11/05/2009. Redacción
Una de las tres naves de la bodega Collantes, en Chiclana, ubicada entre la plaza Las Bodegas y las calles Concepción y Arroyuelo, de 1.064 metros cuadrados, se convertirá en la sede del Museo del Vino y la Sal. El equipo de Gobierno tripartito está actualmente ultimando los trámites para la cesión de esta pieza y ya está comenzando a trabajar tanto en el proyecto de obra para la adecuación de estas instalaciones como en el contenido de este futuro espacio cultural.
El alcalde, José María Román, acompañado de la delegada municipal de Cultura, Nadine Fernández, ha visitado la bodega y ha declarado que se trata de “una pieza especialmente singular, con una arquitectura muy interesante y que, por tamaño y ubicación, reúne los requisitos necesarios para acoger el futuro Museo del Vino y la Sal”.
Su situación es uno de los puntos fuertes de este espacio ya que supone la culminación del cordón verde de espacios públicos proyectado en el modelo de ciudad y del centro urbano que conecta La Longuera con la calle La Plaza. Además, está anexa a la plaza de Las Bodegas, otro de los emplazamientos que rinde homenaje a la tradición viticultora y bodeguera del municipio. “Es un espacio bien comunicado, centrado y que se inserta perfectamente en el modelo de ciudad proyectado por este Ayuntamiento, dentro de los 15.000 metros cuadrados de espacios públicos que se incluyen en el sector de conexión de la Longuera con el casco histórico”, apunta el primer edil socialista en una nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz.
Igualmente, el alcalde ha apuntado que a este proyecto se sumará también la bodega Las Albinas, lugar de celebración de la antigua fiesta ‘El Pescado a la teja’, un encuentro cultural y literario de primer nivel que reunía a los escritores, poetas, toreros, artistas y otros personajes destacados de la época durante los años 50 y 60. “Ese lugar, que siempre ha estado vinculado a la cultura, seguirá haciéndolo, aunque en un futuro lo hará como espacio público, aunque ese es un proyecto a largo plazo”, explica.
En cuanto al Museo del Vino y la Sal, en los próximos días se darán nuevos pasos para que este proyecto comience a plasmarse en la realidad. “Estamos muy contentos y orgullosos tras la concreción del espacio que albergará esta iniciativa tan relevante para el futuro de la ciudad en los ámbitos de la cultura y también del fomento y el turismo”, asegura Román, y añade que “este es el punto de partida de años de trabajo y también de ilusión con el objetivo de que Chiclana cuente con este nuevo equipamiento, que reflejará uno de los aspectos más tradicionales y singulares de la cultura y la identidad chiclanera”.
