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El particular humor del Yuyu pregonó un Carnaval
de Cádiz 2006 ya en marcha
José
Guerrero Roldán, el “Yuyu”, pregonó en la noche del lunes el Carnaval de Cádiz
2006, una fiesta que ya había comenzado días atrás. El acto que tuvo que ser
suspendido el pasado sábado, debido a las lluvias, contó con el respaldo
popular, y la Plaza de San Antonio y calles aledañas presentaron un lleno total.
El Pregón, quizá algo alargado, fue lo que todos esperábamos, un discurso donde
dominó el peculiar humor del chirigotero, y mucho menos la poesía y los piropos,
en muchas ocasiones vacíos de tanta reiteración, de otros pregones. Asimismo,
previo al acto del Pregón, se desarrolló la Coronación de la Diosa del Carnaval
2006, donde Mónica Gordillo cedió su reinado a Lorena Ávila Parodi |
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José
Guerrero Roldán, el “Yuyu”, pregonó en la noche del lunes el Carnaval de Cádiz
2006, una fiesta que ya había comenzado días atrás. El acto que tuvo que ser
suspendido el pasado sábado, debido a las lluvias, contó con el respaldo
popular, y la Plaza de San Antonio y calles aledañas presentaron un lleno total.
El Pregón, quizá algo alargado, fue lo que todos
esperábamos, un discurso donde dominó el peculiar humor del chirigotero, y mucho
menos la poesía y los piropos, en muchas ocasiones vacíos de tanta reiteración,
de otros pregones.
El Yuyu jugó con un doble pregón. En la primera
parte el mismo carnavalero al parecer se había quedado dormido y en su lugar
asistió uno de los personajes del chirigotero, el Chano de Cádi, que con el tipo
de Tampax Goyescas, hizo un repasito a la historia de Cádiz y su Carnaval, con
gran ingenio y capacidad para acercar situaciones históricas a la realidad
cotidiana, “que el mismo Falla es anterior al hombre, que dios le dio una
entrada de paraíso a Adán y Eva”. Asimismo, el también famoso por toda
Andalucía gracias a su participación desde hace años en el programa deportivo de
Canal Sur Radio “El Pelotazo”, contó con el apoyo de la comparsa de Quiñones,
“La Calder a”
y su propia chirigota, que este año fue segundo premio en el Concurso de
Agrupaciones bajo el nombre de “Los que no paran de rajar”.
Durante esta intervención del Chano de Cádi, le
llamó su Carmela al móvil y le ordenó que fuera a comprar unas pizzas. Lo que
hizo, y fue el momento elegido para que apareciera el Yuyu, pero de él mismo, de
Yuyu, en bata y pijama, disculpando su retraso, y poniendo la nota algo “seria”
al Pregón.
Guerrero Roldán recordó que allí arriba, en un
escenario hecho a su medida –él mismo reconoció que había engordado unos kilos-
estaba este año el Yuyu, pero cualquier carnavalero de la ciudad podría haber
ocupado su lugar –entre los nombre se acordó de Martínez Ares, ¿para cuándo
pregonero…?-. Del mismo modo, agradeció este momento sin dar nombres –que ellos
saben quienes son- y obvió los piropos a Cádiz, porque todo los gaditanos la
conocen, y los foráneos, aquí la tiene para descubrirla. Para terminar, le
regaló a los miles de presentes la actuación de su chirigota.
José Guerrero, que no dejó en todo el acto del
Pregón el cuaderno donde tenía redactado el largo discurso, nació en Cádiz en
1967 y comenzó en el carnaval a los 19 años, con la chirigota “Ordeñadores
Personales”. Desde entonces hasta ahora ha firmado “grandes páginas del Carnaval
de Cá diz,
creando chirigotas que han pasado ya a la historia como “Tampax goyescas,
comparsa fina y segura”, “Los Arapahoe que joe”, “Los bordes del área”, la
mítica “El que la lleva la entiende”, más conocida como “Los Borrachos”, o el
cajonazo de “De Plaza en Plaza”, vamos, “Los palomos”.
El Yuyu tomó el testigo como pregonero de
Alejandro Sanz, quien el pasado año pregonó el carnaval 2005 con un récord de
asistencia de 20.000 personas. Este año se calculan unas 12.000 personas en San
Antonio, que eso sí, se rieron más que con Sanz.
LAS DIOSAS
Asimismo, previo al acto del Pregón, se desarrolló la Coronación
de la Diosa del Carnaval 2006. Mónica Gordillo cedió su reinado a Lorena Ávila
Parodi. Y por la mañana tuvo lugar el pregón y la coronación infantil, que
recayó, en este caso gracias al azar, en la pequeña Marina Amador. |
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