“Hemos querido hacer un
espectáculo luminoso”, comentó el lunes Francisco López, director de escena
y máximo responsable del Villamarta. “Un espectáculo que descanse en la
búsqueda del musical español”, agregó. López es partidario de utilizar los
soportes actuales que se manejan en otros montajes para revitalizar la
zarzuela, sin necesidad de llevar a cabo traslaciones de épocas ni otras
iniciativas proclives a generar escándalos entre el público.
A la hora de hablar de la
luminosidad de esta ‘Doña Francisquita’, el director de escena toma como
referencia su trama argumental propia de la comedia, debido a la sucesión de
enredos y triángulos amorosos, al que se suma “el retrato postal de Madrid”
y “una música optimista, vivificadora incluso en los dúos más conflictivos”.
Esa búsqueda de la
revitalización de la zarzuela, creando un espectáculo de nuestro tiempo, ha
llevado a Francisco López a idear un montaje en el que prima la música y el
canto por encima del texto hablado de la obra. Ese proceso de adaptación ha
significado que se supriman aquellas partes no cantadas que “ponía piedras
al espectáculo”. Ello no impide que el espectador pueda seguir el argumento,
pues “sólo se pierden algunos matices”. Asimismo, desde el punto de vista
estético y visual, este nuevo montaje de ‘Doña Francisquita’ está “más
cerca” del género chico que de adaptaciones “relamidas” a semejanza de la
opereta como en ocasiones se ha presentado ante el público este título de
Vives.
El director de escena destacó la
importancia de ‘Doña Francisquita’ dentro del patrimonio lírico español,
hasta el punto de ser “una de las zarzuelas más representadas”. “Sería
nuestra ‘Carmen’ desde el punto de vista internacional”, añadió a modo de
ejemplo. En su opinión, esta producción es “uno de nuestros proyectos más
redondos”.
COLABORACIÓN
ENTRE EL VILLAMARTA Y LA JUNTA
La delegada municipal de Cultura
y Fiestas, María Dolores Barroso, dijo por su parte que ‘Doña Francisquita’
marca el inicio de la colaboración entre el departamento de la Junta y el
Villamarta en el campo de la lírica a través del correspondiente convenio.
“Esta colaboración muestra el compromiso de la Consejería” con la actividad
del coliseo jerezano, al tiempo que reconoce su condición de Centro Lírico
del Sur. Asimismo, agradeció el apoyo de la Diputación Provincial de Cádiz,
que se materializa en la presencia de la Orquesta Manuel de Falla en esta
zarzuela.
‘Doña Francisquita’, estrenada
en el Apolo de Madrid el 17 de octubre de 1923, parte de un castizo libreto
de Federico Romero y Guillermo Fernández Shaw, basado en ‘La discreta
enamorada’ de Lope de Vega. Sobre el escenario se narran situaciones de amor
y enredo articuladas desde una visión optimista donde el ímpetu de los
jóvenes se impone a las exigencias de los viejos. El argumento se inicia con
Fernando y Cardona, dos estudiantes que acuden a la boda de su amigo Vicente
con el fin de reponer fuerzas y saciar su hambre. Fernando cree estar
enamorado de Aurora, la Beltrana, una madrileña de rompe y rasga que
coquetea con los hombres, pero sin comprometerse con ninguno. Doña
Francisquita, hija de Doña Francisca, está enamorada secretamente de
Fernando, y pretende que éste se fije en ella. Sin embargo, es Don Matías,
padre de Fernando, quien pide la mano de Francisquita. Ella acepta y urde un
plan para conquistar a Fernando.
Francisquita genera una serie de
situaciones equívocas y enredos para conseguir que Fernando se dé cuenta de
que está enamorado de ella. Al final, lo consigue. Ambos personajes
confiesan públicamente su relación y piden perdón a sus padres por haberlos
engañado.
MADRID COMO
PROTAGONISTA
Sin embargo, por encima de la
línea argumental de los líos amorosos y de la idea de que los viejos quieren
casarse con jóvenes, el verdadero protagonista de esta zarzuela es la ciudad
de Madrid. “Un Madrid poético, romántico e idealizado de principios del
siglo XIX”, explicó el director de escena. Este ambiente de capital soñada
se podrá contemplar a través de la escenografía ideada por Jesús Ruiz, autor
también del diseño del vestuario. Otro de los colaboradores artísticos del
montaje es Javier Latorre, responsable de la coreografía de los números de
baile.
Amadeo Vives consigue una
brillantez musical merced a su arte para la orquestación, lo que supone “una
dificultad” para la interpretación de la partitura, según Juan Luis Pérez,
que dirigirá desde el foso a la Orquesta Manuel de Falla. El director
musical considera que la obra tiene una gran exigencia vocal y requiere de
artistas de un nivel semejante en todos sus personajes.
La soprano María Rey-Joly
encarnará al personaje principal de Doña Francisquita. El tenor Ismael Jordi
interpreta a Fernando, mientras que el resto del reparto lo componen Lorenzo
Moncloa (papel de Cardona), Marisa Roca (Aurora), Amelia Font (Doña
Francisca), Francisco Matilla (Don Matías), Joaquín Segovia (Lorenzo) y
Julia Arellano (Irene la de Pinto).
El título de Amadeo Vives marca
también la clausura de una Temporada Lírica que, entre otros atractivos, ha
ofrecido ‘Norma’ de Bellini, ‘El trovador’ de Verdi, la reposición de ‘Romeo
y Julieta’ de Gounod y los estrenos de ‘El diluvio de Noé’ de Britten y ‘La
hija del regimiento’ de Donizetti.
Esta producción de ‘Doña
Francisquita’ se estrenó en septiembre de 2006 en el Teatro Villamarta y ya
se ha representado en otros escenarios nacionales de la importancia del
Teatro Arriaga de Bilbao y el Gran Teatro de Córdoba.