04/03/2010. Redacción (FOTO: Eulogio García)
La nueva novela del mediático Arturo Pérez-Reverte, ‘El asedio’ (de unas 700 páginas, de la editorial Alfaguara), a la venta desde el 3 de marzo, que se desarrolla con el Cádiz y el San Fernando de hace doscientos años como escenario, en el marco de la Guerra de la Independencia, ha querido presentarse a nivel nacional en la misma Bahía de Cádiz, ayudando colateralmente a difundir y amplificar el sentido y significado del Bicentenario de 1810-1812, mientras se ‘vende’ el libro.
El reconocido periodista y escritor pasó la mañana del jueves día 4 promocionando su obra ante periodistas, entre Cádiz y San Fernando, al tiempo que saludaba a los alcaldes de las ciudades vecinas, Teófila Martínez y Manuel de Bernardo, respectivamente.
La alcaldesa de la capital gaditana aprovechó el acto celebrado en el salón de Plenos del Ayuntamiento para agradecer al autor cartagenero que haya elegido esta ciudad para presentar de manera oficial su último libro, y resaltó la importancia, para el proyecto ‘Cádiz 2012’ de conmemoración del Bicentenario de la primera Constitución Española, “de contar con una promoción tan importante como la que esta nueva obra hace de Cádiz y la situación que la ciudad vivía a principios del siglo XIX”.
Pérez-Reverte, por su parte, ha descrito su obra como una “novela de géneros” y de “héroes cansados”, con un gran “balance narrativo, de tal manera que todo el mundo pudiera reconocerme en cada uno de los pasajes que se describen”.
El autor también ha señalado que el Bicentenario de la Constitución de 1812 debe servir “para volver a convertir a la ciudad en puente moral entre la Europa y la América moderna”. Igualmente deseo durante una de sus intervenciones que “ojalá” el Doce “sirva para que Cádiz recupere de una manera seria, consciente, lo que es el orgullo directo de haber sido lo que fue en ese momento”.
Y a la pregunta de si con esta obra acaba su vinculación con Cádiz, ha reconocido su devoción por esta ciudad. “Cádiz estará en mi vida para siempre. Esta ciudad es un museo del siglo XVIII al aire libre que me ha ido enamorando poco a poco”.
Seguidamente, Arturo Pérez-Reverte seguido de la comitiva de medios, se dio un paseo por las calles del centro de la capital, recorriendo puntos emblemáticos reconocibles en la novela.
Y de Cádiz se viajó hasta San Fernando, donde el alcalde Manuel de Bernardo recibió al escritor en el Real Teatro de las Cortes. En otra re-presentación de ‘El asedio’, el primer edil andalucista apuntó que este libro constituye “un buque de apoyo” para el Bicentenario de las Cortes de La Isla de León de 1810 y agradeció “esa decisión que contribuye a poner las cosas en su sitio”.
LA SINOPSIS
Cádiz, 1811. España lucha por su independencia mientras América lo hace por la suya. En las calles de la ciudad más liberal de Europa se libran batallas de otra índole. Mujeres jóvenes aparecen desolladas a latigazos. En cada lugar, antes del hallazgo del cadáver, ha caído una bomba francesa. Eso traza sobre la ciudad un mapa superpuesto y siniestro: un complejo tablero de ajedrez donde la mano de un jugador oculto -un asesino despiadado, el azar, las curvas de artillería, la dirección de los vientos, el cálculo de probabilidades- mueve piezas que deciden el destino de los protagonistas: un policía corrupto y brutal, la heredera de una importante casa comercial gaditana, un capitán corsario de pocos escrúpulos, un taxidermista misántropo y espía, un enternecedor guerrillero de las salinas y un excéntrico artillero a quien las guerras importan menos que resolver el problema técnico del corto alcance de sus obuses.
