30/08/2012. Redacción (FOTO: de archivo)
El 35,5% de la población de la provincia de Cádiz fuma a diario tabaco. Así lo asegura la última edición del estudio bienal sobre ‘Población andaluzas y drogas’ que acaba de presentar la consejera de Salud y Bienestar Social de la Junta, María Jesús Montero. Un informe para el que la prevalencia del consumo de drogas entre los ciudadanos andaluces ha disminuido en casi todas las sustancias, salvo en el alcohol y de forma sutil en otras sustancias como el cannabis, alucinógenos, tranquilizantes e hipnosedantes sin prescripción médica.
El objetivo principal de esta encuesta es conocer la prevalencia del consumo de distintas sustancias psicoactivas entre la población de la región, así como las principales características sociodemográficas de las personas consumidoras de las drogas más habituales. La realización del estudio (para el que se han hecho 3.200 entrevistas a andaluces de entre 12 y 64 años, a los que se les realizó una encuesta sobre consumo de drogas en alguna ocasión, en el último año, en los últimos seis meses y en el último mes de las diversas sustancias) cada dos años permite, además, observar la evolución de estos consumos a lo largo del tiempo, explorando la percepción del riesgo y de la disponibilidad de las diversas sustancias psicoactivas, así como las actitudes de la ciudadanía ante el consumo de sustancias y sobre diversas actuaciones de prevención e intervención en materia de drogas. En la provincia de Cádiz, las personas encuestadas han sido 400, según se ha informado a DIARIO Bahía de Cádiz.
Las sustancias sobre las que se ha preguntado son, entre otras, tabaco, alcohol, cannabis, cocaína, heroína, sustancias alucinógenas, tranquilizantes e hipnosedantes sin prescripción médica.
SOBRE LAS DROGAS LEGALES: TABACO Y ALCOHOL
El consumo de tabaco diario y ocasional se mantiene prácticamente estable, y aumenta el porcentaje de personas que han dejado de fumar, pasando del 13,3% al 16,7%. En cuanto al consumo extremo, el que supone más de 20 cigarrillos al día, ha bajado en un 2,3% con respecto a 2009. Además, disminuye en un 0,5% el número medio de cigarrillos en el consumo diario. En esta edición, sin embargo, se reduce el porcentaje de la población consultada que nunca ha fumado en casi 5 puntos porcentuales (del 46,5% en 2009 al 41,8% en 2011). En el caso de Cádiz, este estudio refleja que el 35,5% de su población consume tabaco a diario, lo cual la convierte en la cuarta provincia en cuanto a la prevalencia de consumo, por detrás de Huelva Málaga y Jaén. El dato apenas refleja una variación respecto a 2009, cuando el consumo diario de tabaco llegaba al 35,7% de la población.
En cuanto al alcohol en la provincia, el 83% (un 86,4% en toda Andalucía) de las personas entrevistadas señala lo que ha tomado en alguna ocasión, el 67,7% (74% en Andalucía) lo ha consumido en el último año y el 50,1% (58% en toda la comunidad) en el último mes. Las prevalencias de consumo alguna vez en la vida y en el último año son más elevadas que en años anteriores, no así el consumo en el último mes, que permanece prácticamente estable. La prevalencia de consumo diario también aumenta con respecto a los datos de 2009.
Por grupos de edad, en toda la región se observa, como años anteriores, que el grupo de 21 a 24 años marca un punto de inflexión en este consumo, puesto que las prevalencias van en ascenso hasta alcanzar esta edad; a partir de ahí, vuelven a descender. Sin embargo, el consumo diario de alcohol aumenta de forma constante a lo largo de la vida, siendo del 16,7% en el grupo de edad de 45 a 64 años.
Por otro lado, se observa que el consumo de alcohol es mayor entre los hombres que entre las mujeres y la diferencia se acrecienta a medida que se trata de un consumo más reciente y habitual. Así, el consumo diario es del 14,2% entre los hombres y del 3,4% entre las mujeres.
El consumo de alcohol está más extendido en los fines de semana que en los días laborables: el 57,4% de las personas encuestadas bebieron alcohol algún fin de semana del último mes, concretamente, el 32,6% bebió algo todos los fines de semana del mes. En días laborables, del último mes, ha bebido el 34,5% de la muestra, y el 14,7% ha tomado alguna bebida alcohólica todos los días laborables del mes. La tendencia a concentrar el consumo de alcohol en los fines de semana se produce más entre las personas jóvenes, así entre las personas de 21 a 24 años el 66,4% ha consumido alcohol algún fin de semana frente al 24% que lo ha hecho en días laborables; entre las personas de 45 a 64 años, la diferencia entre ambos porcentajes se reduce: el 57,2% ha tomado alcohol en fines de semana y el 45,8% lo ha hecho en días laborables, es decir, se va convirtiendo en un consumo más habitual.
En esta edición del estudio no sólo se observa un incremento del consumo de alcohol, en general, sino que también aumenta el indicador de consumo de riesgo, que pasa del 2,3% en 2009 al 4,6% en 2011. No obstante, la provincia de Cádiz es la que cuenta con menor porcentaje de población en esta situación de riesgo en toda la comunidad, con un 2,8%, frente al 3,9% que había en 2009.
El otro indicador de consumo problemático de alcohol contenido en la encuesta es el porcentaje de personas que se han emborrachado en el último mes. Atendiendo a este indicador se observa también un aumento con respecto a los resultados obtenidos en 2009, que superaba el 8,5%, situándose en esta ocasión en el 10,2%.
