El octavo teniente de alcalde
responsable del área de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible del
Ayuntamiento de El Puerto, Ignacio Colón, tras comunicárselo al alcalde,
Enrique Moresco, hacía pública su dimisión el miércoles. Una retirada –que
algunos ya tachan de crisis en el equipo de Gobierno-, tras diez meses en el
cargo, que viene sonando desde el pasado febrero, aunque entonces parece que
el primer edil popular le pedía que esperara a que se celebraran las
elecciones del 9-M.
Colón Torrent quiso explicar los
motivos de su marcha del Gobierno municipal, y asimismo de la vida política
activa –ya que dejará el acta de concejal en el Ayuntamiento-, ayudándose de
una historia de Jorge Bucal, y un socavón, presente, pero inevitable, cuando
tras muchas caídas, se podría haber evitado tomando otro camino.
“Cada uno de los días de la
historia de Bucay equivalen a un mes de mi ejercicio del cargo de concejal.
El socavón en la acera puede ser mi concepto de la política y de la vida, de
forma que cada vez que he pretendido aplicarlo me ha hecho tropezar”,
apuntó, según la información suministrada por el Ayuntamiento a DIARIO Bahía
de Cádiz.
Para Colón, “el reto personal
que asumí al ser invitado por Enrique Moresco a participar en su aventura de
ser una alternativa a cómo gobernar esta ciudad es compatible con mi
pensamiento personal, la libertad en su máxima expresión y la búsqueda de la
felicidad, y así me he puesto a trabajar estos meses al frente del Área de
Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible. Han sido diez meses intensos. El
Área de Medio Ambiente es la gran desconocida del organigrama municipal.
Algún día saldrán a la luz la cantidad de servicios al ciudadano que desde
allí se gestionan, la calidad de los mismos y el buen hacer de los hombres y
mujeres que allí trabajan. A todos ellos mi reconocimiento y agradecimiento
personal”, indicó.
“He trabajado con el equipo de
Gobierno local en el propósito común de hacer las cosas de una manera
distinta a como se venían haciendo, con nuestro mejor saber y entender. He
visto el esfuerzo de mis compañeros en querer hacer más y mejor aunque
también he conocido las limitaciones, limitaciones administrativas,
limitaciones presupuestarias. A pesar de todo ello estoy satisfecho de mi
trabajo y del trabajo de mis compañeros de Gobierno”. Asimismo, también
agradeció a la oposición local “el respeto que me han mostrado en estos
meses y solo les pediría más ‘complicidad’ en los asuntos de ciudad”.
LA FELICIDAD
Y tras las antedichas
satisfacciones, el delegado de Medio Ambiente admitió, hablando de “la
búsqueda de la felicidad”, que al reto personal que le llevó a compartir la
aventura del PP local en las pasadas elecciones, “se ha antepuesto un
principio básico para mí, el respeto hacía uno mismo. La gestión de lo
público es absorbente. Absorbe tiempo que corresponde a las personas que
comparten mi vida, mi familia. Absorbe inquietudes que me privan de ese
derecho a la búsqueda de la felicidad. El desequilibrio vital que esto me
produce me obliga a renunciar al acta de concejal electo por estrictos
motivos personales”.
“Estos motivos personales
han sido el socavón con el que he ido tropezando todos estos meses. Es por
ello que preciso cambiar de rumbo, volviendo de lo público a lo privado”,
concluyó Colón, en la lectura de un comunicado, sin olvidar dar las gracias
a Moresco por su “respeto a mi decisión, su comprensión a mis necesidades
personales y su apoyo durante estos diez meses. Respeto, comprensión y apoyo
son valores que escasean, no sólo en la política local, sino también en las
relaciones humanas en general”.