La I Bicifestación
Universitaria, organizada por una coordinadora de alumnos de la Facultad de
Ciencias de la Educación, con el respaldo de la UCA y los Ayuntamientos de
Puerto Real y Cádiz, congregó el viernes 9 de mayo a unos 150 ‘bicicleteros’,
la mayoría estudiantes. El evento partía por la mañana desde la facultad, en
el Río San Pedro y hacía parada en el Consistorio de la capital, para luego
hacer el camino de vuelta, en ambos trayectos pasando por el puente
Carranza.
El objetivo era trasladar una
demanda hacia una sociedad más saludable y menos contaminante que ratifique
la bicicleta como una alternativa al transporte motorizado, para lo que es
necesario construir infraestructuras para un posible desplazamiento en
bicicleta entre los Campus universitarios de Cádiz y Puerto Real a través de
alguno de los puentes.
En la capital gaditana, no fue
la alcaldesa Teófila Martínez, si no los tenientes de alcalde y concejales
de Medio Ambiente y Deportes, Paloma Bordóns y Vicente Sánchez,
respectivamente, quienes recibieron en el Salón Isabelino del Ayuntamiento a
una representación de los ciclistas, que han entregado unas 12.000 firmas
solicitando un carril bici entre ambas localidades de la Bahía.
Los ediles populares, según
informaron fuentes municipales a DIARIO Bahía de Cádiz, mostraron su apoyo a
la iniciativa, eso sí, recordando que compete al Ministerio de Fomento la
inclusión del carril bici tanto en el Puente Carranza como en el proyecto
del Segundo Puente.
ENTUSIASMO DE
LA ASAMBLEA CICLISTA BAHÍA DE CÁDIZ
La Asamblea Ciclista Bahía de
Cádiz mostró esta semana su entusiasmo de que un movimiento universitario
por iniciativa propia haya decidido reivindicar la necesidad de
infraestructuras para el uso de la bicicleta y apoyó públicamente esta
convocatoria en la que ha participado desde que tuvieron conocimiento con la
recogida de cientos de firmas.
Para la Asamblea
Ciclista, “que las bicicletas crucen el Carranza es un acto simbólico
especialmente significativo ya que el puente es uno de los puntos negros
para los ciclistas de la Bahía y la creación de un carril-bici en el mismo
sentaría las bases de la apuesta definitiva por este medio de transporte,
cuya importancia estratégica para la movilidad urbana gana enteros a un
ritmo proporcional a la subida del precio del carburante”.