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Continúa la cuenta atrás del Concurso Oficial de
Agrupaciones Carnavalescas, con la séptima sesión de la fase Semifinal en la
noche del domingo 30 de enero. Día en el que nos levantamos con una merienda
curiosa en el suplemento de Carnaval del Diario de Cádiz donde Valdivia y
Antoñito Martín casi se tiran las magdalenas y los sobaos a la cara. Y el
chocolate espeso. La jornada de hoy se presenta completita, que hasta Navas,
Sesma y Navarrete, jugadores del Cádiz, ay Cádi no me des más tormentos, se han
colao en el Falla. Probablemente la noche con ambiente más caldeado de este año
hasta el momento, o al menos más regular, sin grandes altibajos. Mejón la
segunda parte con los espermas del Canijo, el cuarteto de Algeciras, los
Acuarela del Bustelo y los doctores Jekis del Love. La primera parte la abrió
con un buen sabor de boca el coro de gitanos y gitanas del Valdes. Las
restantes agrupaciones, también están buenas, pero un poquito menos. En resumen,
que es una grata noshe dominical en la que no caemos en la cuenta que por allá
arriba se están entregando los Goyas al Cine español y el Amenábar se lleva 14
estatuillas, ni más ni meno. Más premios que Julio Pardo. ¿Para cuándo una
película con los intríngulis del Concurso del Falla de fondo? Un pelotaso, de
nivea, en to la cara.
“CORO MIXTO RECUERDO DE CÁDIZ”, SALERO DE FINAL
Tirititrantrantrán.
Al compás de sevillanas estrena sesión el coro del Valdés “Coro mixto recuerdo
de Cádiz”. Muñecos de Marín de los que se colocaban en lo arto del televisó.
Primer tango a los regalos de Reyes. Cortito con leshe. Y el segundo a la
polémica de las radios y la tele, y en este caso se ponen de lado del
Patronato-Ayuntamiento, “ya estoy jarto escuchá que si soy un pesetero” y si
fuera por ellos rompían ese acuerdo ahorita mismo. Cuplés al programa de la Casa
de tu vida, donde había una shavala que decía que era mocita, vamos, virgen, y
ellos piden po que la monte Ramón Velásquez, un capillita de Cádi. El segundo al
Cádiz y su merchandaising. En el estribillo las gitanas están deseandito de cogé
polvo. “Tari tatarí tatarí tatarí, mi marío ya está aquí…. Palillero no se
cierra… antes Cádi que Sevilla”, y de la feria sevillana se vienen pa la Punta,
“ooeee, hemos veníos a divertirnos, nos vemos en el carrusel”. La actuación
concluye con alta temperatura en el Falla, se ve que la ola de frío está
remitiendo. Este estilo de coro nada serio es un acierto este año, y sí estarán
en la Final. Y liándola en la Plaza, como debe ser.
“ANTOÑÍN DE CAI”, SIN PODER DEMOSTRAR EL ARTE EN
LA FINAL
“Ni
Valderrama ni Farinas canta como yo”, con esa modestia entra la segunda
agrupación de la noche, la chirigota “Antoñín de Cai”. Primer pasodoble al cielo
de Cádi, que gana estrellas y luceros con cada gran carnavalero que fallece, en
este caso El Masa, el
Cristalero y Brihuega. El segundo, a
esos pregones perdidos de las calles de Cádiz, el del butano, el afilaó, el de
las caballas, y ellos más perdíos que el barco el arroz. Vale. La interpretación
se come la flojita letra. Cupleses a unos inmigrantes en patera que llegan con
ganas de comer, y creo que termina con un borderío insinuado; el segundo al
nuevo embarazo real, que acaba con el mismo chiste que en el anterior. “Mire
usted que arte, mire usté que grasia tiene el Antoñín”. El cámara de Canalsú les
huye, que ya le han dao dos vasitos de manzanilla. “A vé como graba ahora”, se
grita desde algún rincón del Teatro. Popurrí con musho taconeo y buenas dosis de
cashondeo. Al final uno de los componentes acaba bajando al patio de butacas y
pegándose un bailecito con un nota. Espontaneidad y musha cara. Pero poco más.
No pasan a la Final.
