29/11/2009. Paco Mesa (FOTO: P.M.)
CRÍTICA. Juan Luis Pérez se entusiasta cuando habla de Manuel Castillo, su maestro. Nos hace partícipe de su entusiasmo, de su empeño vital por situar la figura del compositor sevillano donde se merece, uno de los grandes de su generación La imagen del compositor es singular pero no siempre valorada, en tanto que pareció ajeno a la profunda transformación de la música española en los momentos de la apertura al exterior de muchos de sus compañeros, encabezados por Luis de Pablo y Cristóbal Halffter. Por ello, se le incluye en la historiografía musical, quizás injustamente, como uno de los miembros conservadores de la prolífica generación del 51. Simplemente porque siguió fiel a sus ideas musicales y no incorporó porque sí el denominado lenguaje de vanguardia sino pasado por el tamiz de sus propias creencias. El bebió de las corrientes nacionalistas, pero también descubrió las del dodecafonismo y el serialismo y, como todos los miembros de su generación, descubrió el mundo de Bartok y Stravinski, que dejó sello palpable en su producción.
El estreno de Fantasía 1949 supone un paso más en la tarea de revalorización de Manuel Castillo. Es una obra de creación temprana, en cierta forma incompleta. Obra primeriza, formal, escolástica y tradicional y, sin embargo, o quizás por ello, bella, muy bella. Sigue los principios de la tonalidad, la definición clara de la melodía y una armonización de corte clásico y modulación expresiva. Manuel Castillo no finalizó la instrumentación de la pieza, ni siquiera incorporó esta pieza a su catálogo declarado. La instrumentación y arreglos realizados por el onubense Luis Ignacio Marín, sucesor de Castillo en la dirección del Conservatorio Superior de Música de Sevilla, aporta masa sonora y calidad tímbrica pero se mantiene respetuosamente fiel a la esencia de la fantasía del maestro sevillano. Un magnífico trabajo.
Con la presentación de esta obra pareció finalizar el concierto, tal fue la acogida de la interpretación que casi se olvidó que quedaba aún una parte importante del programa pendiente de audición. Ana Guijarro pudo así completar su actuación con una interpretación de maneras académicas, bien acompañada por una orquesta empastada, compenetrada empáticamente con su director, un comprensivo Juan Luis Pérez que dejaba hacer a su orquesta, la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla, sabedor de su disciplinada sabiduría interpretativa Como colofón, la pianista bordó su intervención en el concierto con una propina para paladares exquisitos, la ‘Pavana Capricho op. 12’ de Albéniz.
La segunda parte dedicada a la conmemoración del centenario de la muerte de Ruperto Chapí, aportó una interpretación sin mácula y enfáticamente expresiva de las obras del conocido compositor de zarzuelas, representantes cada pieza de dos etapas compositivas diferentes, pero encuadradas del espíritu alhambrista de la época. DIARIO Bahía de Cádiz Paco Mesa
Ficha técnica:
Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Director: Juan Luis Pérez. Solista, Ana Guijarro, piano. Programa (1º parte) Manuel Castillo (1930-2005) Fantasía 1949 para piano y orquesta con arreglos y orquestación de Luis Ignacio Marín. Manuel de Falla (1876-1946) Noches en los jardines de España. En el Generalife, allegretto tranquillo e misterioso –Danza lejana, allegretto giusto – En los jardines de la sierra de Córdoba, vivo (2ª parte) Ruperto Chapí (1851-1909) Serenata de la Fantasía Morisca Los gnomos de la Alhambra con La ronda de los gnomos, allegretto . Conjuro. Séquito de Titania y Oberón , moderato – La fiesta de los espíritus (La Aurora) Allegro molto vivace.
Lugar y día: Gran Teatro Falla de Cádiz, 25 de noviembre de 2009. Aforo: Más de media entrada.
