30/08/2010. Redacción
Tras las lluvias de invierno y primavera la biblioteca municipal del centro Alfonso X, de El Puerto, cerró su sala de estudio debido al deterioro que sus instalaciones sufrieron, concretamente en una de sus paredes y el techo. Esta situación llevó a cambiar el emplazamiento de la citada sala al edificio del antiguo colegio San Agustín, siendo esta sala pequeña y e incómoda por el mobiliario. Y además, durante el verano, la sala de estudio de San Agustín permanece cerrada por las obras del traslado del Conservatorio.
Las obras para restaurar el edificio Alfonso X estaban planificadas para el mes de junio, y estando a mediados del mes de agosto no han comenzado. Parece ser que ciertos incumplimientos por parte de la empresa que debía realizar los trabajos han llevado a esta situación.
“Un mayor rigor en los criterios de adjudicación redundaría en el beneficio de todos. Si es un problema de aval, tendría que haberse comprobado anteriormente si esa empresa estaba en condiciones de cumplir con los requisitos, porque los perjudicados son todos aquellos que deben aprovechar unas instalaciones e un momento determinado. Esta es otra prueba de que los calendarios de los políticos no van a la par de las necesidades de los ciudadanos”, lamentan desde Upyd en una nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz.
El más conocido como partido de Rosa Díez, en la localidad, dice no pretender realizar “una crítica negativa y sistemática ante cualquier situación”. Pero “no podemos dejar de denunciar que la problemática de las salas de estudio ha ido empeorado, ya que actualmente los estudiantes (opositores, bachilleratos y universitarios), que tienen sus exámenes en septiembre, deben estudiar en el colegio de secundaria Santo Domingo, donde han de soportar altas temperaturas, sin aire acondicionado, soportando ruidos desagradables de obras (porque se han estado limpiando los tejados con agua a presión), aparte de sufrir un mobiliario (mesas y sillas) incómodo”.
El descontento entre la comunidad estudiantil es grande, harta de poner quejas a un Ayuntamiento que hace oídos sordos. A consecuencia de esto muchos de estos estudiantes se ven obligados a desplazarse a Puerto Real, Jerez, Rota o Cádiz, buscando mejores condiciones de estudio “y haciendo un gran esfuerzo económico por su condición de estudiante”, concluyen desde esta formación sin representación en la actual Corporación.