“BAHÍA DE CÁDIZ”, UNIÓN MARINERA SIN FINAL
En
círculo, como antaño se presenta la comparsa “Bahía de Cádiz”. “Hoy se alumbra
mi bahia con seis barquitos… que por el mar se escapa la ilusión y la alegría de
mi bahía… por el mar”. Sí, sumamos otro tipo marinero, pa la bushaca. Primer
cosqui en un pasodoble crítico con las cosillas que hacen los yankis, “la
libertad no se gana en la guerra… es el poder que sabe hablar con las palabras
sin usar la fuerza…”. El segundo pasodoble es un homenaje a uno de los hermanos
Alcantara, el músico de la comparsa y a toda su trayectoria en el mundillo
carnavalesco. Momento sentimentalóide. De hermano a hermano. Cupleses a las
lenguas azules, y a los penes azules, tú ya me entiende; y en el segundo quieren
mandar al Pellejo al programa de Juan y Medio. Cuplés de comparsa, pero el
estribillo si merece la pena, “rincocito del sur que regalas la sal … agua de
libertad… y un vaporcito pa soñar lo que queráis… en mi bahía de Cái”. Olé, que
arte. Haciendo bahía, sin Jerez, ojo, pero es que con el tipo marinero no pinta
nada. Viaje por las localidades de la zona, con repasito a sus penas y alegrías,
en un precioso popurrí, cantado con mesura, “soledad… es lo que siente un
marinero cuando sale para navegar… en el desierto de los mares donde apenas
nadie quiere hablar… el marinero cuenta estrellas hasta que amanece el alba…”,
para rematar con una bella cuarteta, “bahía de Cádiz… poema de ensueño… riqueza
de historia que guardan sus pueblos… historia en sus mares… historia en sus
puertos… luces de horizontes de estrellas caídas desde el firmamento… bahía de
Cádiz”. El grupo se funde en un simbólico abrazo, en una simbólica, anhelada y
necesaria unión de toda la bahía. Señores, que es mejón para todos. La unión
hace la fuerza. Bahía de Cádiz, un nombre guapo para una comparsa, y para un
periódico. El director de este diario me obliga a decí que pasan a la Final.
Pero pa mí que no.
“LOS QUE SE PONEN ENCIMA”, POR DEBAJO DE LA FINAL
Nos
trasladamos ahora al hipódromo del Falla. La chirigota “Los que se ponen
encima”, jokeys chirigoteros. Primer pasodoble dedicado a loa caballos
andaluces, que lleva intínseco un piropo a Jerez, pero es sin queré, un piropo a
Cádi, y un puntaso al símbolo del país, el toro, que relacionan con la sangre y
la muerte. Los caballos hacen un cursillo para hacerse gaditanos, y en to las
salidas se quedan paraos. Jeje. El segundo pasodoble es un homenaje al Masa y al
Peña, cuarteteros en el cielo, “coge los palos que la vamos a lía… y aquí
sufrimos un diluvio porque allí arriba todos lloraban de risa”. Mejón que el
primero. Cupleses monotemáticos alrededor de lo que cuelga de la entrepierna de
casi todos los tíos: en el primero la novia se apunta al gimnasio y con el visio,
to los días trabaja los bíceps con la pisha de estos shiquillos; en el segundo,
unos mushashos pijos y otros de Loreto se pelean por engatusar a las ninfas, y
la convencen los de los naik de muelles con que aquello les llega al suelo.
“Vámonos caballos, toco tó… que las penas hay que dejarlas atrás, en Carnaval”.
Buen popurrí, y en general, con más fuerza y ganas que en el primer pase de
semifinales a lo que también ayuda que el público hoy no es de cartón piera como
el de días atrás… Cádiz, “mi consuelo mi penitencia, mi norte y mi sur”. Con
todo, y siendo quizá una de las chirigotas con mejores voces del top ten, no
pasan a la Final. Peaso de rashotes que le endiñan a los micros.
“EL TORREÓN DE LOS MENGUES”, DUENDE QUE NO ALCANZA
LA FINAL
Antesala
del descanso, la comparsa de Luis Ripoll, “El torreón de los Mengues”.
