|
Unos 250 docentes de la provincia de Cádiz
responsables de impartir los programas de formación de la Consejería de Empleo
–escuelas taller, casas de oficio y talleres de empleo-, han recibido cursos
específicos para aplicar de forma activa políticas de igualdad entre géneros
(hombres/mujeres). Las jornadas, que se han desarrollado a lo largo de las
últimas tres semanas, han tenido tres sedes diferentes: Jerez, Algeciras y Cádiz
capital. La organización de estos cursos se ha coordinado entre la
Consejería
de Empleo –a través del Servicio Andaluz de Empleo (SAE)- y la Diputación
Provincial –con la participación del Instituto de Empleo y Desarrollo
Tecnológico (IEDT) y la Delegación de Igualdad y Juventud-.
Esta formación para luchar contra la división
sexual en el trabajo se trata de una iniciativa bastante novedosa en la
provincia, según apuntan fuentes de la Junta en una nota remitida a DIARIO Bahía
de Cádiz.
Entre las conclusiones más interesantes de las
jornadas está una tipología de conductas sexistas que se deben evitar entre el
alumnado. Por ejemplo, se pretende eliminar los estereotipos sexistas en las
prácticas docentes –como utilizar un espacio diferente para hombres y mujeres, o
descalificar necesidades e intereses específicos de las alumnas-, utilizar un
lenguaje no sexista en el aula, o destruir los estereotipos machistas que
impidan el acceso de la mujer a profesiones tradicionalmente masculinizadas (la
construcción, entre otras actividades).
Al igual que se clasifican acciones para evitar la
discriminación, también se han tipificado una serie de acciones positivas para
fomentar la igualdad. En este sentido, destacan medidas como la discriminación
positiva para las mujeres –en los casos en los que partan de situaciones
desfavorecidas, para que puedan alcanzar los mismos resultados que los hombres-,
o prácticas constructivas dentro del aula del taller, siempre que la práctica
esté justificada y todos los alumnos comprendan claramente la dinámica.
Una muestra de esta última medida sería que los
hombres realizasen una actividad tradicionalmente femenina en la clase, como
encargarse de la limpieza del aula. A la inversa, las mujeres podrían dedicarse,
por ejemplo, a algo típicamente masculino, como puede ser el mantenimiento del
local.
Asimismo, un apartado interesante de estas
jornadas ha sido el supuesto de que haya que tratar entre el alumnado con
víctimas de la violencia de género. A este respecto, se recomiendan aspectos a
los profesores como tratar el asunto con confidencialidad, trasladar la
situación a la dirección de la escuela, o no mediar entre la víctima y la
persona agresora, entre otros.
Las ponencias de los cursos de Cádiz, Jerez y
Algeciras han versado acerca de los objetivos de las escuelas taller ante el
reto de educar en igualdad, la necesidad de contar con un cuerpo que facilite la
formación en igualdad para el empleo, o manifestaciones socioculturales del
sexismo en nuestra sociedad.
Actualmente, en la provincia se desarrollan en total 95 proyectos
de escuela taller, casa de oficio o taller de empleo. Los alumnos de este
centenar de talleres superan las 2.700 personas. |