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A la tercera va la vencida. Dicen. Pero después de
está quedan otras diez sesiones de preliminares del Concurso Oficial de
Agrupaciones Carnavalescas 2006. Una noche más, la del miércoles 1 de febrero,
el Gran Teatro Falla registró una importante entrada y expectación en el
ambiente fundamentalmente por dos agrupaciones, la chirigota del tándem Manolito
Santander y el Libi, como singular homenaje a las cuadrillas de cargadores; y la
comparsa de Juan Carlos Aragón, excluidos de la sociedad que se refugian en la
calle con la esperanza de la revolución, del cambio. De categoría, ambas dos.
Pero la jornada tuvo más, la comparsa de El Puerto “Con estilo”, agradando, así
como la de Juan Fernández, “Los elementos”, más catastrofista. Y para alargar la
cosa, una apagón en plena actuación de la chirigota de San Fernando, que dejó a
todos desconcertados. Apagón en todo Cádiz y más allá, al parecer. Un Falla a
oscuras pero iluminado por grandes momentos. Lean, lean…
“EN LA CALLE NOS VEMOS”, EN SU NIVEL
Peruanos,
mexicanos y yesterdays de la vida. Así aparece el coro de Cádiz de Antonio
Segura y Antonio Lamas. El coro del Lamas, callejero, “En la calle nos vemos”.
De momento, nos vemos en el Falla, y para abrir sesión. Carmela, protagonista
del primer tango, una mujer para la que Cádiz es de primera, pero si su hijo
tiene que salir fuera para trabajar “Cádiz es de segunda”. Del segundo tango me
quedo con eso de “dónde está la semilla de nuestro tango, si se hace pensando en
un premio”. Este coro sigue fiel a su estilo. Primer cuplé directo al olfato, al
pestaso a tabaco y a sobaco. Segundo a la boda de Farruquito, que cuando arranca
ya no para. Originalidad temática. Popurrí tripartito, entre los tres tipos.
“Arriba el tango, oe, viva mi tango, oa”. Musicalidad y papelillos. Oee, oee.
Insisto, en su nivel.
“DESDE LO MÁS PROFUNDO DE TU GARGANTA”, A
OSCURAS
Desde
los primeros compases se capta que el punto fuerte de la chirigota de La Isla,
“Desde lo más profundo de tu garganta” –de Celestino Martín, Rafael Cepero y
Francisco Gabriel Domínguez- no es la voz precisamente. Estas hadas, creo que
Campanillas del cuento de Piterpan, le cantan a la inocencia perdida de los más
pequeños, “los niños sólo quieren ser mayores…”, dicen. Una verdad como lo es su
nula afinación. En el segundo pasodoble hacen un repaso por ciertos personajes
de esos que están en la imaginación, pero el lomo con manteca, no veash lo bueno
que está. Uumm, en el fondo se ven buenos propósitos en la letra. En el fondo.
El estribillo, con polvos de por medio, polvos mágicos, y “volarás… volarás…
volarás…”. Escatología cupletera. Durante el popurrí, magia, se va la luz, pero
en serio. Surrealista, la chirigota sigue ahí, a lo suyo, aguantando como
machotes. Y una cutre bombilla baja al rescate. No me pregunten qué tal. Lo de
cantar en penumbra debería puntuar. Qué cosas. Boicot a San Fernando. El
Patronato anuncia que la cosa se retrasa un ratillo debido al apagón en toda
Cádi. Yo tengo baterías. ¿Esto es histórico? Al parecer es algo gordo y que
afecta además a Sevilla, mi arma. OndaCádi, ha podío seguir en el aire. Ahí está
el tío. Pero si se ha ido la lú en Cádi, ¿quién te ha visto y quién te ve?
“LOS ELEMENTOS”, TIEMBLA EL PLANETA
Y
se reanuda el show en penumbra. La comparsa de Juan Fernández, “Los elementos”,
esos que mantienen en vilo este planeta, aire, fuego, tierra y agua. La vida.
