
papaconchoco”, con eso del nuevo restaurante japonés, ahora lo fashion es
comé shushi, pero ellos llevan ya diez años comiendo crudo el mismo lenguao,
de su novia, la susi. Y de estribillo, seguimos por la misma línea, “pa show
show bueno, el de tu hermana, me vuelve loco”. El león haciendo el punteao
abre un popurrí con sus puntillos, entretenido. Y “los calcetines de raqueta
se están perdiendo y es una pena”. Candidato, te veo de hombrebala, no sé…
‘EL MERCADO DE
LAS MARAVILLAS’, PIOJITO CON LENTEJUELAS
“Déjame soñar”. Así entra una de
las esperadas de la noche, la comparsa ‘El Mercado de las maravillas’, con
letra de Joaquín Quiñones y música de Manuel Sánchez Alba, el Noly.
Mercaderes de sueños, de sueños gaditanos: “La mercancía que traigo no tiene
precio, no te la vendo, yo te la doy”. El tipo… de comerciales, pero de
fantasía, y cantando de categoría. En el primer pasodoble reivindican su
amor por Cádiz, y por ello “nadie me tiene que decir… que no te cante, que
no te cante”. Y le cantan, vaya si le canta. Amor al cubo. “En la esquina de
mi barrio el Mentidero, ya está mi virgen del Carmen coronada…”, dispuesta a
ser venerada… pero a la virgen de la mar quieren preguntarle dónde estaba
“cuando un barco de Barbate… lo tumbó los temporales”…Ella luce corona de
oro, y esas aguas coronas de flores. El candidato, siendo poco original,
dice eso de pasodoble con sello de la casa, quiñonesco. En los cuplés, hay
un viaje a Puntacana con la parienta, pero previendo tornados, “en vez de
pulsera que nos ponga unos manguitos”; en el otro, se estrena el “porqué no
te callas” del Rey, jartito de escuchar a la infanta mediodivorciada –iba a
poner mediofea, pero el candidato me lo ha borrao-, suspirando por otro
novio. De estribillo, “qué importa lo que yo venda chiquilla…, si lo que es
una maravilla… es verte… to los días pasar”. Ejerciendo de mercaderes en el
popurrí, te venden una ciudad trimilenaria, un carnaval incomparable, y unas
vistas de lujo. Como buenos vendedores, todo bonito, todo precioso, en Cádi
no hay ni un bache. Las formas disimulan un contenido cortito cortito. El
candidato se ha puesto a tararear ‘la milagrosa’, no sé porqué. Buenos
días…Pese a todo, gran aplauso final y cierta levantada general… a por el
bocata de chorizo.
‘LOS DE LA
CALLE’, ODA A LA BOTELLA
Con el Teatro más vacío que
lleno, entona la presentación la comparsa portuense ‘Los de la calle’, con
letra de Raúl Villanueva y música de Jesús Monje. Vagabundos aferrados a la
botella, en “un mundo donde es más fácil soñar que olvidar, y donde el
recuerdo me hunde un poco más”. Su única verdad, que “yo bebo pa
olvidar…quiero beberme tus vientos, quiero brindar por tus calles, y darle
un trago a febrero”, dicen en la presentación. Lo que no cuentan es de qué
oscuro pasado no pueden salir, me dejan intrigaos. Primer pasodoble, de
homenaje, a la vuelta del Diego Caraballo, “que se levante El Puerto que ha
vuelto uno de sus maestros… volvió el del 4 de diciembre, volvió don Diego,
maestro por siempre”. Música pausada, no pueden negar que no es del Monje.
Segunda letra, al carnavalero que no puede dejar sus ensayos, su febrero…,
pero tampoco a su parienta y sus niños, y encima le critican si no sale. No
desentona, bien cantadita, pero falta algo… En el primer cuplé dan unos
tiritos a vascos y catalanes; en el segundo, un problema con un niño feo,
que en vez de una subvención, lo multan. Me chivan que hay cierto aire a las
‘ruinas romanas’ en el ambiente. Puede ser. “A ver si nos olvidamos de las
penas penitas pena, y nos bebemos otra botella”, la solución fácil en el
estribillo. “Yo no bebo para olvidar, bebo pa no recordar”, base de un
popurrí donde la botella es fiel compañera, aparece en todas las cuartetas.