Guardianes de los torreones “que sobreviven a la historia, que vieron mil caras
de Cai para su duende conservar”. En el primer pasodoble equiparan el declive
del Parque Genovés con el de Cádiz, “mi Cádiz no quiere lucha… sólo sabe
protestar”. “En cualquier parte del mundo si gritas Andalucía siempre alguien te
responde…”, pasodoble, el segundo, más que nacionalista, sentimentaloide, del
andaluz obligado a emigrar por allá, pero con el corazón acá. Si el segurata
estuviera aquí –recordemos que en el capítulo anterior fue nominado y despedido
del Teatro por largar cosas en la prensa-, diría que él cuando se pasea por las
Antípodas no grita soy andaluz, precisamente, sino soy de Cádi, pisha. Primer
cuplé a un niño con un venaso como una farola; y el segundo de esos de mejón
reír para no llorar, con más crítica política que humor. “Cádiz tiene duende”,
en el estribillo. La piera ostionera domina a estos duendecillos. Momento
duendecillo, ideal para saludar a la chirigota “Menuíta Banda”, otra gran
agrupación desterrada de las semifinales. Como no quieren convertir el popurrí
en un tormento lo escriben con otro estilo, como un largo estribillo, con
tanguillos “que hace que suene Cádi dentro de mí”, con trabalenguas, y se acabó,
shin pón. No pasan a la Final.
“EL POZO DE LA JARA”, POZO SIN FINAL
Tras
el descanso reglamentario, el coro “El pozo de la Jara”. Repetimos, como los
danoné: un pozo que hace una peshá de años estuvo en San Antonio y al que ahora
este grupo le rinde pleitesía. Todo enchampelao hasta el popurrí. El primer
tango, de los duros y sentidos, es un lamento del no puedo más, “estamos jartos
que todo el mundo crucifique al coro del Lamas, el Diario, el Jurao y el de más
allá… tu sigue buscando guerra”. El segundo, a los malostratos a las mujeres, y
a ellos les da miedo hasta denunciarlo. Cupleses a una vizca, ¿vizca?, vizca el
Barça; y el segundo más vizca, pero antes al pozo que a la vizca. “Será que
tienes tú salero”. Está de moda lo de hacer tandas de cuplés con remates
temáticos similares. Eso se llama reaprovechar un buen chiste, o algo asín. El
segurata se hubiera explicao mejón, pero la censura lo ha echao del Teatro. Todo
bien cantado, grandes voces, pero el popurrí algo aburrido. El gran sambenito
del Lamas. No pasan a la Final.
“LOS QUE SALIMOS POR GUSTO”, TRIUNFO HASTA LA
FINAL
Otro
cosa mariposa, la chirigota de los espermas, la del Canijo de Carmona, “Los que
salimos por gusto”. Tienen al Falla con ellos, y es que ya corean parte de la
presentación, “iguá… iguá… iguá que los gaditanos”. La historia más natural
jamás contada. Disfrutan y hacen disfrutá. Pa mí que no se lo creen. Primer
pasodoble a los bancos, que “tanta es la confianza que nos depositan… que
amarran to los bolis con una guita”, y las cámaras en to los rincones, menos en
los despachos del director, donde más se roba, dicen. El segundo a la que se lió
en el entierro de Arafat, el mítico líder del pueblo palestino, algo que nunca
pasará en Andalucía. Baja la cosilla con respecto a los pases anteriores. En el
primer cuplé una va al concurso Pasapalabra y la acierta toas de shiripa; y en
el segundo una mujé que no quiere na con ellos, y es que “no los traga”. Doble
sentido totá. Estribillo con eyaculación precoz “ya”. De categoría. “Da gusto
escucharos”, grita un anónimo desde el gallinero. La verdá que sí. Popurrí de lo
más didáctico, y musicalmente una delicia, con ese toque de Tino. El Falla acaba
patas arriba, ovación y de pie todo el mundo, menos el Jurado, claro, que finge
el orgasmo, pero se le ve en la carita que le ha encantao. Están en la Final
desde que se abrió el telón en clasificatoria, y puede ser injusto si no se
llevan la olla de menudo.
