El cuadro de Francisco Prieto
Santos ‘Las cobijadas de Vejer de la Frontera’ se quedará definitivamente en
el Museo Provincial, después de que el BOJA haya publicado la aceptación
definitiva de la donación. La obra, realizada en 1935, se conservará así en
el Museo de Cádiz de forma definitiva por expreso deseo de la viuda del
autor.
‘Las cobijadas de Vejer de la
Frontera’ es un óleo sobre lienzo que presenta un buen estado de
conservación. La temática popular, que tanto interesó al pintor, se centra
en este caso en las cobijadas, las vestimentas tradicionales –un manto
negro, que cubre todo el cuerpo y el rostro excepto un ojo- que siguieron
utilizando las mujeres de varios pueblos gaditanos de las comarcas de la
Janda y el Campo de Gibraltar hasta bien entrado el siglo XX, según explica
el director del Museo de Cádiz, Juan Alonso de la Sierra.
“El marco donde sitúa a las
cobijadas es una versión idealizada que pretende plasmar la esencia del
singular urbanismo y emplazamiento de la población gaditana. La estrecha
calle delimitada por sobrios muros encalados y atravesada por arcos recuerda
uno de los rincones más típicos del lugar, el Callejón de las Monjas, y el
paisaje del fondo nos evoca el entorno vejeriego, cuyo horizonte poblado de
molinos de viento aún permanece casi inalterado”.
Es una obra muy interesante en
la que las grandes masas oscuras de los vestidos femeninos, añade Alonso,
“contrastan con el color del paisaje, que alcanza la plena luminosidad en la
lejanía, recurso que muestra el interés por la luz y el color
característicos de la obra del pintor”.
Según informaron fuentes de la
Junta a DIARIO Bahía de Cádiz, este lienzo fue depositado hace 27 años por
la viuda de Francisco Prieto en el Museo de Cádiz, donde ha permanecido
hasta hoy. Ahora su hijo ha llevado a cabo la donación definitiva en nombre
de su madre.
“La oferta es muy interesante
para el Museo”, asegura su director, pues ya hay tres obras de este artista
Paisaje (1925), Plaza de toros de Arcos de la Frontera (1933), y Patio del
convento de San Francisco de Cádiz, (1949), y el cuadro de Las cobijadas de
Vejer de la Frontera “viene a ampliar la obra de pintores locales en las
colecciones del Museo de Cádiz”.
Francisco Prieto Santos nació en
1884 en Valladolid, en cuya Escuela de Artes y Oficios Artísticos realizó
sus primeros estudios. A los 18 años ingresó en la Escuela Superior de
Bellas Artes de San Fernando de Madrid. Poco después viajó a París, donde
tuvo la oportunidad de conocer las vanguardias artísticas del momento,
aunque desde un principio se decantó por la estética impresionista, de la
que fue un ferviente seguidor hasta los últimos momentos de su vida.
Se instaló en Cádiz en
1917, donde impartió clases en la Escuela Normal de Magisterio. Desde
entonces su obra estuvo ligada al entorno gaditano, constituyendo el eje de
sus temas los paisajes y tipos populares de la capital y algunos pueblos de
la provincia, sobre todo Arcos de la Frontera, donde pasó largas temporadas.
Es uno de los pintores más representativos del panorama artístico gaditano
de la primera mitad del siglo XX, si bien el interés de su producción no
alcanza la dimensión de los trabajos de Federico Godoy o Felipe Abarzuza,
algo mayores que él, pero con quienes compartió el interés por la luz y el
color propio de las tendencias impresionistas y luministas en las que todos
se movieron.