03/04/2012. Francisco Mesa
Ahora, no sé si me alegro o me arrepiento de haber escrito sobre las moscas y el sexo. “En boca cerrada no entran moscas”, me recuerdan algunos al hilo de la discusión generada sobre el papel de las moscas en este tema. Según algunos, mejor me hubiera callado. Puede ser; pero creo que el balance final es positivo. Abriendo este tema me he enterado de que hay una receta conileña que se llama papas con moscas; que en la sierra de Cádiz se ha descubierto recientemente la mosca Lasiambia mantivora, única en el mundo, que se come las mantis religiosa, conocido insecto que devora a su pareja en la coyunda; y que por ahí circula un afrodisíaco denominado mosca española. Tenemos por tanto: mosca española, mosca gaditana y mosca conileña. Por deducción lógica, cabe preguntarse si existe la mosca cañaílla, porque todos los indicios apuntan en ese sentido.
La mosca española es un bichito del que se extraía un potente afrodisíaco, que aún se vende y se anuncia incluso por internet, ¡Dios nos coja confesado! Lo digo no en plan santurrón, sino que tiene más inconvenientes que ventajas. Lo podría contar, si pudiera, el rey Fernando el Católico a quien la ardiente Germana de Foix le atizó una buena dosis de mosca española para que funcionase mejor en el lecho conyugal. Le atizó tanto que se pasó de mosca y la fogosa dama se quedó sin rey ni marido a los pocos meses. Para eso, mejor le hubiera valido el vino de naranjas de Moguer, que los hermanos Raposo venden como licor de Viagra, tal cual.
No sé si son familia, pero nuestro Raposo, el de la Isla, ha alcanzado fama universal con una de sus sentencias: “Hoy es Viernes de Dolores, hagan un acto de contrición, súfranlo y apóyenlo” (se refiere al plan de ajuste municipal). Yo le creía una persona seria, Sr. Raposo, por eso me ha sorprendido el argumento del santoral católico para imponer un plan de ajuste a las bravas. Me va a perdonar, pero ni fumando habría dicho tal majadería.
Mire Sr. Raposo, lo tomo como algo personal. Contrición significa arrepentimiento de una culpa cometida pero ¿qué culpa tenemos los ciudadanos del mal funcionamiento del ayuntamiento durante estos años? Que yo sepa, hemos pagado religiosamente (¿me sigue?) durante todo esto tiempo, incluso más de lo que era necesario. Eso se llama pagar justos por pecadores, en contra del más elemental sentido cristiano (¿me sigue?). ¿Por qué tenemos que aceptar un plan de ajuste que, en pura justicia, no nos debía afectar para nada?
Ideas no faltan para ajustar el cinturón municipal sin que toquen nuestro bolsillo: eliminen concejalías, reduzcan las consignaciones presupuestarias a sus partidos como ha propuesto CxSF; eliminen subvenciones innecesarias como les sugieren en la oposición, acometan contratos con menos dolor para nuestras arcas municipales y menos alegrías para los proveedores. ¡No coman, no fumen, no beban a nuestra costa! (¡me sigue?), ¡no hagan nada que cueste dinero al ciudadano!… y entonces empezaremos a hablar.
¿Qué mosca le ha picado, Sr. Raposo, con esa monserga cuaresmal? Ahí está el quid de la cuestión: debe existir una mosca cañaílla que trastorna al político isleño más sensato. Por las secuelas detectadas, debe ser una variante de la mosca del vinagre. Hace unos meses le pasó al Sr. Nieto; la mosca cañaílla se cebó en sus carnes produciendo unas calenturas verbales invalidándole políticamente, hasta tal punto que desapareció de la lista al parlamento andaluz. La cara del alcalde va tornándose más caravinagre poco a poco, y eso a pesar de sus triunfos (El Señor Alcalde, dixit). El tema es serio, porque según los investigadores la mosca del vinagre puede sustituir genéticamente a los humanos, no estaría de más que nuestros políticos leyeran ‘El Señor de las Moscas’ de William Golding, para hacerse una idea. Hay que echarse a temblar con nuestra mosca cañaílla: si aplicamos el dicho “a picada de moscas, pedazo de sábana”, parece que nuestra escasa deuda municipal (el Señor del Desfalco, dixit) nos saldrá más caro que a la mantis religiosa convivir con la mosca gaditana.
Yo creo que es necesaria una campaña urgente de desparasitación política; entiéndanme, de la mosca cañaílla. Si el argumento político de nuestro gobierno municipal se basa en el santoral ¡aviados estamos!, porque todas las celebraciones positivas caen en fiestas, en las que no hay pleno municipal. He mirado el calendario de plenos y los dos próximos corresponden al día de San Liberal, ni pintado para el gobierno municipal; y San Gregorio el Magno, reformista de carácter fuerte y enérgico. ¡Por Dios, la que nos espera si no desaparece pronto la mosca cañaílla! DIARIO Bahía de Cádiz Francisco Mesa
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