El Cádiz huele un poco menos a
Argentina, y a calidad. Si hace unos días se hacía efectivo el traspaso de
Lucas Lobos, el martes 8 se confirmaba la marcha de Matías Pavoni, uno de
los hombres que han vivido los dos últimos ascensos del equipo amarillo, del
pozo de Segunda B a Segunda, y de esta a Primera. Un mediapunta que tras
diversas lesiones fue contando cada vez menos, y que ahora, al no verse con
minutos, se va a Grecia. Mientras, siguen sin llegar refuerzos.
Pavoni daba una rueda de prensa
al término del entrenamiento acompañado por el presidente, Antonio Muñoz.
Comparecencia en la que, según recoge DIARIO Bahía de Cádiz de fuentes del
club, daba las gracias a los profesionales de los medios “por el trato
personal en estos años y el respeto
que me han tenido” y, por
supuesto, tuvo palabras para la hinchada cadista “por el cariño que me han
dado”. De hecho, Matías es uno de los ídolos de parte de la afición, pese a
jugar poco en las últimas temporadas.
Tras cinco temporadas y media en
Cádiz, y con 27 años de edad, dice marcharse en busca de minutos, ya que no
se siente cómodo “sin jugar y sin sentirme partícipe. Por eso quise cambiar,
lo hablé con el presidente y lo entendió”. Pavoni jugará ahora en el Asteras
Tripolis griego, donde además se encontrará con numerosos compatriotas. En
cualquier caso, dejó claro su pesar por abandonar el club y la ciudad, donde
nació su hija: “Es duro porque el Cádiz fue muy importante para mí”.
Por su parte, el presidente
cadista, Antonio Muñoz, introdujo la comparecencia agradeciendo a Matías
Pavoni “todo lo que ha aportado al club desde su llegada en Segunda B.
Muestro mi agradecimiento, el del Consejo de Administración y el de la
afición”.