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Las secciones sindicales de Autonomía Obrera –SAT-
y CGT en el Hospital Puerta del Mar de Cádiz exigen a la dirección del centro
que se aborden inmediatamente todos los problemas de falta de medios materiales
y humanos para prevenir las Úlceras Por Presión (UPP) en todo el hospital y de
forma muy especial el de la falta de colchones de aire alternante. Asimismo, se
reclama que se resuelvan también todos las “graves insuficiencias” de material
que padece la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). En este sentido, se pide,
“por su responsabilidad directa en esta situación”, la dimisión de las
direcciones Gerencia, Médica y de Enfermería.
Autonomía
Obrera y CGT recuerdan que hace algo más de tres años y medio, la Dirección del
Puerta del Mar “anunciaba a bombo y platillo” la adquisición de 60 colchones de
aire alternante, cuya misión es la de prevenir la aparición de Úlceras Por
Presión (UPP) en los enfermos encamados, destinados a las unidades donde estos
problemas aparecen con mayor frecuencia: UCI de Adultos, Medicina Interna y
Cuidados Paliativos y Lesionados medulares.
Las UPP están producidas por la falta de riego
sanguíneo a zonas del cuerpo que, por soportar una presión mantenida, impide la
correcta oxigenación y nutrición de los tejidos afectados. Estos colchones
especiales, tienen la propiedad de alternar la superficie sobre la que descansa
el enfermo de manera que alivian la presión en las zonas del cuerpo más
vulnerables a la aparición de estas heridas facilitando la circulación
sanguínea. Su compra se produjo tras un período de prueba de algunas unidades,
que rápidamente demostraron su eficacia.
En poco tiempo, señalan estos sindicatos en una
nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz, “este tipo de lesiones, que hasta
entonces aparecían con frecuencia en enfermos inmovilizados y críticos,
aumentando el sufrimiento de los enfermos hasta extremos dramáticos,
desaparecieron casi por completo y en los pocos casos en que aparecían, la
gravedad así como el tiempo de curación de las mismas era mucho menor”.
Pero desgraciadamente, CGT y Autonomía Obrera
denuncian que de hace ya bastante tiempo “el deterioro que sufren los colchones
debido al intensivo uso que de ellos se hace, unido a la dejadez de la dirección
del centro, que no tiene contratado servicio alguno de mantenimiento (al
personal de electromedicina se le ha asignado la tarea de su mantenimiento
aunque no es de su competencia) y que no repone los colchones inutilizados, está
haciendo que esas olvidadas úlceras estén apareciendo de nuevo de forma
generalizada en numerosas unidades del hospital, entre ellas la UCI”.
Además, en este último servicio, donde se están
viviendo sin duda las situaciones más extremas, “nos encontramos actualmente con
varias camas que ya no disponen de estos colchones y de otras cuyos colchones de
aire no realizan su función correctamente al encontrarse permanentemente
averiados”.
Las secciones sindicales de Autonomía Obrera y CGT
en el Hospital aseguran tener constancia de que desde la Jefatura y desde la
Supervisión y los profesionales de Enfermería del Servicio de UCI de Adultos, se
han hecho reiteradas peticiones para que se adquieran nuevos colchones y para
que se contrate un servicio de mantenimiento específico que posibilite el
funcionamiento correcto de los mismos. Y lo mismo sucede con otras unidades del
hospital donde se instalaron en su día los colchones de aire alternante y en las
que los enfermos suelen permanecer largo tiempo encamados y sin movilidad.
“Está demostrado que este tipo de lesiones son
totalmente evitables y que los costes, tanto sanitarios (apósitos y otro
material de cura, tratamiento de infecciones asociadas, prolongación de las
estancias hospitalarias, necesidad de cuidados y curas tras el alta...) como
humanos (sufrimientos innecesarios, secuelas...) exceden con mucho el de los
propios colchones”, remarcan los sindicatos denunciantes.
Además, se apunta que la escasez de recursos en la
UCI afecta también a otros aspectos como los monitores de control de constantes,
“que presentan deficiencias importantes debido a su escaso mantenimiento y a que
posiblemente, la vida útil de muchos de ellos haya sido superada, y los módulos
y cables que se conectan a dichos monitores para tomar las distintas constantes,
que son escasos y que se encuentran en gran parte deteriorados”. |