No es muy recomendable llevar la cinta de esta comparsa a una reunión de
alcohólicosanónimos. Candidato, un borracho nunca miente. Tu no pasas de la
pepsicola, ya sé. Oye, ¿no te suena esto al borracho de ‘El principito’? –es
un libro no una chirigota sobre el marío de la Leti-.
‘LA ÚLTIMA
CENA’, SIN MARISCO
No, nada de cena bíblica, más
bien una cena navideña es el pretexto de la chirigota de Cádi ‘La última
cena’, con letra y música de Francisco Moreno y Daniel Puyana. El tipo,
surtidito, como las cajas de galletas, lo que da con 2.500 euros de
presupuesto. Un piropillo a Cádiz, en el primer pasodoble. Ve sumando
candidato. Y en el segundo hay cierta crítica política municipal, pero se ve
que tienen los datos un poco ajín, aunque supongo que será por la rima, que
ocho años y dos legislaturas, riman mejón que doce años y tres legislatura.
Vamos, que “miro el panorama y pienso… que estamos aviaos…”. Cupletillo
sobre los personajes que meten en el granhermano; y sobre la fama que tiene
el juancarlo –que no, el Rey no- de cambiar casi de grupo cada año. Malos.
Deseos de año nuevo en el estribillo: dejar a la mujé. Po vale. Las horas
van haciendo mella, shiquilla. El candidato ya ha empezao a bostezar. Por
cierto, a los señores de las cámaras del ondacádi hay que decirles que ya
bastante porculera es la grúa como para que ahora se pasee como
pedroporsucasa el otro cámara por el escenario, como un figurante más. Ah,
eso, el popurrí, hasta con uvas y to. Y brindando se quedan mientras baja el
telón.
‘EL SOMBRERO
LOCO’, SIN ALICIA
La hora del té, en el país de
las maravillas. Córdoba se cuela este año en el Falla, por primera vez, con
la comparsa ‘El sombrero loco’, con música y letra de José Miguel Ibáñez,
Carlos Fernández, y Francisco A. Rodríguez. Unos locos, con gran sombrero,
atrapados en una hora fija, la hora del té, como en el cuento de Lewis
Carrol. Locos sonrientes y cuentistas, me da. Eso indican en el primer
pasodoble. En el segundo sale el sentimiento localista, aprendido de Cádi:
“Cádiz es así, un pueblo que canta a su pueblo, y así lo aprendí”, y aplican
sus conocimientos, dedicándole la letra a su Córdoba. Piropo doble.
Dosporuno, candidato, como en el pryca. Magiaborrás en el primer cuplé,
aunque el conejo que sacan es el de la vecina del cuarto… y en el segundo
entierran a la suegra de un amigo, pero no hables mu alto, que tiene el
sueño mu ligero. Buscando el país de las maravillas, en el estribillo, y por
supuesto, “aquí lo encuentro, en tu ciudad”. Así, lo pueden cantar también
en Pozoblanco, y en Rute. Invitados al té quedamos en un popurrí, un poco
estilo nana. Y sin sobresaltos, acaba el cuento, aunque con lo que queda de
público algo revoltoso. Grupo bien afinaíto. Eso sí, al té le falta azúcar,
me escribe el candidato metiéndome los dedos en el teclado. Quita quita… No
sé, yo es que soy más de colacado.
‘CHICLANA
PUEDE ESPERAR’, PIBITOS CON CANAS
La chirigota de Cádiz, de
veteranos veteranos, ‘Chiclana puede esperar’, con letra de Manuel Valero y
Juan Rivero, y música de José Castellón, este año presenta un tipo
rejuvenecido. Han rebuscao en el armario de los nietos más que en el baúl de
Karina. Por cierto, nota aclaratoria para madrileños un poco perdíos: el
cementerio de Cádi está en Chiclana, de ahí la grasia, eh. El gusanillo de
volver al Falla, año tras año, en el primer pasodoble, que “pa faltá a tu
cita, me tendrían que mataaar”. Y es que “el cantarte cada año te juro que
me da vida… No me lo explico, Cádi me tienes como un niño chico”. La segunda
letra, para el barrio de la Viña. En un cuplé narran que casi se quedan sin
venir al Falla, y no por dolores ni ná, “lo que pasa es que a esta hora no
me dejaba venir mi mare”. Aro. En el otro, lo difícil que es encontrá un
dentista –y su placa- en Cádiz, con tantas de homenajes y dedicatorias. El
popurrí, cani total. Que hasta creían que tenían un pircing ahí abajo, pero
que va, eran piedras en el riñón. Partiendo bragas en la Punta y fumando
cigarritos de la risa. Y escorados a la derecha… del escenario.