‘El asedio’, según la sinopsis oficial, narra “el pulso asombroso de un mundo que pudo ser y no fue. El fin de una época y unos personajes condenados por la Historia, sentenciados a un vida que, como la ciudad que los alberga -una Cádiz equívoca, enigmática, sólo en apariencia luminosa y blanca-, nunca volverá a ser la misma”.
A pesar de que transcurre en el Cádiz de 1811 y 1812, no es una novela histórica, sino una novela con enigmas, con intriga y suspense, y al mismo tiempo una novela de aventuras y bélica, y también una novela marítima, romántica y científica. Los lectores se van a adentrar en un paisaje siniestro y abstracto como una red de latigazos, en un espacio urbano que parece corresponder, en cada línea y parábola, con la mente de un asesino.
EL AUTOR Y CÁDIZ
Arturo Pérez-Reverte (Cartagena, 1951) fue reportero de guerra durante veintiún años y es autor, entre otras novelas, de ‘El húsar’, ‘El maestro de esgrima’, ‘La tabla de Flandes’, ‘El club Dumas’, ‘Territorio Comanche’, ‘La piel del tambor’, ‘La carta esférica’, ‘La Reina del Sur’, ‘Cabo Trafalgar’, ‘El pintor de batallas’ y ‘Un día de cólera’; y de la serie histórica ‘Las aventuras del capitán Alatriste’. La mayoría de obras llevadas al cine con más o menos acierto y éxito. Es miembro de la Real Academia Española.
Pérez-Reverte, en el dossier de prensa de su nuevo libro, según recoge DIARIO Bahía de Cádiz, responde a tres cuestiones alrededor de su relación –y la de la novela- con Cádiz. “Quería contar una historia que tiene que ver con geografía urbana y con unos determinados personajes. Y necesitaba una ciudad en unas circunstancias especiales: una ciudad asediada, cercada, convertida en un espacio cerrado, sometida a un montón de energías exteriores. Como la Troya cercada por los aqueos, el gran cerco de Viena ante los turcos, el Madrid del 36 o la Sarajevo de los 90. Por muchas razones, el Cádiz asediado por los franceses me daba los elementos más adecuados para contar la historia como quería. Además existía una coincidencia histórica: estamos relativamente cerca del Bicentenario y al haber una mayor sensibilización con el asunto el lector acudirá al libro con una mayor información complementaria. En caliente. Y también el libro contribuirá, por su parte, a crear ambiente”.
El autor cartagenero también confiesa qué tiene Cádiz para atraerle tanto: “Cádiz es un barco. Es una ciudad que está en mitad el mar, y que está sometida a un montón de cosas que no sólo tienen que ver con la condición humana: a los vientos, a las temperaturas, a la fuerza del mar... Y no es sólo la ciudad de Cádiz: también es la Bahía de Cádiz. Mi idea era crear un territorio como un tablero de ajedrez en el que se movieran los personajes y la historia. Cádiz era un marco adecuado: cruzando todos mis deseos e intenciones, era el lugar que me daba mayor riqueza, más posibilidades de desarrollo para la historia. Y hay un motivo personal: no es lo mismo dedicar dos años de mi vida a una ciudad hostil, sucia, triste, fea, que a una ciudad con una temperatura magnífica, con el mar al lado. Como autor, me deparaba dos años de agradable escenario para mi trabajo. A mi edad uno intenta hacer compatible las historias con el placer de escribirlas”.
Y espera que ‘El asedio’ se bien acogido por los gaditanos, aunque, advierte, “no es una novela hecha para los gaditanos. Ni siquiera sólo para lectores españoles. Espero que también les guste a mis lectores franceses, japoneses, canadienses, israelíes o rusos. La novela tiene que ser accesible para todos ellos. Ése es uno de los problemas que intento resolver: intento que los personajes y sus conflictos sean universales y que el lector de cualquier lugar pueda moverse por el Cádiz de aquella época, sin que el español lleve demasiada ventaja respecto al extranjero. Eso lleva trabajo, claro. Mucho”.
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· Puedes leer el primer capítulo de 'El asedio', AQUÍ
