Tras la caída de un muro
perteneciente a una obra que se está ejecutando en la calle Sagasta de
Cádiz, que ha provocado el desalojo de una treintena de vecinos de tres
fincas colindantes, la Asociación de Consumidores en Acción de Cádiz-Facua,
considera que el Ayuntamiento de la capital “está jugando” con la integridad
física de los vecinos del casco histórico cada vez que autoriza la
realización de obras subterráneas en dicha zona.
Por este motivo, la Asociación vuelve a reclamar la modificación de la
normativa sobre licencias de obras, ya que los actuales requisitos de
seguridad que las mismas deben cumplir “se han mostrado claramente
insuficientes, dado el alto número de accidentes que se han producido en los
últimos años”.
Al mismo tiempo, Facua-Cádiz, según recoge DIARIO Bahía de Cádiz de fuentes
de la asociación, reclama que no se autoricen la construcción de garajes
subterráneos en el casco histórico de la ciudad, hecho en el que coinciden
la mayoría de los casos de derrumbamiento o de daños en fincas colindantes
que se han producido hasta la fecha.
Por otra parte, la Asociación considera que la proliferación de garajes
públicos y privados en el centro de Cádiz “va en detrimento del fomento del
uso del transporte público como forma de acceso preferente al mismo”, lo que
incide negativamente en su futura conservación.
Facua-Cádiz espera que el Ayuntamiento “escarmiente” y que no espere a que
se produzca un coste en vidas humanas para adoptar las medidas oportunas que
eviten que hechos de este tipo vuelvan a producirse.
Finalmente, la Asociación
muestra su solidaridad con las familias afectadas, y espera que tanto el
Ayuntamiento como la empresa causante del derribo asuman sus obligaciones
con los mismos.
EL PROMOTOR SE
HARÁ CARGO DE LOS REALOJOS Y DESPERFECTOS
En este sentido, el promotor,
Promociones Eritea, ha confirmado que se va a hacer cargo de los realojos; y
asimismo, se ha comprometido inicialmente a rehabilitar los desperfectos de
las fincas afectadas, según informaron desde el Consistorio a este
periódico. Tras una inspección técnica realizada el martes, se ha comprobado
que no ha habido daños en la estructura de las fincas colindantes.
No obstante, en escasos días
(esta semana) las familias desalojadas de las fincas de la calle Sagasta
100 y calle Pasquín 9 volverán a sus casas. Quedarían pendientes los vecinos
de Pasquín 7 dpdo (el inmueble más cercano al muro) porque hace falta
intervenir en el interior.
El mismo lunes, el
promotor empezó a ejecutar las obras de seguridad consistentes en el
hormigonado en masa del socavón para su afianzamiento creando una base para
evitar su desprendimiento.