Tanto el parlamentario gaditano
por Izquierda Unida, Ignacio García, como el secretario de organización
provincial, Fernando Macías, acompañados por el coordinador local de IU,
Pedro Reyes, recogieron las indignadas quejas que tanto el presidente de la
Asociación para la Defensa contra la Bulimia y la Anorexia (ADAB), Juan
Manuel Egea, como su tesorero, Pepe Reinón, les plantearon.
Y es que no entra en cabeza
humana que una enfermedad con la incidencia social que tienen bulimia y
anorexia sea prácticamente ‘ninguneada’ por el SAS, el cual a pesar de
establecer un adecuado protocolo para tratarla pasa olímpicamente de él. De
hecho, al contrario que ocurre en otras comunidades autónomas del Estado
español (caso de Catalunya, Euskadi o País Valensiá), Andalucía se carece de
unidades interdisciplinares para afrontar con garantías de curación una
enfermedad que presenta numerosas aristas, no solo físicas, sino también
psicológicas y psiquiátricas, además de la problemática familiar que genera:
“Muchos matrimonios no aguantan el tirón y se rompen, porque el desgaste es
muy fuerte”, aseguraron los responsables de ADAB.
Así pues, una enfermedad que
acrecienta su incidencia entre nuestra juventud (tradicionalmente asociada
al sexo femenino, pero va afectando progresivamente a los varones) lleva a
las familias a un callejón sin salida, y que en muchos casos acaba con la
muerte. “O tienes dinero para pagar un tratamiento integral en el Hospital
privado de Pamplona, con un coste que oscila entre el medio millón y el
millón de las antiguas pesetas, o caes en la desesperación”, aseguró Reinón,
cuya hija, hoy en la treintena, casada y con hijos, sufrió la enfermedad. De
hecho, el carecer de equipos interdisciplinares lleva a disparates tales
como internar a las pacientes en la unidad de agudos de enfermos mentales,
compartiendo salas con esquizofrénicos o afectados por el trastorno bipolar.
En consecuencia, Ignacio García
anunció que IU ha pasado por el registro del Parlamento –exactamente el
pasado 20 de mayo- una Proposición no de Ley (PNL) para que la sanidad
andaluza coja el toro por los cuernos: “Resulta inaceptable que unos
dirigentes que se dicen socialistas conculquen el más elemental principio de
igualdad, propiciando que haya enfermos de primera y segunda clase”. En
definitiva la situación no es sino una consecuencia, a decir de los
representantes de Izquierda Unida, de la aplicación de cicateros modos de
gestión de la empresa privada en un servicio público fundamental como el de
la salud, que debiera ser universal”.
La Junta Directiva fue invitada
a asistir al pleno parlamentario el día en que se formule la PNL:
“Agradecemos vuestro interés, y entendemos que todo lo que sea denunciar
esta situación es positivo”. De hecho Reinón declaró a DIARIO Bahía de Cádiz
que ya han asistido en varias ocasiones al Parlamento, “de donde incluso
fuimos desalojados por mostrar unas pancartas para recordar a nuestros
gobernantes unas promesas que repiten una y otra vez en todas las
elecciones”.
Tampoco ahorró críticas contra
el ministro de Sanidad, Bernat Soria, quien en un encuentro promovido en
Jerez por los socialistas, “demostró poca humanidad y carecer de la mínima
ética exigible a un médico cuando lo interpelamos y nos respondió que el
asunto no era competencia suya”, aseveró Reinón.
A todo ello se une la recurrente
asfixia económica que sufre una asociación que mal que bien trata de cubrir
unas necesidades que elude la Junta. “Esto lleva a que no podamos pagar las
nóminas del personal con el que contamos, y que éste tenga que colaborar de
forma altruista en tanto no llegan unas subvenciones que se demoran una y
otra vez”.