‘EL ÚLTIMO
ESCUADRÓN’, EN DEFENSA DEL PENDÓN
“Yo soy tu guerrero”. Vaya, con
fuerza entra la comparsa de Cádiz ‘El último escuadrón’, con letra y música
de Jose Antonio Cheza, y un poco también de Miguel Ángel García. Tipo
soldadesco-gadita, con túnicas color nazareno, morado pendón de Cádiz como
capa, y un forillo con las Puertas de Tierra medio derruidas. Los últimos
defensores de la Tacita, a escena. En el primer pasodoble, un mensaje a
navegantes: “Aquí hay que luchar, que no nos llamen cobardes, que no nos
quiten nuestra dignidad”, que “Cádiz está desnudita y sin espada, con la
única armadura que es su gente”. Vamos, que no se puede contar con los
politiquillos, “son tu gente tus verdaderos guerreros, tus hijos el ejercito
más bravo”. El gaditano llamado a filas en defensa de su ciudad. En el
segundo pasodoble, arremeten contra el padre que maltrata a sus niños, y
dicen cosas preciosas como que “tener un hijo es como renacer de tu propias
cenizas… es como renacer, escuchando su risa…”. Que dan ganas de ponerse
manos a la obra, que además el Zapatero regala 2.500 euros. En los cuplés,
problemas con las relaciones por el chat, que cuando quedaron con Carmen y
le vieron la cara, llamaron a Ono pa darse de baja; y un mega banco nuevo,
pa ná, porque al final como en todos, sólo funciona una ventanilla. Faltos
de cariños en el estribillo, que hace ya tela de tiempo que no ven a la
novia, “que sepa el enemigo que si es pa verte me rendiría”. En el popurrí,
Cádiz de murallas y baluartes se dibuja indefensa, y de nuevo se insta al
gaditano a defender lo suyo, “que nunca te roben la libertad”. Interesante
comparsa. El candidato hace así con la cabeza…
‘PUNTO DE
VENTA MÓVIL ORANGÉ’, UN KILO DE MONDARINAS
Y para rematar una intensa
jornada inaugural, la chirigota de Puerto Real ‘Punto de venta móvi orangé’,
en la curva de la carretera de Medina, que el niño de las mondarinas te
vende de tó. Aprovecha, hoy estamos que lo tiramos, entre la comparsa del
Quiñones y ahora estos. Como se nota que vivimos en una sociedad de consumo.
To quisqui nos quiere vender algo. El candidato me tuerce el pescuezo y veo
que quedan en el teatro apenas medio centenar de valientes, insomnes. Tiene
tela. Fermín Coto y David Madera firman letra y música de estos catetos
vendedores de oranges. Y como venden naranja, pues ala, el Falla convertido
en su media naranja. Si es que el Falla se lo traga tó… Eso en el primer
pasodoble. En el segundo, un piropillo al puente Carranza. Los gorriones
-¿?- de Cádi, para el primer cuplé; y en el segundo, una noche en la Punta y
ahí estaba la Teo. No he dicho na del tipo, pero es que no hay ganas… y el
popurrí… yo es que no soy mucho de fruta, quizá un yugú, pero sin trocitos,
uno danone de fresa. Y a la cama…. Quién pudiera. Las 3.08 horas. Sí, pone
las 3.08 horas. Y se acabó por hoy. El candidato me resopla, mientras se
pone el pijamita, que estas horas, estos atracones, no le hacen nada bien al
concurso… Pos no. Mañana más. Si dije algo que no debía, perdonen las
molestias.