“Si juegan con los elementos, son los elementos los que se rebelan… acabarían
con todos los hombres, con toda la vía… cuando la tierra se rompa y aquí no
quede nadie, amigo ya será tarde”. Un poco catastrofista. Apunta alto. El primer
pasodoble, autoletra, a sus 25 años “cantando a Cádiz y a la libertad” y lo que
le queda por aprender. El segundo pasodoble narra la historia casi clandestina
de aquella mujer que sin ser de la Viña, ni haber nacío en Cádi Cádi, se desvive
por el Carnaval “escuchando las coplas se fue volviendo loca…”, y que más da “si
los gaditanos nacemos donde nos da la gana”. Ahí lleva razón. Un poco largos los
pasodobles, pero con contenido, bien cantados y bien musicados. Los cuplés, a
los cariñitos de las parejas de novios, y a Alberto, que no ha hecho ná de ná en
to su vida. Están hechos “un elemento”. La madre tierra callada ante los
desmanes del hombre. Tierra, aire, agua, fuego, se van desnudando en el popurrí
para fundirse en el colofón, con un “Cádi tu eres la quintaesencia”.
Interesante. La quintaesencia, como la comparsa de Antoñito Martín, jeje. Deja
buena impresión, y eso que a veces suena a algo ya escuchado y visto por estos
lares. No voy a decir más, no me vayan a tachar de nada. Que hay que tener
espíritu deportivo.
“SIN TI NO SOY NADA”, DE NADA
Uyy,
vamos a confesarnos, que me embargan los malos pensamientos. El cuarteto “Sin ti
no soy nada” de Barbate, de Salvador Rodríguez Castro y Manuel Varo Pérez, se
presenta con tipo eclesiástico, dos curas de distinto rango y peso y dos
monaguillos, uno de ellos saltimbanqui. Está de moda quedarse en ropa interior.
Ejem. Supongo que tras su paso por aquí les salvará rezar un par de aves marías
y un cuarto de padre nuestro. Estáis perdonados. Id en paz, aunque os hayáis
pasado 1 minuto y 40 segundos de vuestro tiempo. Que estaba pensado yo ahora:
cómo se mirarán el Manolo Camacho y el Carlos Alarcón cuando se vean por los
pasillos, ex compañeros de noches de micrófono en el Falla.
“EL MOVIMIENTO DEL 36”, MECIENDO EL ARTE
Una
de las güena güena de la temporada. “El movimiento del 36”, chirigota de Cádiz
donde se fusionan Manolito Santander y Emilio Gutiérrez Cruz, El Libi. Pareja
radiofónica, y ahora, de cuplés. Al cielo con ella. El largo aprovecha el vaivén
del ensayo de una cuadrilla de cargadores para hacer la mudanza. “Peinaté
pa´trás que entramoh en la catedrá”. Promete. El colectivo afectado, atento a la
jugada, pero en el primer pasodoble ya se avisa “me río de mi na má”. La unión
hace la fuerza, y el toque clásico de Manolito gana cada vez que El Libi, de
señor capataz, abre la boca “no porfiarme que tengo el B1 de Cristo”. En la
segunda letra, pese a lo que diga la Constitución de igualdad entre españoles,
se preguntan “por qué dos recién nacidos arrancan con dos vidas tan distintas”,
el niño de Rocío y el de Letizia, “que no es lo mismo cargar con una corona real
que si la corona es de espinas”. Asín es la vida. Hablando de Constitución sin
que salga a relucir el pobre estatut. En cada descanso, una levantá más. El Libi
es el Libi. Insuperable. Por cierto, cada vez tiene el careto más parecío al de
Arévalo. La alcalda se apunta to los tanto de las obras de la ciudad, que
incluso el árbol del Mora era un bonsái cuando llegó y gracias a sus regaera,
mira cómo se ha puesto. “Vamos a mecerlo…eeaa eeaaa eeaa”. Estribillo de
categoría. En una mudanza no cargan na, pero en semanasanta de to, “por que yo
creo… en el cashondeo”. Ahí le ha dao. El segundo cuplé, a la gripe aviar, con
cascarrias en la sopa, baja algo el nivelón. Repasito a ritmo de horquilla en el
popurrí, ya solo les queda cargá “con to las envidias y pamplinas de este
carnaval” y pa la Viña nos vamos “y si no le pone ruedas al paso ahí te lo
dejamoh”. Hace reír, y pa qué queremos más. Un acierto.
