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Tal como se preveía, el acto de investidura del
andalucista Manuel María de Bernardo como alcalde -para lo cual contó con el
apoyo del PP- concitó a un numeroso público en la mañana del sábado 16 de junio.
Desde el primer momento la solemnidad del momento se vio una y otra vez
enturbiada
por abucheos, insultos o aplausos dirigidos a los que fueron cabeza de lista,
aunque Carmen Pedemonte (del PP) fue con diferencia la más damnificada. De nada
sirvieron las reiteradas llamadas al orden, primero, del presidente de la Mesa
de Edad –el popular González Nantes- y, más tarde, del recién investido primer
regidor, quienes amenazaron reiterada e infructuosamente con desalojar la sala.
PP y PA hablaron de diálogo, consenso y honestidad, a la par que lanzaban puyas
al PSOE para que desde las Administraciones central y autonómica no se
boicoteara la gestión municipal, haciendo un llamamiento a “trabajar juntos por
el bien de la ciudad”.
Por su parte, el socialista López Gil –cuya
formación fue la más votada, logrando nueve concejales frente a los ocho que
consiguieron respectivamente PA y PP- recriminó a los andalucistas que fuesen de
la mano del que ellos mismos llamaron el Partido del ‘no’, y prometieron una
oposición seria, fiscalizadora y constructiva. “Os convoco a una nueva
esperanza. La esperanza en el cambio. Os animo a seguir soñando”, dijo el
frustrado alcalde a los seguidores del PSOE. Los ahora socios de Gobierno
evitaron referirse al polémico tranvía que no ha poco los enfrentara
enconadamente; de hecho fue únicamente López Gil quien lo mencionó, y de manera
metafórica.
Los
discursos del PA –a cargo de Francisco Romero- y del PP –en boca de Carmen
Pedemonte- estaban compuestos con las mismas claves: agradecimiento a los
votantes por la confianza depositada, proyectos comunes y la insistencia en que
el pacto, amén de legítimo y legal, era perfectamente ético. Respecto a esto
último, la líder popular destacó que su formación aportaría aires nuevos y
transparencia al Gobierno local. Además Pedemonte quitó importancia “a temas
puntuales que nos distanciaron” –en alusión al tranvía o al Peprich, sin
nombrarlos- a la par que valoró que “los ciudadanos nos han pedido
generosidad”. Asimismo incidió en que pretendía potenciar el contacto con los
vecinos, y que promovería una gestión presidida por “el rigor, el contacto con
los vecinos y el afán de servicio a todos, consciente de que vamos a ser
examinados como nunca, día tras día”.
FRANCISCO ROMERO (PA): “MANUEL DE BERNARDO HA SIDO
ELEGIDO ALCALDE POR EL PUEBLO”
El portavoz andalucista, por su parte, justificó
la postura de su partido sobre la base de la “preeminencia de los intereses
generales”, señalando que los 16 concejales que suman su formación y el PP darán
estabilidad a la labor de gobierno.
A las razones alegadas por su ahora compañera de
equipo Pedemonte añadió el hecho de que en muchos lugares se estaba recurriendo
a los pactos, práctica que calificó de “escrupulosamente ética en su forma y
contenido”. Incluso fundamentó este extremo citando al presidente de la Junta,
Manuel Chaves, en unas recientes declaraciones recogidas en ‘El País’, ‘ABC’ y
‘El Mundo’ (“En las elecciones no se planteó cuál iba a ser la lista más
votada, sino quién iba a gobernar. Es más importante la estabilidad de los
Gobiernos locales que dejar gobernar a la lista más votada (…) La creencia de q ue
debe gobernar la lista más votada sólo provoca crisis y parálisis en los
Ayuntamientos, sólo provoca perjuicios para la gobernación”). Y sentenció
Romero: “En esta ciudad no se ha quitado nada a nadie, pues nadie nada tenía
hasta hoy”.
