08/03/2010. Redacción
Incumplir en Puerto Real la ordenanza municipal para la protección y defensa de animales de compañía, tendrá sus consecuencias económicas a partir de este 9 de marzo, jornada en la que comenzarán a aplicarse sanciones que podrán oscilar entre 60 y 500 euros, a los propietarios de mascotas que no cumplan la normativa.
Los responsables municipales de Salud, Medio Ambiente y Policía Local, Rocío Fernández, Pedro Romero y Salvador Catalán, respectivamente, han dado los detalles de esta ordenanza, según se ha informado a DIARIO Bahía de Cádiz. Con ella se pretende, entre otros aspectos, erradicar un problema que no sólo supone una mala imagen de la ciudad sino ante todo, un problema higiénico que en materia de salud puede tener consecuencias para los ciudadanos, como es el de permitir que los excrementos de los animales se depositen en la vía pública.
Si bien es cierto que la campaña municipal puesta en marcha hace aproximadamente un año sobre este asunto, caló en buena parte de la población, también lo es que aún existe una minoría que con su actitud incívica no ha contribuido a poner fin al problema, por lo que no es nada raro pasear por las calles y ver la desagradable imagen de las defecaciones depositadas en lugares como los parques, puertas de los colegios o zonas donde el tránsito de personas es continuo, imagen que según advierte Pedro Romero, “no se va a volver a permitir”.
La no recogida de las heces no será el único aspecto motivo de sanción ya que también podrán ser multados los propietarios cuya mascota circule por la vía pública sin ir provisto de correa o de correa y bozal en caso de animales potencialmente peligrosos, no llevar bolsa o cualquier otro dispositivo para la retirada de las heces de la vía pública o aquellos que no lleven los documentos de identificación del animal cuando éste transite por la vía pública, entre otros.
Las sanciones económicas podrán ser en los casos que se estimen oportunos, sustituidas por servicios a la comunidad.
Desde el Ayuntamiento puertorrealeño se espera que la ciudadanía tome conciencia del problema y contribuya a atajarlo; asimismo los responsables municipales han querido aclarar que en ningún caso la imposición de sanciones responde a un afán recaudatorio.
