Más de 15.000 personas, algunas
de peñas del equipo vasco, se dieron cita en la tarde del domingo en el
medio remozado Ramón de Carranza y pudieron vivir un emocionante duelo entre
dos equipos históricos, jugando en Segunda.
Pero lo interesante llegaría en
la segunda mitad. En los primeros 45 minutos, tras la imprecisión inicial,
fueron los de Lillo los que manejaron algo mejor el partido, aunque en la
recta final el Cádiz se animaría algo más, y, así de extraño es el fútbol,
cuando mejor lo hacía, llegaba el mazazo de la Real. Díaz de Cerio marcaba
el 0-1 en el minuto 39, ante cierto desconcierto de la defensa.
DIARIO Bahía de Cádiz
Tras el descanso, Raúl Procopio
no se lo pensó y fue a por todas, dejando tres defensas y sacando al terreno
al canterazo Manu Barreiro y a Enrique. Y la jugada le salió bien, muy bien.
De hecho, se vieron de los mejores minutos de los amarillos en toda la
temporada en Carranza.
Y fruto del planteamiento más
ofensivo, en el minuto 51 llegaría el empate de Dani. Pero lejos de cesar la
intensidad, los de la Tacita siguieron al ataque, como debería ser siempre,
y en el 64, ante el delirio de la grada, subía al marcador el 2-1, obra de
Natalio, que llevaba algunas jornadas desaparecido.
Se había logrado lo más difícil,
darle la vuelta al marcador. Pero claro, enfrente no estaba cualquier
equipo, sino una Real que pelea por volver a su categoría natural. Y Lillo
mandó a sus hombres arriba y el peligro vasco a la meta de Contreras volvió
a llegar, hasta que en el minuto 81, Delibasic marcó el tanto del empate,
llevando la decepción a la afición amarilla.
De ahí al final, hubo intentos
por ambos lados, pero ya el marcador no se movería. La Real se queda a
cuatro puntos del tercero, del ascenso. Y el Cádiz, a cuatro del descenso,
como le gusta a los más agoreros.