Entre los objetivos de los populares Pedemonte
citó: ampliar el suelo industrial, sacar partido al Parque Natural, el empleo,
potenciar el comercio, el turismo, la mejora de equipamientos e
infraestructuras, el desarrollo sostenible, más seguridad, oportunidades para
hombres y mujeres, el logro de una economía local dinámica y alcanzar los
100.000 habitantes. El ya alcalde, el andalucista Manuel María de Bernardo,
incidió en que lucharía por el progreso económico y social, mejorar las
condiciones de vida de los ciudadanos, el impulso del bienestar social, la
creación de empleo, las ayudas a los desempleados, la solidaridad, la cultura,
la seguridad ciudadana, los jóvenes, mujeres y ancianos, y por el desarrollo
sostenible.
En lo que también se mostraron unánimes PA y PP
fue en la reivindicación de que las Administraciones central y autonómica. Más
concretamente, la futura primera teniente de alcalde habló de que “San Fernando
no podía permanecer hipotecada dependiendo de los signos políticos de las
entidades supramunicipales; no se puede usurpar la soberanía del pueblo isleño.
Romero fue más crudo aún: “traición al pueblo es crear esperanza para acceder a
otros sillones de poder en otra Administración y no cumplir; traición es
promover sin rubor ni pudor que se descuelgue un teléfono si se ocupa un mismo
sillón de poder y se cuelga si no se ocupa ese sillón”.
FERNANDO LÓPEZ GIL (PSOE): “ES UN PACTO INMORAL:
EL PSOE HA GANADO LAS ELECCIONES”
El que fuera alcaldable socialista se lamentó de
que, según él, no prevaleciera el dictamen de las urnas, frustrando “un deseo
colectivo: la voluntad de cambio, la voluntad de ‘Nuevos Tiempos’ –aludiendo al
eslogan electoral de su partido- en el entendimiento con otras Administraciones;
la voluntad de tener un nuevo Gobierno, un nuevo alcalde, nuevas formas de
política”. No dudó en espetar a De Bernardo que “había consumado el peor pacto
de Gobierno para San Fernando pactando con la derecha, con el Partido del No. Ha
pactado en contra del PSOE”. El soc ialista
incluso lo acusó de perpetrar “la peor traición a su pueblo, anteponiendo sus
intereses personales y de partido a los de la ciudad”, aceptando un
pacto”inmoral, imposible”.
López Gil también hizo un desglose de su programa
electoral: “un programa electoral participativo, elaborado entre los ciudadanos
y el PSOE; un gobierno sin crispación, más cercano; un ‘no’ a una ciudad
dormitorio; el aprovechamiento de los recursos locales (Camarón de La Isla, el
Parque Natural y la centralidad en la Bahía); el alcantarillado para Gallineras;
que los mayores disfrutaran de autobuses gratuitos; la eliminación de las
barreras arquitectónicas; la instalación de ascensores; convertir La Magdalena
en un paseo marítimo… Finalizó su discurso no dando la batalla por perdida, dado
que “en estas elecciones hemos puesto la semilla, sólo la semilla, y habrá que
cultivarla para un San Fernando distinto, de futuro, de modernidad, de empleo
(…)”. Y no ahorró el socialista una referencia, aunque metafórica, al gran
ausente en los discursos de andalucistas y populares: “Ese tranvía de esperanza
e ilusión de los isleños les va a pasar por encima”.
DE BERNARDO: “OJALÁ HUBIERAN SIDO MÁS LAS PERSONAS
QUE VOTARON”
En la alocución final del alcalde sobresalieron
tres consideraciones: la necesidad de mayores cotas competenciales y financieras
para los municipios; su deseo de que hubieran sido más los ciudadanos que se
acercaron a las urnas, “ahora que se cumplen 30 años de nuestras primeras
elecciones democráticas tras la dictadura, reflexionemos todos sobre las razones
de los bajos índices de participación, de la falt a de motivación del electorado
(…) Reflexionemos y actuemos para lograr una mayor participación ciudadana en
los asuntos públicos, llamando la atención sobre que al no practicar el derecho
a votar han dejado su decisión en manos de los demás”; y para concluir el
alcalde andalucista cursó una invitación al PSOE para que “trabaje con el
Gobierno municipal” a fin de remover los obstáculos con las otras
Administraciones, refiriéndose explícitamente a las desafectaciones de terrenos
militares en Camposoto y Fadricas. DIARIO Bahía de Cádiz |
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