10/01/2010. La agrupación
Si yo sacara mi comparsa, se iban a enterar los poetas de Cádi. Por supuesto, mi comparsa traerá tandas de cuplés de comparsa, con la grasia por dentro. Una vecina, una prima, una hermana podrían protagonizar un par, por delante o por detrás, y otros tantos para un homosexual. Y por reglamento, no faltarán los que hacen chistes fresquitos con Falete, la Duquesa de Alba, la enana de Gran Hermano, Paquirrín, Farruquito, la Infanta tonta, o algún que otro personaje rosa de moda del Aquíhaytomate… Que no se pierdan las siempre efectivas menciones al coro del Lamas o a Quiñones, o a la fealdad de la Teo. Y si la competencia es dura, siempre se puede apostar por el bastinaso a lo Juan Rivero, sin anestesia; o con piropear a Jerez y al Xerez, que el grupo de Antonio Busto se crece... Las carcajadas, aseguradas, harán que mis pasionales y arrebatadores estribillos, ni se oigan…
Y sorteado el trámite de los cuplés, a divertirnos con los aburridos ocho minutos del popurrí: cuatro o cinco o seis cuartetas, en las que hay que contar cosas aunque no se tenga nada que contar –ya lo sentenció Momo-, combinando con algún intenso momento discotequero –apagando y encendiendo los focos azules y rojos- piropos chovinistas, homenajes post mortem y la defensa de la cantera, aunque lo único que sepa de ella es que está en Puerto Real… En alguna cuarteta de mi popurrí hay que mirarse el ombligo, y en otras soltar pildorazos metacarnavaleros, a traición, por tradición, de unos años para acá. DIARIO Bahía de Cádiz Dany Rodway
Mi popurrí, como debe ser, acabará hincando las rodillas en la Viña, saliéndose del pellejo, y recordándole a los gaditanos que la vida es algo más que carnaval, semana santa, y Cádiz Club de Fútbol… pero mi popurrí se muere si le quitan el taratachín del tres por cuatro, le cortan las greñas a mi cristo y los de amarillo vuelven a perder con el Conquense… Todo ello bien regado de palabras comodín, resultonas en cualquier estrofa: febrero, libertad, Caleta y coñeta, tesquiero. Y entre tanta poesía mundana, llana, apta para la comprensión rápida del Falla –las butacas que escuchan, otras simplemente oyen y reaccionan dependiendo del volumen y del retorcimiento facial-, mi popurrí colará una cuarteta profunda, a lo juancarlista, pero también unamuniana. Que mi comparsa es canela fina. Y también sabe ducharse con papelillos, de los de brillito.
Qué terrible es pensar
Tener conciencia de uno mismo
Saber que a la mar vas a parar
Y toda esta vida es un espejismo
Qué triste es tu vivir
Solo sin nadie a quien querer
No tener una boca que besar
Unos labios que morder
A un oído susurrar
Una caricia devolver
Unos ojos que cerrar
Juntos en la cama hasta el amanecer
¿Y hablar? Qué placer…
Poder llegar a conocer
A la pareja de par en par
Y nunca, nunca callar
Nunca…
Y cuando mueras en mí
Nunca…
Seguirá hablando en ti
¿Seguirá?
Tu puta conciencia
Nunca te abandonará
Andes o corras, solo con ella
Quieras o no
Morirás
Y eres tú y no lo sabes
Qué lejos de ti mismo
Qué lleno de ti
Qué solo
Esta es mi comparsa (un avance en tres entregas), sin música, sin contralto ni segunda ni bombo ni guitarra ni forillo, ni figurantes colaos. Esta es mi comparsa, la que está en mi cabeza, la que me persigue, la que quiere salir fuera desde hace años, la que llevo ensayando cada noche con la almohada… la que me hace levantarme a las siete cada mañana y buscar ansioso entre los diarios, webs temáticas, blogs, foros, en el google… a un babeta que diga algo de mi comparsa porque, ojo, a mi comparsa no la critica ni la mare que me parió…
En fin, esta temporada mejor me la quedo para mis adentros, que en el Falla hace mucho frío, y no sabrían apreciar mi arte con la bufanda al cuello... Si yo sacara mi comparsa, se iban a enterar los poetas de Cádi.
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