“CON ESTILO”, MUCHO ESTILO
Comparsa
partida en dos, lo nuevo y lo viejo. Desde El Puerto, “Con estilo”, de José Luis
Zampaña Quintero. Ahorrando en vestuario. Niñatos y vejestorios. Dicen que
mezclar no es bueno. Si bebes ron, sólo ron. Y no hay na en el mundo “con más
estilo que Cái”. Pasodoble a la pareja que no se casa, pero se quiere. El amor,
sin palacios, no hay que firmarlo en ningún papel, y menos santificado por un
personaje semidivino. Afinaíto el primer pasodoble. “Blas Infante ya no tiene
fuerza”. Tirito a los catalanes y a su sueño rebelde, que no es otra cosa que
envidia de un pueblo andaluz dormido en su fiesta continua. Algo asín apuntan en
el segundo pasodoble. No está nada malota. Diálogo entre un cura un pecador, y
peleítas a la hora del ensayo entre jóvenes y maduros con el pito por medio, el
de caña y el otro. Gorgorito. “Cádi es mi estilo de vida”. Puntualizando en el
estribillo. Unos y otros en la misma batalla de febrero. Tirititrán trán trán El
joven que aprende y envidia a las viejas glorias, siempre dando buenos consejos.
“Dos estilos, dos amores, dos maneras de quererte”. Pero qué hacer para que le
quieran a ellos. Peaso de comparsa. Me pongo de pie.
“LOS REVOLEAOS”, JUGANDO POCO
Y
me vuelvo a sentar para escuchar a “Los revoleos”, chirigota de Tarifa de Miguel
Angel Real Prado e Isabel María Gómez Rodríguez. Actualizando la comparsa
“Juguetes” de Martínez Ares. Revoleaos porque los niños ya na más que quieren
playstaichón. Con pilas y sin pilas, pero en Carnaval con cuerda pa rato.
Pasodobles a la unión de la provincia y a la soledad que mushas veces conlleva
la vejez, que hace que una mujer acabe cuidando a las muñecas. Les falta algo de
voz. ¿Ná más?, me cuestiona una vocecita interior. Y no estoy haciendo
publicidad de ningún periódico. Cuplés al guarraso de Espe y Rajoy y el Zapatero
pidiendo las dos orejas, y un piropillo de aquellos a la Teo. Desde Tarifa.
Tiene guasa. Borderío alcalino en el estribillo. Popurrí de los que pasan al
olvido… ya.
“LA DUERMEVELA”, SACOS DE RONQUIDOS
Y
se abre el momento San José de La Rinconada, con una comparsa y una chirigota.
La primera “La duermevela” de José Manuel Viejo Jiménez y David Ruiz Felix,
dando miedo de hombres del saco, acechando en el preciso momento en el que te
quedas troncao. Musha nariz pa mi gusto. Convertido en perdedor desde el
principio. Amores imposibles en el primer pasodoble. No desentona. El segundo,
no se lo van a creer, es una letra quejosa de su Sevilla, sin mentar a Cádi por
ningún rincón. A ver si se han equivocao de Concurso. Al menos son coherentes,
si son sevillanos, les dolerá su tierra, y no que la Caleta esté falta de
coñetas. Bien, shavales. Cuplés al tabaco y al tocamiento de música y de lo que
está entre las piernas. Si me estoy quedando dormido es por que me estoy
metiendo en el tipo, o en el saco, mi saco. “¿A cómo está el kilo de papa?”,
gritan desde el Gallinero. Qué maldad! Está patosillo el personal. Ovación de
las de tú ya sabes. Qué poco respeto tenemos. Me incluyo.