El porcentaje de jóvenes de 12-29 años que indica haber participado al menos una vez en un botellón en los últimos seis meses se sitúa en el 50%, algo más que en el estudio realizado en 2009 (43,1%). Por el contrario, desciende el porcentaje que afirma que participa todas las semanas del 9,8% en 2009 al 7,4% en 2011.
OTRAS SUSTANCIAS
Por otro lado, las prevalencias de consumidores de las diversas sustancias psicoactivas se mantienen estables en este estudio tras el descenso detectado en la anterior edición del mismo. Aunque para algunas sustancias, concretamente cannabis, alucinógenos, tranquilizantes e hipnosedantes sin prescripción médica, se observa un cierto incremento.
El consumo de cannabis alguna vez en la vida pasa del 20,2% en 2009 a un 27% (un 28,2% en el caso de Cádiz) en 2011. Aumentan también las prevalencias de consumo en el último año, últimos seis meses y último mes para esta sustancia. El consumo de cannabis en el último mes se sitúa en 2011 en el 8,5% de la población. Una novedad de la encuesta realizada este año es que se preguntó de manera diferenciada por el consumo de hachís y marihuana, constatándose en la provincia de Cádiz, al igual que en el resto de Andalucía, un mayor consumo de hachís (25,1% alguna vez en la vida y 6,4% en el último mes) que de marihuana (21,7% alguna vez en la vida y 5,1% en el último mes).
El consumo de cocaína en polvo continúa su tendencia descendente. El consumo alguna vez en la vida se reduce del 8% en 2007 al 6,4% en 2009 y al 6% en 2011; el consumo en el último mes desciende al 0,7% en 2011. En el caso de la provincia gaditana, el consumo alguna vez en la vida se sitúa en el 5,8%.
Para el resto de sustancias cabe hablar de estabilidad, con un cierto ascenso en el consumo de alucinógenos en el marco de la comunidad. No obstante, el consumo de ketamina alguna vez en la vida se sitúa en niveles prácticamente imperceptibles en la provincia, mientras que un 0,8% de los gaditanos consultados indica haber consumido otros tipos de alucinógenos.
El consumo de éxtasis líquido continúa siendo minoritario, desciende el consumo reciente de inhalables y el consumo de heroína permanece por debajo del 1% alguna vez en la vida y prácticamente en el 0% para consumos recientes.
Sin embargo, el consumo de hipnóticos y tranquilizantes sin prescripción médica se incrementa en 2011, siendo Cádiz la tercera provincia andaluza en cuanto a la prevalencia de este tipo de consumo.
PERCEPCIÓN DE RIESGO
En general, se observa una alta percepción del riesgo para la mayor parte de las conductas de consumo consideradas en la escala. Algo más del 80% de las personas consultadas consideran que las conductas propuestas pueden causar bastantes o muchos problemas, excepto cuando se trata de el consumo de alcohol (5-6 cañas o copas el fin de semana), que tiene la consideración menos arriesgada, el consumo de tranquilizantes y el consumo de hachís, que son las tres sustancias percibidas como menos problemáticas, especialmente cuando se trata de un consumo poco frecuente. Además, en relación a 2009, la percepción de riesgo ha aumentado para la práctica totalidad de las conductas de consumo analizadas.
El mayor riesgo se percibe para los comportamientos de consumo de heroína, cocaína y alucinógenos, incluso cuando se trata de un consumo poco frecuente (una vez al mes o menos).
“UN AUTÉNTICO PROBLEMA DE SALUD PÚBLICA”
El consumo de todas estas sustancias, en palabra de María Jesús Montero, “es un auténtico problema de salud pública”. Los datos de intervención sanitaria durante 2011 en los centros de urgencia y hospitales arrojan “cifras preocupantes”. En total, se han producido 987 hospitalizaciones en hospitales públicos andaluces por problemas con el alcohol y 1.246 por drogas. Además, las urgencias han atendido 6.696 casos de patologías directamente relacionadas con el alcohol y 5.655 por drogas. En la provincia de Cádiz, las urgencias atendidas por consumo de alcohol han sido 1.310, mientras que por consumo de drogas la cifra asciende a 1.059 urgencias.
En materia de drogodependencias y adicciones se vienen desarrollando, en colaboración multidisciplinar entre diversas consejerías, ayuntamientos, entidades locales y asociaciones, actuaciones encaminadas a la reducción del consumo de drogas y otras adicciones y de los riesgos que para la salud y para la sociedad en general se derivan de dicho consumo, estableciendo como objetivos adaptar la red de atención a las drogodependencias a las demandas emergentes, diversificar la oferta terapéutica a las diferentes tipologías de usuarios, desarrollar una red de emergencia social e impulsar programas preventivos en los ámbitos educativos, familiar, comunitario y laboral.
Para ello, la Consejería de Salud y Bienestar Social cuenta con recursos asistenciales –centros de encuentro y de acogida, centros de tratamiento ambulatorio, unidades de desintoxicación hospitalaria, comunidades terapéuticas, viviendas de apoyo al tratamiento y viviendas de apoyo a enfermos de Sida- y programas asistenciales en colaboración con otras consejerías y otros organismos públicos (además, de programas y recursos de incorporación social) que en 2011 supusieron una inversión de 31 millones de euros, a los que habría que sumar las ayudas y subvenciones que se otorgan a asociaciones y entidades públicas y privadas y que ascendieron a 2,8 millones en el pasado año.
