El conflicto laboral en
Transportes Generales Comes parece que ve la luz, después de meses y
diversas manifestaciones, paros parciales y huelgas de 24 horas.
Precisamente las huelgas que se habían convocado para algunos de los días
fuertes de Semana Santa se suspendieron finalmente por el acercamiento de
posturas entre empresa y trabajadores, y con la intención de no enturbiar la
negociación, que durante muchas semanas no ha existido.
El comité de empresa ha
reiterado en las últimas fechas de forma insistente que quiere erradicar la
inseguridad laboral, “que afecta también a los ciudadanos”, pues las
jornadas laborales rebasan las 12 horas. Por ello, exigían que el cómputo de
la jornada pase a ser de seis horas, nueve como máximo y erradicar los tres
cortes de jornadas que tienen a diario. Asimismo exigían recuperar el poder
adquisitivo perdido desde el año 1992.
Finalmente, parece que el
principio de acuerdo que todavía tendrá que ser madurado y rubricado,
contempla una jornada laboral máxima de 11 horas entre 2008 y 2009 y de diez
horas y media durante 2010 y 2011 y una subida salarial de entorno al IPC.
Además, existiría el compromiso de la empresa, de readmisión de un
conductor, como pedía el comité.
La plantilla de Comes, que
llevan quince meses sin convenio, tras semanas sin diálogo con la empresa,
se encerraba a principios de marzo en la Delegación de Transportes de la
Junta, exigiendo negociar su convenio y que la Junta se responsabilizara de
sus líneas, subcontratadas a Transportes Comes. Con esta medida de presión,
se logró forzar de nuevo las reuniones con la empresa.
Durante el presente conflicto,
se han repetido los paros parciales desde el pasado puente de la
Constitución, y se vivieron huelgas de 24 horas en los días claves del
pasado carnaval de Cádiz. El último paro completo fue el 7 de marzo. Durante
esta Semana Santa estaban previstos paros el miércoles, viernes y domingo,
aunque finalmente el comité decidió suspenderlos, con la intención de no
enturbiar la negociación, y porque, aseguran, más bien perjudican a usuarios
y trabajadores, “porque la compañía sigue percibiendo subvenciones
públicas”.
Si este preacuerdo inicial,
ratificado en asamblea de trabajadores el sábado, fructifica, parece que los
usuarios de los autobuses –concretamente los Comes- pueden respirar
tranquilos, al menos un tiempo, sin tener que temer nuevos paros.
DIARIO Bahía de Cádiz