“LA FAMILIA ADAMS”, HUNDIENDO AL MADRID
La
Rinconada segunda parte. La chirigota “La Familia Adams”, de unos cuantos,
Miguel Martínez Gómez, Juan Manuel Mera Atienza y Ernesto Urmeneta. Lo que les
queda por aguantar. Lo de Adams, por la señora del Beckam, y la comitiva les
sigue, guardaespaldas y prensa rosa fursia. Hora de sacar la basura en el primer
pasodoble, to la basura que queda en yankilandia, como aquí hicimos en las
últimas elecciones generales. El segundo, con el lloro victimista del que viene
de fuera y ya por eso no se siente reconocido. La suerte de representar el papel
de camello en el portán de Belén, y los huracanes que soplan a los gaditanos
hasta Castellón, en los cupleses. “De championss”. Demasiado merengue en el
popurrí, que empalaga. Mantienen el tipo pese a las patadas a mala leche del
respetable.
“LOS PARIAS”, DESENMASCARANDO ESTA MALDITA Y
DECADENTE SOCIEDAD
Aún
con el Concejal de Fiestas en el palco municipal, cómo aguanta el tío, llega el
previsible éxtasis de la comparsa de Juan Carlos Aragón, “Los parias”. Como
broche a una larga y accidentada sesión. “Sólo por la calle… esperando a que el
mundo cambie… mi rebeldía a los cobardes les espanta… no soy otro que el que
desenmascara su maldita y decadente sociedad…”. Hoy nos traen “una historia de
la que nos gustan a los dos… sin final… para poder soñar… el mundo puede
cambiar… no terminará la guerra mientras sigamos luchando”. Desde la puñetera
calle. Ahí quedan retazos de poesía de la presentación, de estos excluidos,
apartados. Vocalizando entra el primer pasodoble, “las noches de mayo… sin
ensayos…” difícil dejar el gusanillo del Carnaval. Aunque al final todos digan
“te quiero”. Pero hay muchas maneras de decirlo. Letra al amor, qué letra. Y sin
gritar. El segundo pasodoble, al ascenso del Cádiz, algo que significó más que
un simple éxito deportivo. “Hay días que pasan pero sus noches nunca pasan, la
noche de la primavera más bella que tuvo Carranza… de vino de jerez las
lágrimas, fueron las noches de la primavera más bellas que tuvo carranza… sentí
el mayor escalofrío…, no hace falta ni Gobierno ni legión, de pronto hace tres
mil años que eres de otra división, Tacita”. En los cuplés, recuerdo y
coincidencia con “Los Inmortales”, cuando se quedaron fueras, y como les dejen
en la calle otras vez se van a acordar de los moríos de tol jurao; y a la ley
antitabaco, que ahora cuando echan un quiqui se ponen un parche de nicotina.
Está claro que lo bueno se lo guarda el Juancarlo pa la chirigota. “Que el que
me lleve al infierno yo me lo llevo conmigo”. Aviso para navegantes en el
estribillo. Desde algún rincón el Juanelo omnipresente y fanático anima al
grupo. La revolución, monotema del popurrí y la esperanza de estos parias, que
con música, letra y voz han fabricado sus armas. “Más alla del premio lo que
queremos es cantar estas cositas de Cádi… tu y yo”. Oooooooh. Si se pudiera
rebobinar la actuación y paladearla otra vez. Bonita y con mensaje. Juan Carlos
sigue en lo más alto, pese a sus detractores y envidiosos. Las 2.33 horas. Vamos
echando la llave, matarile. Disculpen, una noche más, las pamplinas de la plaza
Mina. |
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