25/11/2009. Paco Mesa (FOTO: P.M.)
CRÍTICA. El concierto estuvo lleno de sorpresas. La Orquesta Manuel de Falla ya no es la agrupación orquestal de plantilla escasa y recursos limitados al que un concierto como el ofrecido la noche del sábado hubiera parecido un traje demasiado ancho en su cuerpo, sino una agrupación sólida, convencida de sus posibilidades, convincente en sus actuaciones. Sigue sin tener el punto de solidez y finura interpretativa de las orquestas estables; sin definir aún su personalidad musical, pero terminará arribando a tal puerto con el espíritu de superación que le caracteriza en los últimos tiempos. También fue sorprendente su programa, más arriesgado que otras veces aunque algo inconexo. A esto se le suma dos estrenos en su haber, de bella factura en el plano interpretativo aunque dispar en el resultado de sus propuestas. Finalmente, otro plato fuerte digno de las grandes ocasiones: una obra concertante para piano, entusiástica y brillantemente ejecutada por Antonio Sillero.
Si el año pasado dirigió a la Orquesta Manuel de Falla un esforzado y eficaz director como Juan Luis Pérez, le tocó en esta ocasión aglutinar esta orquesta de suerte al versátil Carlos Checa, actual director artístico del Festival Internacional de Música Serranía de Cuenca. No puede decirse que la Orquesta funcionara de modo perfecto, pero con los resultados obtenidos con esta joven orquesta, su labor fue digna de elogio.
‘Hipodámica’ de Francisco Toledo es una obra del año 2007, pero no estrenada hasta este concierto. El autor dice que ‘Hipodámica’, sólo es una referencia extramusical a Puerto Real, por su trazado urbano en forma de damero ideado por el arquitecto griego Hippodamus de Mileto. La sinfonía, estructurada formalmente en cuatro movimientos, sigue un discurso sonoro lineal que se adelgaza y ralentiza progresivamente. A partir de un comienzo vibrante basado en ciclos melódicos de metales apoyados por un persistente timbal, la línea conductora explora texturas salpicadas con hebras melódicas, como define al autor a los cortos episodios en los que pone en juego diferentes recursos técnico-expresivos, estructurados en diferentes planos. La propia dinámica de la obra reduce su intensidad emocional para dejar al descubierto el juego de texturas pretendido.
José Luis López Aranda afronta valientemente la construcción de una cantata sobre un tema actual, los “espaldas mojadas” africanos. ‘Estrecho’ es una alegoría de forma cantata en la que se alternan partes instrumentales y vocales. El recurso más llamativo del compositor gaditano es el protagonismo de un cantaor que tiene un fuerte impacto inicial, pero cuyo valor discursivo termina en cuanto pasa el efecto sorpresivo. A diferencia de autores como Mauricio Sotelo, que utilizan la voz flamenca como elemento constructivo de la composición, la utilidad para López Aranda es su valor como metáfora. Por otro lado, trabajar con textos que no le son propios dificulta la unidad estructural, mucho más en una cantata. Las voces solistas acometieron con solidez y buen gusto sus papeles dando el tono adecuado a la obra con sus apreciadas cualidades en cada tipo de voz. Para sorpresa del auditorio, los momentos musicales más interesantes son los cortos motivos melódicos de transición en los que José Luis López Aranda consigue resultados más que notorios y plausibles. ‘Estrecho’ tiene un inicio sugerente en lo musical y vibrante en el plano afectivo, especialmente con la entrada de la voz flamenca, pero languidece poco a poco. La reiteración textual y la línea de decaimiento general, pretendidamente dramática, conduce a un patetismo retórico que entorpece la recepción de esta obra. Los aplausos del público así lo atestiguan.
La segunda parte estuvo protagonizada por el joven pianista Antonio Sillero con una ‘Rapsodia portuguesa’ que no terminó de cuajar en su vertiente orquestal pero que vino enriquecida con un piano limpio y punteado, fresco y ligero en factura aunque sin juego textural. El animoso pianista contagió al público con su desenvoltura, notable.
Ficha técnica: DIARIO Bahía de Cádiz Paco Mesa
Orquesta Manuel de Falla. Director: Carlos Checa. Solistas: Antonio Sillero, piano, Sandra Ferró, soprano, Alain Damas, tenor, David Palomar, cantaor. Programa: (1ª parte) Francisco Toledo (1967) Hipodámica, Turbulento con slancio, Melancólico y misterioso, Danzante festivo, Capriccioso con delicatezza cadenzante . José Luis López Aranda (1965) Estrecho, Eclosión, Juicio, Reflexión con textos de Ana Barceló, Ana Sofía Pérez Bustamante, Julia Guerra, Josefa Parra Ramos, Dolors Alberola y Maritza Núñez. (2ª parte) Ernesto Halffter (1905-1989) Rapsodia portuguesa.
Día y lugar: 21 de noviembre de 2009, Gran Teatro Falla de Cádiz. Aforo: Más de media entrada.
