10/03/2010. Redacción
El Gobierno central y la Junta de Andalucía han acordado la puesta en marcha de un plan urgente de actuaciones en la región para reparar los daños causados por el casi incesante temporal de lluvia y viento de los últimos tres meses, tanto en las infraestructuras viarias, como en las playas y equipamientos básicos. Así concluía en la tarde del martes día 9 la reunión del grupo de trabajo conjunto entre ambas administraciones, que ha decidido dar “soluciones inmediatas” a la situación andaluza, donde las constantes precipitaciones han provocado graves daños en numerosas zonas, como en Cádiz.
Tras el encuentro, el presidente de la Junta y el ministro del Interior han insistido en que todavía no se pueden valorar los daños provocados por el temporal, aunque ha tranquilizado al sector turístico porque este año también se podrá disfrutar de la Semana Santa andaluza. La oferta turística y económica, ha reiterado Griñán, siguen en pie, y en Semana Santa se podrá disfrutar en Andalucía gracias, en parte, “a la prioridad con la que se acometerá la limpieza y reparación de daños en las playas”.
“Vamos a tener exactamente preparado todo nuestro sistema de infraestructuras turísticas para atender a los posibles turistas”, ha asegurado Griñán, que ha insistido en que Andalucía “tiene capacidad para satisfacer las necesidades” de quienes se acerquen a las playas en abril.
El plan especial de actuaciones, acordado en la reunión de Moncloa, según recoge DIARIO Bahía de Cádiz de fuentes de la Junta, incluye también la reparación de los jornales agrarios que se hayan podido perder como consecuencia de las intensas precipitaciones. Tras recordar que las lluvias “no tienen precedente histórico y han sido excepcionales e imprevistas”, Griñán ha reconocido la dificultad de medir su incidencia cualitativa y cuantitativa, sobre todo porque el agua anega todavía muchos cultivos e infraestructuras y, por tanto, no se sabe aún el daño exacto causado.
Uno de los objetivos más inmediatos del plan, explicó el titular andaluz, es reparar de forma urgente, “desde ya mismo”, los daños que se han producido en equipamientos y servicios básicos, así como limpiar y reparar las playas, especialmente las más afectadas, que son las de Cádiz y Huelva (aunque esta misma semana el propio Ministerio de Medio Ambiente anunciaba que se esperaría a que pasará la Semana Santa). Además, se acometerá de forma urgente la reparación de las infraestructuras viarias y férreas, tanto estatales como autonómicas, provinciales y locales. El Estado sufragará el 50% del coste de estas reparaciones.
Sólo en las carreteras de la red autonómica la reparación costará más de 205 millones de euros. También se ha acordado una reducción coyuntural de la exigencia de jornales, como requisito de acceso al subsidio agrario en las zonas afectadas por el temporal y el aplazamiento de las aportaciones a la Seguridad Social de los trabajadores agrícolas.
Asimismo, los ayuntamientos que lo deseen podrán destinar las ayudas del Fondo Local –el fondo anticrisis del Gobierno central para 2010- a reparar los daños del temporal, en tanto que todos los recursos del Plan de Empleo Rural de este año se emplearán en la reparación de daños.
Respecto a los daños en agricultura y pesca, se creará una comisión de trabajo para valorar las repercusiones de las lluvias en los cultivos no cubiertos por seguros agrarios o que todavía no se han podido valorar al estar anegados por el agua. En cualquier caso, se irán atendiendo afecciones no cubiertas y se verá qué cubren esos seguros para luego hacer una evaluación definitiva, ha apuntado Griñán, quien ha indicado que los desperfectos en viviendas particulares y enseres y en empresas se cubrirán con las ayudas previstas en el decreto de 2005 para este tipo de catástrofes.
En esta línea, Pérez Rubalcaba ha anunciado que el 11 de marzo se publicará en el BOE una ley de ayudas, complementaria al citado decreto, y el Consejo de Ministros del viernes 12 concretará las mismas y aprobará un listado de todas las actuaciones del Estado en la comunidad. El ministro ha lamentado la situación “catastrófica” que durante tres meses seguidos ha sufrido Andalucía y que todavía no puede decirse que haya acabado. Pese a todos los daños, Griñán ha subrayado que las infraestructuras “han respondido mejor de lo que esperábamos”.
Rubalcaba ha anunciado que el presidente andaluz convocará una reunión próximamente en Sevilla para repasar las actuaciones emprendidas por la comunidad autónoma y el Estado, e impulsar unas relaciones que, en sus palabras, si “siempre son estrechas, ahora lo van a ser mucho más”.
Presidida por el jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, y el presidente de la Junta, José Antonio Griñán, en la reunión del martes en Madrid participaron los consejeros andaluces de Presidencia, Antonio Ávila; de Gobernación, Luis Pizarro; Obras Públicas y Transportes, Rosa Aguilar; Agricultura y Pesca, Clara Aguilera, y Medio Ambiente, Cinta Castillo. En cuanto al Gobierno central, la vicepresidenta primera y ministra de la Presidencia, María Teresa Fernández de la Vega; el vicepresidente tercero y ministro de Política Territorial, Manuel Chaves; así como los ministros de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba; Fomento, José Blanco, y Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, Elena Espinosa, además del delegado del Gobierno en Andalucía, Juan José López Garzón.