“¡OJÚ QUÉ SUEÑO!”, DESPERTANDO EN LA FINAL
El
cuarteto de Algeciras “¡Ojú qué sueño!” se trae la tercera parte del Mago de Oz,
en este caso van camino del Falla, pero cuando llegan no hay entradas, y cuando
dicen que van de parte del Valdivia, no veas como se pone el taquillero. Parodia
a la que cuesta arrancar, pero cuando coge ritmo, el público lo disfruta, se
está poniendo la cosa mala con el tabaco que hasta en la Semana Santa quieren
quitá el miércoles de ceniza; Alejandro Sanz se va a separá de Heidi, y no vea
el abuelo, y con Niebla se queda la comparsa de El Puerto. El monólogo de Doroty
queriendo ser ninfa, y el público gritando “más fuerte”, genial, y ellos
gritando más, que la gente se creía que era la virgen del Carmen, porque cuando
la veían pasar en lo arto de la carroza, decían, virgen del Carmen. Cuplés a los
gaditanos homosexuales que ganaron en la tele la Casadetuvida, y esos mangos de
las herramientas que desaparecen; y el segundo buscándole el punto G a la mujé,
pero es que tiene tol cuerpo llenito lunares. De nuevo bordan la interpretación
a la que acompañan esta vez con dosis de improvisación que le dan vida a este
cuarteto teatrero. Con la tercera parte se acaba la aventura de estos
algecireños, asín que en la Final no sé con qué nos pueden sorprender. Porque sí
pasan a la Final. Como es tradición, el Jurado les resta tres points, por
excederse en el tiempo 39 segundos. Pero ome, seamos seríos, 39 segundos más de
risas. Eso debería sumar puntos no restar.
“LOS ACUARELA”, UN CUADRO DE FINAL
Y
sigue vivo el público, y se agradece, esos espectadores de Cádi calientitos,
asín si da gusto cantar en el Falla aunque sean las dos de la mañana, y ese
mañana sea un lunes. “Si he de pintar un retrato del Carnaval para mí… antes que
un falso Dalí yo dibujo un garabato”. Puede ser de los versos más bonitos de
este año, parte de la presentación de “Los Acuarela”, comparsa que tiene un
loable deseo, “que mi tierra tenga su Carnaval… pero hablando en gaditano”. Ahí
te quería ver yo. Que esto es el Concurso del Falla de Cádiz, ni de Sevilla, ni
de Madrí, ni de Andalucía, ni de España. De Cádi. “Tengo una cajita con tus
cosas, por si un día me destroza el tenerte que dejá… en ella guardo lo más
necesario, lo que más quiero… que mala es tu lejanía viviendo aquí dentro”. El
primer pasodoble es el canto de un potencial emigrante que no se decide a dejar
Cádi. El segundo, la madre embarazada, “desde lo más hondo de tu vientre sientes
al valiente que va a nacer… tu demuestras lo que vale una mujer”. Hermosa letra,
colmada de amor. Las voces y la música, igualmente de gran categoría. La
comparsa del Bustelo supera a “Los regaera” del pasado Concurso. En el primer
cuplé buscan un refrán que defina a la alcaldesa, y se quedan con ese de “la
cabra tira pal monte”; y en el segundo, jugando con la palabra metrosesuá,
aunque ellos están loco contentos con su cuarta. Metrosesuá, otro de los temas
más manoseados de este concurso. Manoseado, palabra bien escogida para hablar de
los metrosesuales, ahí me he superao. “Que están llorando las manos de cientos
de gaditanos con ganas de trabajar… y a los culpables de esta pena no se les
pone la cara colorá de vergüenza… sigue soñando Tacita hasta el día en el que
vuelvas a sonreír”, es parte de un popurrí de los enormes, de los de quedarte
embobao escuchándolos, de los que por momentos te hacen sentir cosillas. Este
cuatro estará colgado en la Final.
“LOS DOCTORES JEKILL”, DOBLE PUNTO DE VISTA PARA
LA FINAL
Y
para decir adiós a la séptima fase de Semifinales del COAC está la chirigota con
doble personalidad, la de día y la de noche, la del mesurado y la del exaltado,
el grupo del Love “Los doctores Jekyll”. El primer pasodoble lo dedican a
comprar por Cádi, y llegan al “Millonario” y ya se lía. El segundo es un pedaso
de casho de pasodoble, a la hipocresía del Carnaval, del que te dice en el
ensayo qué buen popurrí, y por la espalda te pone verde, y si ganas un premio te
da besitos y si te quedas si ná, ni te saluda. Muy buena letra, y como repito
siempre que actúan, el doble pasodoble, la cara y la cruz, es un disloque. El
segundo cuplé también, que ellos si usan condones, no como el Fraga, y la talla
XXL, y les queda “del carajo” porque su mare les cojió el dobladillo. “"No
hagas ni caso a lo que vaya yo a decir, presiento que el otro se va a cargar el
popurrí... yo creo que en Astillero
habrá que meté más gente pa cuando hagan el segundo puente”, dos pinceladas de
un popurrí ameno. El Love y los suyos, sí estarán en la Final. Las 2.39. Hora de
salí huyendo. |