LLOVIENDO DESDE DICIEMBRE
Andalucía acusa desde mediados del mes de diciembre un invierno de precipitaciones sobre el que no existe precedente histórico. El temporal ha hecho que se supere en un 150% la media de las lluvias normales, alcanzando un promedio de agua acumulada de 764 litros por metro cuadrado.
La Costa Mediterránea Oriental, Cádiz, Córdoba y Jaén ha llegado a registrar niveles de precipitación superiores al 200%. Las lluvias se han prolongado durante todo el invierno, desde diciembre hasta el momento, lo que ha dejado en Grazalema, la zona más lluviosa de la comunidad, 2.300 litros de agua por metro cuadrado. Las cuencas más afectadas son las del Guadalquivir, Guadalete y Guadalhorce.
Las incidencias de las lluvias torrenciales han ido acompañadas en numerosas ocasiones por fuertes vientos, nevadas y granizadas, lo que ha agravado el impacto del temporal en la zona.
En lo que respecta al agua embalsada, la región ha pasado de los 3.800 hectómetros cúbicos en diciembre de 2009, un 32%, a superar los 10.000 en la actualidad, el 85%. La capacidad máxima de los pantanos andaluces asciende a 11.900 Hm3. Hasta la fecha, se han desembalsado 5.800 Hm3 de 65 presas que han superado la cota de seguridad.
70 MUNICIPIOS AFECTADOS
Unos 70 municipios de las cuencas Mediterránea, del Guadalete y del Guadalquivir han sufrido con especial virulencia las consecuencias de las precipitaciones: desbordamientos e inundaciones. De las poblaciones afectadas, se han desalojado más de 700 viviendas, si bien, un número mayor ha sufrido daños de diversa índole provocados por el temporal. Hasta el momento, unas 2.000 personas han sido desalojadas por riesgo de inundación o por afecciones en los inmuebles en toda Andalucía.
En lo que respecta a las actuaciones, la coordinación entre todas las administraciones ha sido fundamental para actuar con celeridad ante las inclemencias meteorológicas. Las provincias de Cádiz, Córdoba, Jaén y Sevilla han activado planes de emergencia de Nivel 2. En total, junto a los operativos movilizados en materia de agua y medio ambiente, cerca de 6.000 personas han estado trabajando directamente para resolver las consecuencias más inmediatas del temporal, entre coordinación, intervención, seguridad y apoyo logístico.
Se han llevado a cabo 16.000 actuaciones de urgencia, de las 86.000 llamadas gestionadas por el servicio 112. Se han producido 965 cortes de la Red de Carreteras Autonómicas, aunque en general, los más de 10.400 kilómetros de carreteras y las 67 presas andaluzas han resistido las intensas lluvias.
Las provincias de Sevilla, Granada, Jaén y Cádiz han sido las más afectadas a nivel de infraestructuras. De las 473 carreteras que conforman la red autonómica, han sufrido daños el 53%, un total de 253. También puertos y caminos rurales, así como instalaciones de abastecimiento y depuración de agua, por lo que se han llevado a cabo actuaciones de encauzamiento y limpieza de cauces. Por otra parte, el temporal ha afectado al equipamiento público de parques y espacios naturales, playas, infraestructuras municipales, regadíos y acequias.
PÉRDIDAS ECONÓMICAS
Las consecuencias del temporal en Andalucía suponen, para más inri, pérdidas económicas cuantiosas en diversos sectores productivos, especialmente en el turismo y la agricultura, así como en la ganadería y la pesca.
El deterioro sustancial de las playas por las intensas lluvias impacta directamente en el turismo de la comunidad, sobre todo ante las próximas campañas de Semana Santa y verano, planificadas con mucha antelación.
El agua persistente, heladas, vientos e inundaciones han afectado a los cultivos del olivar, cítricos, hortalizas, fresa y cereales. Las últimas precipitaciones, ya de marzo, también azotan a frutales, remolacha y patata.
La reducción de la producción conlleva igualmente una reducción en el empleo agrario; entre 4,5 y 5 millones de jornales menos en total, el 11%. En concreto, Córdoba con una pérdida del 18% y Jaén con el 22, son las provincias más afectadas. En la ganadería la mortalidad de animales ha aumentado un 20% por encima de la media habitual.
Por otra parte, el sector pesquero ha reducido su actividad en el Mediterráneo, lo que ha afectado también a la entrada de producto en las lonjas. El sector acuícola ha sufrido pérdidas en producción por daños materiales tanto en las instalaciones terrestres como marítimas.
En materia forestal se han perdido cerca de un millón de jornales. De hecho, el personal de prevención de incendios no se ha podido incorporar a las tareas habituales de esta época.
